El sector de la cerrajería da los primeros pasos hacia una estrategia común en la XXXV Mesa de Cerrajería
Periodista especializada en ferretería, suministro industrial y protección laboral · Interempresas Media
06/07/2026
Tras un intenso debate, la mesa redonda celebrada el pasado 19 de junio deja una conclusión que sobresale por encima del resto: el sector parece haber iniciado un cambio de enfoque. Frente a las diferencias tradicionales entre las asociaciones profesionales, emerge un consenso creciente en torno a varios objetivos compartidos: impulsar la homologación de la profesión, establecer criterios comunes para acreditar a los cerrajeros, reforzar la formación y actuar de forma coordinada para dignificar el oficio. La disposición de las principales asociaciones a colaborar en un sello único de calidad y a participar conjuntamente en el desarrollo del futuro Certificado Profesional de Cerrajería dibuja, probablemente por primera vez en mucho tiempo, un escenario de unidad que muchos consideran imprescindible para afrontar los desafíos del sector.
La tercera mesa de cerrajería del año, la número 35 desde que las inició Antonio Álvarez hace 15 años y actualmente se organizan desde Interempresas, batió récord de asistencia. Hasta 38 personas achicaron el espacio tradicional de celebración, el Restaurante de Empresa Martín en Leganés.
Como representantes de marcas fabricantes, asistieron Amadeo Aguado, de Silca; Juan Sánchez-Cano y Manuel Piqueras, de Grupo Dislock; Paco y Raquel Guillén, de Cays; Jesús Lechuga, de Openers & Closers; Mikel Arenaza e Iraitz Azkargorta, de JMA; Sergio Cordero, de Dorcas; Jorge Segura, de Dormakaba; Alfonso Campayo, de Cisa Cerraduras; Francisco López y David González, de Abus; y Luis Iglesias, de Tesa Assa Abloy.
Tampoco quisieron faltar a la cita los distribuidores de cerrajería: Jordi Bonet, de Colell; Ernesto Berna, de Reprefer; y Daniel Gómez, de Todocerraduras.
También asistieron miembros de las principales asociaciones de cerrajería del país: Jose P. Wong y Adrián Paniagua, de ASMACE; José Luis García de Vicuña y Francisco Robles, de UCES; Raúl Revilla y Danielino Fernandes, de ACSE; Adrián Martínez y Kepa Aguinaga, de APECS; José Antonio Diéguez, de Cerracor; y Juan Luis Kaseb, de Grupo Cerrajero.
Y no faltaron los profesionales de la cerrajería: Andrés Piqueras, de Piqueras Cerrajeros; Iker Catalán, de Catalán Cerrajeros; Manel Cuéllar, de Soyma Serralleria; Daniel Núñez, de Cerrajería Gredos; Jesús Nieto, de Cerrajeitors; Manuel Albaladejo, de Albaladejo Cerrajeros; Ángel Sanz, de Aperturas Segovianas; y Francisco Márquez, de Márquez Cerrajeros.
“Intrusismo oficial”: ¿Reto u oportunidad?
Paco Guillén, que, aunque ya jubilado, no quiso perder la oportunidad de participar en la mesa redonda, señaló que él sigue viendo el mercado igual, sin ninguna “catástrofe”, que todo cerrajero sigue teniendo su hueco en el mercado y siempre al alza. En general, esta es la postura con la que la mayoría de los participantes estuvieron de acuerdo, con más o menos matices, sobre todo insistiendo que siempre hay margen de mejora, sobre todo desde el entendimiento y la unión de todos los implicados. Solo Fran Márquez, de Cerrajería Márquez, expresó la opinión opuesta, asegurando que “la cerrajería va para abajo. Tenemos casi un 50% menos de trabajo de unos años para acá”, sobre todo los cerrajeros de barrio. Esto se debe, principalmente, según Fran, a la irrupción de cerrajeros intrusos que se anuncian en Internet.
Otro fenómeno, que Antonio Álvarez definió como “intrusismo oficial”, consiste en que los propios seguros, los multiservicios o los instaladores de alarma “están recurriendo, en primer lugar, a montadores que no son cerrajeros, por lo cual luego vienen los problemas que tiene que solucionar el cerrajero, por un lado, y también, por otro lado, estamos viendo lo que yo he calificado como el intrusismo oficial, que una empresa instaladora de alarmas, a la hora de vender su alarma, ofrezca 5 servicios de apertura al año y material por valor de 500 euros”. Este es el caso particular, explicó Fran Márquez, que le habían ofrecido a él personalmente. “Nos están quitando trabajo a los cerrajeros”, afirmó Fran. “Creo que las asociaciones deberían tomar parte en el asunto. Un cerrajero o una sola asociación de una zona no va a hacer nada. Pero si las asociaciones y la federación que tenemos a nivel nacional, si se pusieran de acuerdo y estudiaran denunciar el tema, quizás se llegaría más lejos”, añadió Antonio Álvarez.
