Se han invertido 52 millones de euros en la comunidad en el marco del PERTE de Economía Circular
Cataluña avanza hacia un modelo económico circular con el compromiso conjunto de empresas y administraciones
Barcelona acogió el 13 de mayo la jornada ‘Economía circular: de la estrategia a la acción en Cataluña’, un encuentro clave celebrado en la sede de Foment del Treball Nacional que reunió a representantes del sector público, grandes empresas, pymes y startups con un objetivo común: acelerar la transición hacia un modelo productivo más sostenible y resiliente.
Organizado por el Club de Excelencia en Sostenibilidad, el evento contó con voces destacadas como Albert Planell, director de la Agència de Residus de Catalunya; Carles Navarro Vigo, director general de BASF España y presidente del Club de Excelencia en Sostenibilidad; y Alejandro Dorado Nájera, comisionado para la Economía Circular del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, entre otros. En total, más de un centenar de actores del ecosistema económico y ambiental catalán se dieron cita para intercambiar ideas, buenas prácticas y visiones de futuro.
Narciso Berbena, presidente de la Comisión de Desarrollo Sostenible de Fomen durante su intervención.
La economía circular en cifras y realidades
Durante la apertura, Narciso Berbena, presidente de la Comisión de Desarrollo Sostenible de Foment, contextualizó el avance del modelo circular con una reflexión personal: “La economía no necesita apellidos; lo único que necesita son iniciativas rentables”. Una idea que marcó el tono práctico del encuentro, centrado en pasar de la teoría a la acción efectiva.
De los residuos a los recursos: el cambio de mentalidad
Albert Planell alertó sobre la paradoja de que España exporta más de dos millones de toneladas de residuos al año, mientras muchas empresas dependen de importar materias primas. “Necesitamos más capacidad industrial para aprovechar estos recursos localmente”, señaló. Desde 2020, la Agencia ha invertido 24 millones de euros en proyectos circulares, y defiende una política continuista que trascienda los ciclos políticos.
Por su parte, Carles Navarro subrayó la necesidad de contar con una política industrial sólida, capaz de facilitar la innovación y la transformación del tejido productivo. “Cataluña tiene una ventaja competitiva porque ha mantenido una línea coherente de políticas de sostenibilidad durante tres décadas”, afirmó.
Destacó la economía circular como una “decisión soberana” ante los retos del contexto global: la escasez de recursos, la emergencia climática y la presión geopolítica. Subrayó que no se trata de una opción, sino de una vía hacia la resiliencia y la competitividad. Señaló que, según estudios, esta transformación podría generar hasta 4,5 billones de dólares de beneficios económicos a escala mundial, y 700.000 empleos en la Unión Europea. En España, mencionó especialmente las experiencias de simbiosis industrial en Cataluña y el País Vasco, donde ya existen más de 300 iniciativas público-privadas en marcha.
Durante la intervención se subrayó la importancia de políticas públicas decididas, como el Pacto Verde Europeo, el Plan de Acción de Economía Circular y la compra pública verde. Reconoció avances, pero insistió en que todavía queda mucho margen de mejora, sobre todo en el ámbito autonómico.
Se presentó también el trabajo del Club de Excelencia y Sostenibilidad, cuyo objetivo es fomentar alianzas, intercambiar metodologías y fortalecer los vínculos entre ciencia, administración y tejido productivo. Se destacó que “la economía circular solo será real si es colaborativa”, implicando a todos los sectores económicos.
Circularidad como estrategia soberana
Uno de los mensajes más potentes del evento fue el de concebir la economía circular como una decisión soberana ante la escasez de recursos, la emergencia climática y la presión geopolítica. Lejos de ser una opción, se presentó como un camino hacia la resiliencia y la competitividad. Estudios europeos apuntan que esta transformación podría generar hasta 700.000 empleos en la UE para 2030 y 4,5 billones de dólares en beneficios económicos a escala global.
Alejandro Dorado insistió en que el modelo circular va mucho más allá del reciclaje. “Implica repensar cómo diseñamos, producimos y consumimos. Se trata de desacoplar el crecimiento económico del uso intensivo de recursos, como ya lo hacen las energías renovables”. También destacó que esta transformación es clave para reducir costes, responder a la demanda de consumidores conscientes y asegurar la autonomía estratégica de los territorios.
También se abordaron los fondos y ayudas públicas. “52 millones de euros son los fondos que se han invertido en PERTE en Cataluña, en la primera convocatoria de la transversal. En la segunda convocatoria de la misma línea transversal las resoluciones provisionales nos muestran que más del 50% de los fondos se proponen para empresas catalanas, así como para la convocatoria textil con cifras similares, que superan el 50% de fondos propuestos provisionalmente de esa convocatoria para Cataluña”, destacó el comisionado para la Economía Circular, Alejandro Dorado Nájera.
Desde la administración pública se subrayaron instrumentos como el Pacto por la Economía Circular, con 120 organizaciones adheridas; la activación de la Plataforma de Simbiosis Industrial; o el Premio Catalunya Ecodiseño, que se celebra desde 2001. Según datos compartidos en la jornada, la economía circular representa ya el 10% del PIB industrial catalán y genera más de 70.000 empleos.
Se subrayó el papel clave de las pymes, que han participado activamente en las convocatorias, aunque concentran una menor proporción del total de los fondos. Para cerrar, se compartió una viñeta simbólica que recordaba que la economía circular es también una cuestión de seguridad estratégica.
Un camino colectivo
A continuación, Marcela Ospina, vicepresidenta de Cultura y Sostenibilidad en Both People & Comms, ofreció una ponencia inspiradora bajo el título “De la Estrategia a la Acción: Cómo Comunicar la Economía Circular desde la Alta Dirección”. Ospina subrayó la necesidad de incorporar el relato de la sostenibilidad en el núcleo de la toma de decisiones empresariales, y defendió el rol estratégico de la comunicación para movilizar equipos, clientes y aliados hacia una transición real y coherente.
La jornada prosiguió con una segunda mesa redonda centrada en buenas prácticas, protagonizada por pymes, startups y clústeres. Francisco Diéguez Lorenzo, director general del ITeC, moderó una conversación con Leticia Saiz Rodríguez (Signus), Gonzalo García (Hotta) y David Esteban (Retoornado), quienes compartieron experiencias innovadoras en reutilización, diseño circular y nuevos modelos de negocio. El cierre institucional corrió a cargo de Antoni Fernàndez, gerente de Economía y Promoción Económica del Ayuntamiento de Barcelona, quien reafirmó el compromiso municipal con un desarrollo urbano más sostenible e inclusivo.
La jornada finalizó con el agradecimiento a todas las entidades organizadoras y participantes, y con un mensaje claro: el camino hacia la economía circular es irreversible y colectivo. Cataluña ya ha dado pasos sólidos y quiere seguir liderando este cambio desde la acción concreta, la colaboración público-privada y la innovación sostenible.










