La industria química vasca reclama medidas para reforzar su competitividad y mantener las inversiones
La industria química vasca considera que mejorar la competitividad será determinante para mantener la capacidad industrial y atraer nuevas inversiones a Euskadi. Esta fue una de las principales conclusiones del Encuentro Empresarial organizado por Aveq-Kimika bajo el lema Industria, inversión y futuro, en el que empresas, expertos y representantes institucionales analizaron los retos que afronta el sector en un escenario marcado por la transición energética, el elevado coste de la energía, la presión regulatoria y la incertidumbre geopolítica.
Durante la jornada, celebrada en el Palacio Euskalduna de Bilbao, la asociación presentó además los resultados de su Encuesta de Coyuntura 2026, que refleja la preocupación de las empresas por el deterioro de la competitividad industrial. Según el estudio, el 79,4% de las compañías considera que la lentitud administrativa dificulta el desarrollo de nuevos proyectos industriales, mientras que el 55,9 % opina que Europa compite en desventaja frente a otros mercados por el coste de la energía, la carga regulatoria y las diferencias laborales y ambientales.
Competitividad para afrontar la transformación industrial
La presidenta de Aveq-Kimika, Ángela Fernández, señaló que la industria se encuentra inmersa en una transformación sin precedentes, impulsada por la descarbonización, la digitalización y las nuevas exigencias regulatorias.
Fernández defendió que estos cambios requieren inversiones muy importantes y un entorno que aporte estabilidad y competitividad. Asimismo, recordó el papel estratégico de la industria química en el desarrollo de tecnologías ligadas a la transición energética, como el hidrógeno renovable, las baterías, los materiales avanzados o la economía circular.
La encuesta presentada por la asociación refleja que el incremento del coste de las materias primas y de la energía sigue siendo la principal preocupación de las empresas. Además, el 44,1 % reclama una mayor estabilidad regulatoria y seguridad jurídica para acometer inversiones a largo plazo. A pesar de este contexto, el sector mantiene un elevado nivel de actividad exportadora y una evolución positiva del empleo, que continúa creciendo en el 38,2% de las empresas consultadas.
Europa debe recuperar atractivo industrial
El acto central del encuentro fue una mesa redonda sobre el atractivo de Euskadi para la inversión industrial, moderada por el secretario general de Aveq-Kimika, Luis Blanco-Urgoiti. En ella participaron Teresa Rasero, presidenta de Feique y presidenta ejecutiva de Air Liquide España y Portugal; José Ignacio Zudaire, CEO de Petronor; Ángela Fernández, CEO de Agaleus y presidenta de Aveq-Kimika; y Kepa Solaun, CEO de Global Factor.
Durante el debate, Teresa Rasero defendió que Europa ha tomado conciencia de la necesidad de reforzar su autonomía estratégica, aunque advirtió de que el margen de actuación es limitado. En su opinión, la industria europea compite actualmente con regiones como Texas o Singapur, capaces de ofrecer condiciones más atractivas para la inversión.
Asimismo, alertó del crecimiento del coste regulatorio, que, según indicó, ha pasado de representar alrededor del 4% a situarse cerca del 13% en las últimas dos décadas, y reclamó compatibilizar los objetivos de sostenibilidad con el mantenimiento de la competitividad industrial.
Ángela Fernandez presidenta de Aveq-Kimika.
Invertir para seguir siendo competitivos
Por su parte, Ángela Fernández explicó que sectores como la gestión de residuos industriales o la economía circular requieren inversiones continuas para crecer, mejorar la eficiencia y adaptarse a las nuevas exigencias regulatorias.
La presidenta de Aveq-Kimika defendió que las empresas no solicitan una reducción de las exigencias ambientales, sino mayor previsibilidad, agilidad administrativa y una aplicación homogénea de la normativa que permita competir en igualdad de condiciones.
En la misma línea, Kepa Solaun destacó que la descarbonización se ha convertido en uno de los principales motores de inversión de la industria europea, aunque alertó del incremento constante de la producción normativa y de la dificultad de las administraciones para gestionar ese volumen de regulación.
Reforzar la autonomía industrial
Los participantes coincidieron en que las recientes crisis internacionales han puesto de manifiesto la necesidad de reforzar la autonomía industrial europea y recuperar determinadas capacidades estratégicas.
José Ignacio Zudaire recordó que las decisiones de inversión se toman en un contexto global y advirtió de que la falta de aceptación social de determinados proyectos puede provocar que las inversiones se desplacen hacia otros territorios. Por ello, junto con el resto de participantes, defendió la importancia de acercar la industria a la sociedad y poner en valor su contribución al empleo, la innovación y el bienestar económico.
Un sector clave para la economía vasca
Aveq-Kimika agrupa a más de 120 empresas vinculadas a la industria química y actividades relacionadas como la energía, la gestión de residuos, los materiales avanzados, los plásticos, la sostenibilidad industrial y la economía circular. En conjunto, representan más de 6.800 empleos directos, una facturación superior a los 7.300 millones de euros y cerca del 13 % del PIB industrial vasco.
La asociación defiende que mantener una base industrial sólida y competitiva será fundamental para afrontar retos como la descarbonización, la transición energética, la autonomía estratégica europea y el desarrollo de una economía cada vez más circular.





