Momento del debate. Intervención de Raúl Revilla.
Enlazado con el tema, Juan Sánchez-Cano de Dislock explicó que la multinacional instaladora de alarmas Verisure (antes Securitas Direct) está instalando el 80% de los controles de acceso de la ciudad y preguntó cuántos de los cerrajeros presentes ofrecían también el servicio del control de accesos en sus barrios o ciudades. “Estamos hablando de contratar el control de accesos de casas o empresas a alguien que contactas por teléfono. Vosotros estáis en vuestra ciudad o barrio”. También explicó que desde Grupo Dislock están formando a cerrajeros en control de accesos “porque le tenéis miedo”. Danielino estuvo de acuerdo con Juan, y explicó que, personalmente, el control de accesos es de los servicios que más ofrece y que “forma parte de la evolución del cerrajero” y que cuando un usuario prueba el control de acceso con cerradura electrónica, “difícilmente vuelve a la llave física”.
En la misma línea, Manuel Albaladejo les dio la razón. “Hay que actualizarse”, afirmó. “Hemos dejado el tema de controles de acceso y la cerrajería electrónica apartado, a la mano de Dios, y ahora nos pasa factura. Intrusismo es hasta donde tú quieras, porque no nos va mal ni nos va bien. Simplemente hay que pelear contra ellos, pero no diciendo 'el problema que tengo yo es por el intrusismo’: mi falta de trabajo es porque hay gente que lo hace de otra manera. Hay que dar una vuelta y decir: vamos a actualizarnos, vamos a mejorar lo que estamos haciendo. Cada vez que sale un producto nuevo, hay que comprarlo, hay que probarlo y actualizar nuestros conocimientos. El tema no es el cerrajero que nos hace la competencia; el tema es que nosotros tenemos que ser mejores. Nos tenemos que autoformar, y luego ya formar a la gente para que aprenda. Pero el problema está en nosotros, no en el entorno”.
Adrián Paniagua, Francisco López y Luis García
Amadeo Aguado añadió que este tipo de multinacional de la seguridad ha conseguido, no solo democratizar los sistemas de seguridad en viviendas, sino también generar una necesidad al consumidor, sobre todo desde el incremento del fenómeno okupa. Esto ha incrementado que las marcas fabricantes generen cilindros cada vez más seguros. “Creo que hay una oportunidad importante para el sector de aumentar la profesionalidad, de aumentar la seguridad, de tener un servicio más prémium, yo creo. Y los tengáis la capacidad y esa entrega para hacerlo, yo creo que os cambia a un nivel más alto de trabajo”.
Raquel Guillén quiso abogar por un modelo híbrido: “Nos estamos fijando: o es mecánico o es digital. Tenemos que modernizarnos, actualizarnos y, sobre todo, crear una línea y un marco comunes entre fabricantes, distribuidores y cerrajeros”. Raquel resaltó la importancia para los fabricantes de recibir un feedback directo del profesional de la cerrajería, que una vez haya probado ese producto, pueda comunicar su impresión. “Vamos a crear un marco común entre todos porque es que es muy importante la labor nuestra porque estamos hablando de algo tan importante como la seguridad. Abogo por un marco común y seguro; estoy segura de que estáis de acuerdo conmigo”.
Pero lo que para algunos es un problema, la irrupción de este tipo de empresas, para otros cerrajeros les está aportando beneficios. Por ejemplo, Andrés Piqueras aseguró que él está abriendo a la semana cinco o seis cerrojos que instalan estas empresas de alarmas. “Hasta me están haciendo un favor”, afirmó. “A día de hoy me estoy beneficiando con esto porque cada vez que voy a un servicio de este tipo acabo vendiendo mi bombín”.
David González, de Abus, confirmó que “de primeras, os han podido quitar trabajos, pero en realidad es una oportunidad de negocio para todo el canal cerrajero impresionante porque los que han hecho estas instalaciones no son cerrajeros, son comerciales, y fallan más que una escopeta de feria. Ahora es cuando empieza vuestro trabajo y tenéis la oportunidad de recoger lo que os han sembrado otros. Posiblemente es un mercado al que no hubierais accedido de otra manera”.
