La Comisión Europea lanza un paquete de medidas para reforzar el reciclaje de plásticos y avanzar hacia un mercado único de materiales circulares
La Comisión Europea ha presentado un primer paquete de medidas piloto para acelerar la transición de Europa hacia una economía circular, con un foco específico en el sector de los plásticos. El objetivo es mejorar el reciclaje, reforzar el mercado interior y aumentar la competitividad industrial, en línea con las conclusiones del informe Draghi sobre circularidad y eficiencia de recursos.
La iniciativa, anunciada en Bruselas el 23 de diciembre de 2025, plantea un enfoque en dos fases. En una primera etapa, se proponen acciones a corto plazo dirigidas especialmente al reciclaje de plásticos, un sector sometido a una presión creciente. En una segunda fase, prevista para 2026, la Comisión presentará una futura ley de economía circular con medidas de carácter horizontal para mejorar el funcionamiento del mercado único de materias primas secundarias.
Según datos del Centro Común de Investigación de la Comisión Europea, la economía circular ofrece un amplio margen de mejora para el sector del plástico. Las soluciones circulares podrían reducir hasta un 45% las emisiones relacionadas con el clima, contribuir a la descarbonización del consumo energético y mejorar la balanza comercial del sector en unos 18.000 millones de euros anuales de aquí a 2050.
Actualmente, el reciclaje de plásticos en la Unión Europea se enfrenta a múltiples dificultades, como la fragmentación del mercado de materiales reciclados, los elevados costes energéticos, la volatilidad de los precios del plástico virgen y la competencia desleal de terceros países. Estas circunstancias ya están provocando una menor utilización de la capacidad instalada y pérdidas financieras para los recicladores europeos, con el consiguiente riesgo para los objetivos de circularidad y la competitividad industrial.
Uno de los ejes del paquete presentado es la superación de la fragmentación del mercado. La Comisión propone un acto de ejecución para establecer criterios comunes de fin de condición de residuo para los plásticos en el marco de la directiva marco de residuos. La fijación de normas armonizadas sobre cuándo un plástico reciclado deja de ser residuo pretende facilitar su libre circulación, simplificar los trámites administrativos, especialmente para las pymes, y garantizar un suministro estable de reciclados de alta calidad. El borrador se someterá a consulta pública hasta el 26 de enero de 2026.
Además, se ha presentado para votación de los Estados miembros un acto de ejecución relativo al contenido reciclado de las botellas de bebidas de plástico de un solo uso, en aplicación de la directiva sobre plásticos de un solo uso. Estas normas podrían abrir nuevas oportunidades para el reciclaje químico, siempre como complemento al reciclaje mecánico y bajo determinadas condiciones, aportando mayor seguridad jurídica y favoreciendo nuevas inversiones.
El paquete incluye también el relanzamiento y refuerzo de la Circular Plastics Alliance como plataforma estructurada de cooperación entre industria, Estados miembros y Comisión, con el fin de identificar prioridades comunes y abordar los retos del sector.
En materia de competencia, la Comisión prevé crear códigos aduaneros diferenciados para los plásticos vírgenes y los reciclados, con el objetivo de facilitar el control de las importaciones y la aplicación de la normativa europea. Asimismo, se pondrán en marcha mecanismos de seguimiento de los mercados europeo y global de plásticos para evaluar la necesidad de posibles medidas comerciales.
El fomento de la inversión y la innovación es otro de los pilares del plan. La Comisión reforzará el apoyo a proyectos circulares en colaboración con bancos nacionales y el Banco Europeo de Inversiones, y pondrá en marcha un proyecto piloto de centros transregionales de circularidad para impulsar la cooperación transfronteriza y la especialización inteligente.
Paralelamente, se ha lanzado una consulta pública para evaluar el impacto de la directiva sobre plásticos de un solo uso en la reducción de residuos marinos y en la promoción de una economía más circular e innovadora. El proceso estará abierto hasta el 17 de marzo de 2026.
La Comisión considera que acelerar la transición hacia la economía circular es clave para reforzar la seguridad económica, reducir las emisiones y avanzar hacia un mercado único de materiales reciclados. Estas medidas constituyen un paso previo a la futura ley de economía circular, prevista para finales de 2026.

















