El Foro Química y Sociedad destaca que trabajar en química supone contribuir al futuro de la sociedad
La transformación de la industria química y de las industrias de proceso exigirá nuevos perfiles profesionales, una formación continua y una mejor comunicación del valor que aporta el sector para atraer a las nuevas generaciones. Esta fue una de las principales conclusiones de la mesa redonda 'Talento Smart', organizada por el Foro Química y Sociedad como partner institucional de Smart Chemistry dentro de la programación de Expoquimia.
El debate reunió a representantes de la empresa, la universidad, la Formación Profesional y las organizaciones profesionales para analizar cómo construir el talento que permitirá afrontar la transición competitiva, sostenible y digital del sector químico.
Moderada por el presidente del Foro Química y Sociedad, Carlos Negro, la sesión contó con la participación de Ana Montenegro, gerente de Talento, Cultura y Transformación de Repsol; Rafael van Grieken, catedrático de Ingeniería Química de la Universidad Rey Juan Carlos; Antonio Fajardo, presidente de Fepiq (Federación Española de Profesionales de Ingeniería Química); y Juan Antonio Madrid, director del Centro de Referencia Nacional de Química de Cartagena.
Uno de los primeros asuntos abordados fue la necesidad de adaptar la formación a las demandas reales de la industria. Juan Antonio Madrid explicó que los grandes complejos industriales necesitan generar talento local para cubrir sus necesidades, especialmente en perfiles de operarios de plantas químicas, y defendió reforzar la inversión en formación y en el conjunto del sistema de I+D+i.
Desde la perspectiva empresarial, Ana Montenegro señaló que el aprendizaje continuo será una condición imprescindible para los profesionales del futuro. “La realidad es que el buen profesional se tiene que estar reciclando continuamente”, afirmó, destacando la importancia de que cada trabajador reciba la formación adecuada en el momento en que la necesita.
Competencias técnicas y habilidades personales
Los participantes coincidieron en que el conocimiento técnico debe ir acompañado de capacidades personales. Montenegro destacó la importancia de saber comunicar, expresarse con claridad y desenvolverse en distintos entornos de trabajo, además de incorporar competencias relacionadas con la automatización de procesos, la inteligencia artificial, la robótica y el pensamiento crítico.
Fajardo consideró igualmente importante que los estudiantes conozcan con mayor precisión la realidad que encontrarán al incorporarse a la industria, en un momento en el que también está cambiando la relación entre las empresas y sus profesionales.
Mejorar el atractivo del sector
Otro de los temas centrales fue la necesidad de hacer más atractiva la industria química para las nuevas generaciones. Juan Antonio Madrid reconoció que el sector todavía no resulta especialmente atractivo para buena parte de la sociedad y defendió la necesidad de comunicar mejor sus oportunidades.
Antonio Fajardo señaló que las nuevas generaciones buscan algo más que estabilidad laboral o una buena remuneración, ya que también valoran el impacto social de su trabajo y el legado que pueden dejar. En este sentido, recordó el papel esencial que desempeña la industria química en numerosos ámbitos de la vida cotidiana.
Rafael van Grieken consideró que la transición energética representa una oportunidad para despertar vocaciones, siempre que el sector sea capaz de transmitir su contribución a los grandes retos sociales y ambientales.
Comunicar mejor el valor de la química
La mesa concluyó con un consenso sobre la necesidad de reforzar la comunicación del sector y de disciplinas como la química y la ingeniería química para conectar con los futuros profesionales.
Fajardo defendió que la industria debe acercarse también al plano emocional para mejorar su capacidad de atraer talento. Van Grieken subrayó que la universidad tiene un papel importante para transmitir ilusión a los estudiantes y resumió el espíritu del encuentro afirmando que “dedicarse a la química no es solo una profesión, es impactar en el futuro de la humanidad”. Ana Montenegro cerró el debate con otra idea que sintetizó el mensaje de la jornada: “La química tiene mucho futuro y sin la química no hay futuro”.
Smart Chemistry, Green Industry Deal, celebra este año su quinta edición en el marco de Expoquimia, que tiene lugar del 2 al 6 de junio en Fira de Barcelona. El foro reúne a empresas y organizaciones del sector para poner de relieve el papel estratégico de la industria química en ámbitos como la sostenibilidad, la innovación, la descarbonización y la digitalización.
Los participantes coincidieron en que el futuro de la industria química dependerá tanto del desarrollo de nuevas competencias técnicas como de una mejor comunicación del impacto social y ambiental que tiene el sector para atraer y formar a los profesionales de las próximas décadas





