Por su parte, Danielino Fernandes explicó que la principal marca de instalación de alarmas de España —Securitas, actualmente Verisure— ha llegado a un acuerdo para subcontratar los trabajos de cerrajería con HomeServe, que cuenta con cerrajeros profesionales en su equipo. “Tengo compañeros en HomeServe que han aumentado su cantidad de servicios. Al menos ahora, Securitas no está formando a sus técnicos en alarmas para que sean cerrajeros, sino que están dando trabajo indirectamente al gremio de la cerrajería”.
Adrián Martínez, Alfonso Campayo y Andrés Piqueras.
José Wong les dio la razón en cuanto a que, a la larga, este tipo de ofertas les dará trabajo a los cerrajeros. “Están montando todos los mismos cilindros, y todos, incluso ‘el malo’, sabemos lo que hay. Tiempo al tiempo. Esto va a caer por su propio peso”.
“No se puede remar contra corriente”, añadió Juan Luis Kaseb. “Lo que hacen las empresas multiservicios o las de alarmas no es ilegal porque te mandan a alguien que abre y establece un servicio que tienen bajo su nómina. No lo podemos combatir. Para mí, y es lo que nosotros aplicamos, es la profesionalización, la capacitación. Debemos estar un escalón más arriba que ellos. ¿Queremos tener trabajo? Vamos a diferenciarnos y a capacitarnos juntos. Para eso estamos las asociaciones, para ayudarnos y capacitarnos junto con las fábricas, que son quienes nos van a dar la mano para ser mejores que los demás. Para mí ahí está el secreto y no tenemos que luchar contra corriente”.
Raúl Revilla añadió que este tipo de empresas “nos están haciendo una campaña de marketing buenísima a los cerrajeros. Están dando a conocer productos que no conocería el cliente final. Están resaltando, entendedme la palabra, los robos y la ocupación. Estos bombines son vulnerables, nos dan oportunidad de cambio. Están contratando cerrajeros. Y si hablamos de intrusismo, lo tenemos en la mano, porque, al final, si conseguimos llegar a una homologación del cerrajero, vamos a conseguir que toda esta gente no pueda trabajar. Y que solo trabaje la gente que esté homologada, ya sea a través del ministerio o ya sea a través de algún tipo de certificación. Por lo tanto, en vez de ponernos a luchar, vamos a ver qué nos pueden aportar y cómo podemos hacer para beneficiarnos nosotros de ellos. Creo que están ahí las claves. Buscar una homologación, dejarlos fuera de juego a ellos y, en lo que sí que nos pueden aportar, que es en marketing y en productos vulnerables, aprovechar el tirón.
De la misma opinión es Daniel Gómez, que aseguró que empresas como Securitas Direct son “imparables. Esa gente tiene una cartera de clientes espectacular, tiene unos beneficios que buscar, tiene unos accionistas a los que dar responsabilidad y encontrar un nicho en el que su cliente le está cuajando, que es el de las cerraduras, y se va a meter ahí. Yo creo que el tema no está en centrarnos en lo que esa gente nos pueda repercutir o nos pueda dañar; está en centrarnos en lo que podamos aportar nosotros a nuestros clientes y a nuestro negocio”. En la misma línea opinó Jordi Bonet, que “con sus armas nos van a ganar. Pero si damos mejor servicio, somos más próximos y fidelizamos a nuestros clientes, por ahí podemos ganar nosotros, porque estas son nuestras armas”.
Daniel Núñez de Cerrejería Gredos propuso copiar el modelo de ofrecer packs de pago mensual que incluyan bombillos, alarmas y mirillas inteligentes que tienen este tipo de empresa, e incluso fomentar el pago aplazado, para la comodidad del cliente. “Al cliente hay que tratarlo como si fuera para nosotros. Hacer las cosas bien. Podemos transmitirlo a nuestro cliente; siempre vender seguridad”.
Jesús Nieto también hizo hincapié en la poca seguridad que transmite una empresa con alta rotación de personal, que manda a diferentes personas visitar casas particulares, mientras que, si se acude a una empresa local, siempre es el mismo profesional el que te atiende. “Yo prefiero apostar por el cerrajero local, cercano, de confianza”.
