El Gobierno aprueba el II Plan de Acción de Economía Circular con 105 medidas y una inversión prevista de 1.884,89 millones de euros
El II Plan de Acción de Economía Circular, impulsado por la Administración General del Estado, implica a 12 ministerios y a más de 40 unidades directivas. Su objetivo es cumplir los hitos fijados en la Estrategia Española de Economía Circular para el horizonte 2030, integrando propuestas del Consejo Asesor de Economía Circular y las aportaciones recibidas durante el proceso de participación pública.
El documento consolida y amplía el enfoque aplicado en el primer plan, al estructurar las 105 medidas en cinco ejes de actuación y tres líneas transversales. Según el propio planteamiento del Plan, estas acciones pretenden “acelerar el despliegue de un modelo económico circular y descarbonizado” en todos los sectores productivos.
Cinco ejes para transformar producción y consumo
El eje de producción se orienta a promover el ecodiseño y el rediseño de procesos y productos, con el fin de reducir impactos ambientales sobre el clima, la biodiversidad y la contaminación. Las medidas buscan optimizar el uso de recursos naturales no renovables, fomentar la prevención tanto en la extracción como en la generación de residuos, incentivar la durabilidad y la reparabilidad de los productos e impulsar la incorporación de materias primas secundarias, minimizando la presencia de sustancias nocivas para facilitar su reciclabilidad.
En el ámbito del consumo, el Plan persigue reducir la huella ecológica mediante pautas más responsables, alejadas del esquema lineal de “extraer–producir–consumir–tirar”. Este cambio se apoya en la implicación directa de las personas consumidoras y en el papel tractor de las Administraciones Públicas a través de la compra pública ecológica.
La gestión de residuos mantiene como referencia el principio de jerarquía, priorizando la prevención, la reparación, la preparación para la reutilización y el reciclaje. Como novedad respecto al primer plan, el II Plan de Acción incorpora una dimensión internacional y de cooperación al desarrollo para promover la economía circular y una gestión de residuos que proteja la salud de las personas y de los ecosistemas desde una perspectiva global.
Materias primas y agua como vectores estratégicos
En relación con las materias primas secundarias, el Plan se fija como meta reducir la extracción y el uso de recursos naturales no renovables mediante la reincorporación al ciclo productivo de materiales contenidos en los residuos. Estas actuaciones se vinculan a la protección ambiental y de la salud humana, pero también al refuerzo de la competitividad empresarial, la autonomía estratégica y la seguridad industrial de España.
El eje dedicado a la reutilización y depuración del agua plantea fomentar un uso eficiente del recurso hídrico. Las medidas pretenden conciliar la protección de la calidad y la cantidad de las masas de agua y sus ecosistemas con un aprovechamiento sostenible e innovador, en línea con los principios de la economía circular.
Gobernanza, transición justa y participación
El II Plan de Acción introduce, además, medidas transversales adicionales estructuradas en cuatro dimensiones: gobernanza, con actuaciones para reforzar la Comisión Interministerial de Economía Circular y el Consejo Asesor; transición justa, al considerar la economía circular como una oportunidad para crear nuevos empleos y transformar los existentes; reto demográfico, como uno de los desafíos estructurales a los que debe responder el nuevo modelo de desarrollo; y género, con el objetivo de asegurar un impacto positivo desde esta perspectiva, dado que la implantación de la economía circular mejora la protección de la salud y las condiciones laborales.
Las tres líneas transversales del Plan se centran en investigación, innovación y competitividad; participación y sensibilización; y empleo y formación. En el primer ámbito, se impulsa el desarrollo y la aplicación de nuevos conocimientos y tecnologías orientadas al uso eficiente de las materias primas, el ecodiseño, la reparación y el reciclaje, fomentando la colaboración público-privada y la inversión empresarial en I+D+i. La línea de participación refuerza la implicación de los agentes económicos y sociales para concienciar sobre el impacto del modelo económico lineal y la necesidad de generalizar los principios de la economía circular. La línea de empleo y formación se orienta a promover nuevos puestos de trabajo y la mejora de los existentes mediante la educación.
Como parte del compromiso con la transparencia, el Plan se sometió a un procedimiento de información pública. En este proceso, 79 alegantes presentaron 1.441 alegaciones al borrador, que se incorporaron al texto final para enriquecer su contenido.
Economía circular y Plan de Recuperación
El impulso a la economía circular desempeña un papel relevante en los objetivos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, por su capacidad de aplicación en todos los sectores productivos y a lo largo de todo el ciclo de producción y consumo. El propio Plan subraya que esta transición constituye una oportunidad para reforzar la competitividad de la industria española, crear empleo de calidad, aumentar la autonomía estratégica y promover una sociedad más consciente de los impactos ambientales del modelo productivo actual.
El II Plan de Acción de Economía Circular plantea así un marco de actuación a medio plazo que, según el enfoque del documento, requiere la colaboración de Administraciones Públicas, sector privado, tercer sector y personas consumidoras para avanzar hacia un sistema económico más eficiente en el uso de los recursos y alineado con los objetivos ambientales y sociales.






