José Antonio Diéguez reiteró que la mala calidad de este tipo de servicios acaba repercutiendo en positivo al cerrajero profesional, pero que siempre hay que denunciar el “intrusismo ilegal” y hacerlo desde las diversas asociaciones de profesionales de la cerrajería.
Para cerrar el tema, Adrián Martínez explicó que “la verdadera definición de intrusismo es la incapacidad del consumidor de diferenciar a un profesional, a una empresa profesional o a un autónomo profesional del servicio frente a un generalista”. Recordó que en noviembre de 2024 se prohibieron los anuncios de Google para avisos de cerrajeros porque las empresas que tenían más capacidad económica para posicionar sus servicios no eran las más profesionales. “Desde ese punto de vista, al profesional le cuesta posicionarse de forma individual”. Entonces, desde APECS, la asociación que actualmente preside Adrián, se va a lanzar el directorio tucerrajero.org, un directorio de profesionales curado, al que solo se puede acceder por invitación o por recomendación, con el que posicionarse en Google en caso de que algún usuario busque una urgencia, porque le aparecerá como una fuente recomendada. Eso es así porque actualmente lo que posiciona a los asistentes de voz e IA es este tipo de plataforma bien curada de profesionales cerrajeros. “Nuestra idea es hacer una plataforma abierta a todo el sector y todos los profesionales de España, independientemente de que sean de una asociación u otra, o incluso si no están asociados, si son profesionales reconocidos. Y para que seas reconocido, te tiene que avalar o bien un fabricante o bien una asociación. Una plataforma libre y gratuita donde estén los cerrajeros profesionales, al final, tiene más capacidad de llegar antes al consumidor que todos de forma individual”.
Las cerraduras antitarjeta de nuevo a debate
Ángel Sanz, de Aperturas Segovianas, recordó a los presentes que ya hace muchos años que en estas mesas de debate se hablaba de la fabricación de las cerraduras antitarjetas, que supone un buen método contra el intrusismo. Se trata de un tipo de cerradura que, aunque existe en el mercado y el fabricante las fabrica, por alguna razón ni el distribuidor la vende ni el cerrajero las compra. Luis Iglesias, de Tesa Assa Abloy, le contestó que “un fabricante desarrolla producto si se vende. Todos los fabricantes tenemos productos antitarjetas, pero no se venden en un sector donde no lo quieren pagar, que es el sector cerrajero. Es decir, existen, se ofrecen, están en nuestros catálogos, pero la realidad es que solamente se venden en ciertos sectores o ciertos canales”.
Iker Catalán añadió que no se venden por un tema de precio, sino porque para instalar este tipo de cerradura hay que cambiar todo el cerradero. “Hay que mecanizar. Y no queremos; queremos cambiar la pieza. Y entonces, en vez de mirar al fabricante, yo creo que, y lo hemos dicho varias veces, tenemos que mirarnos a nosotros”.
Referente a esto, Adrián Martínez apuntó que los fabricantes sí que podrían promocionar este tipo de cerraduras en obra nueva, en la que se pueden pagar todo tipo de calidades, “pero se sigue poniendo una puerta acorazada que no es antitarjeta. Tú le dices que tu cerradura está certificada a máximo grado de seguridad cuando tú echas las vueltas de llave. Pero si no, no. Entonces, al final, esa es una labor de educación, que sí deberían hacer los fabricantes”. Y, añadió Manuel Albadalejo, es labor del fabricante, pero también del cerrajero, que no deja de ser el prescriptor final de esa cerradura. “En un edificio nuevo que tiene una cerradura económica, tu obligación es informar que este producto es lo que es, pero que le puedes mejorar el producto montándole una cerradura nueva, y puedes correr la voz entre los vecinos. Nosotros somos nuestros propios comerciales. El problema es que muchas veces abrir una puerta con tarjeta es muy cómodo para el cerrajero”.
Juan Luis Kaseb explicó que en la zona donde él trabaja, Málaga, hay mucha obra nueva, pero “ninguna construcción, ni un constructor, ni un promotor, independientemente de que haga un apartamento de 300 o de 3 millones, ninguno pone una cerradura antitarjeta. Jamás. Y no la va a poner nunca, porque al constructor no le importa nada más que el coeficiente de costo de su obra”.
Amadeo Aguado, José Wong, Mikel Arenaza y Juan Sánchez-Cano.
Adrián Paniagua apuntó también al problema de la educación del consumidor. “No estamos formando al cliente, no le estamos ilustrando correctamente. En España, yo me siento privilegiado de estar sentado en esta mesa porque estamos en la élite mundial de la cerrajería. Aunque importemos bombillos de Austria, de Alemania, se fabrican bombillos aquí; en ningún país del mundo hay productos como aquí. Por lo tanto, aquí tenemos nosotros la responsabilidad y el deber de educar a la gente, a la población y a la sociedad de que hay productos buenos, porque la señora que vive al lado de mi tienda no tiene ni idea de que existen los bombillos antibumping, antiganzúa o antiimpresión”.
Danielino Fernandes y Daniel Gómez coincidieron en que la instalación en un edificio de estas cerraduras antitarjeta debería empezar en la puerta del portal más que en las puertas de las viviendas, y “convencer al cliente de que la puerta tiene que estar cerrada con llaves, ya sea que tenga una cerradura convencional o una cerradura electrónica que te cierre la puerta automáticamente”, explicó Danielino.
Sobre el tema, Raúl Revilla preguntó a los presentes: “¿Por qué hablamos de antitarjeta: porque queremos dar seguridad al cliente (porque del mismo modo que hablamos de la antitarjeta podríamos hablar de la mirilla electrónica); o hablamos de antitarjeta para evitar el intrusismo? ¿De qué estamos hablando: de dar seguridad o de nuestro beneficio? Porque si es para dar seguridad, hay que concienciar que se dé la vuelta a la llave”.
Y Kepa Aguinaga incorporó también al debate el papel del instalador de las puertas. “Las grandes constructoras no montan el sistema de tarjeta porque el mantenimiento de esas puertas y el encaje de esas puertas tiene que ser un trabajo mucho más preciso que la típica cerradura mecánica con la vida”, explicó. “Lo que hay que hacer es saber qué instalar, cómo instalar la puerta y luego ya hablaremos si la gente realmente le empieza a poner el sistema de tarjeta o el control de acceso, siempre y cuando el trabajo de la instalación esté bien realizado. ¿Quién inspecciona al montador?”.
Educar al consumidor
Jordi Bonet afirmó que la prescripción que puede hacer un cerrajero al consumidor va mucho más allá de la simple cerradura, porque no solo son cerrajeros, sino “especialistas en seguridad”. “¿Cómo podéis competir? Dándole valor al producto. El que quiera poner un bombillo de 10 euros lo seguirá poniendo, hasta que un día le entren en su casa. Tenemos que conseguir que cada vez más gente valore la seguridad”. Además, añadió que encuentros como este, con la representación del sector tan amplia, “debemos ir a una en cuanto a educar al mercado, a hacer labores de prescripción, con otras acciones en medios de comunicación, en redes sociales, etc.”.
Adrián Martínez también estuvo de acuerdo en que el sector necesita más inversión en marketing para que el consumidor esté más formado en esta cuestión. “Cuando alguien me pide un producto, intento entender su necesidad para poder asesorarle y venderle la solución completa. Muchas veces, una venta se convierte en una consultoría en seguridad”.
José Luis García Vicuña, presidente de UCES, explicó la labor que se lleva a cabo desde su federación: “Estamos intentando educar o por lo menos enseñar a la gente que hay un alto porcentaje de cerraduras en este país que está obsoleto, un 80% según hemos calculado en la federación. Desde hace más de 15 años, esto lo estamos denunciando en los medios de comunicación y en los últimos 10 años hemos tenido más de 1.500 impactos en estos medios. Y en cada uno de ellos hemos insistido en que hay que hacer un Plan Renove de cerraduras. Hemos tenido contactos con varios ministerios sobre este tema. Es muy complicado, pero, poco a poco y a base de decirlo, el gran público se va concienciando de que debe acudir a un profesional, que esté acreditado y sea de confianza. Tenéis razón cuando decís que somos prescriptores de seguridad. Y en base a insistir, pasará como con los colchones, que el consumidor lo irá cambiando cada 10 años. Ha avanzado mucho la tecnología y las técnicas de apertura, pero la gente no cambia las cerraduras. Y si tienes un bombillo de 15 euros, tienes la seguridad de 15 euros, y no puedes pedir más”.
Raúl Revilla le dio la razón en que un cerrajero puede asesorar a su cliente y este será su alcance, pero “llegar a la sociedad es un trabajo de unión, una labor conjunta”.
Y para cerrar el tema, Danielino Fernandes afirmó que se deberían denunciar las publicaciones engañosas o irreales y “que llevan al cliente a tomar una decisión con publicidad engañosa”. En este sentido, hizo referencia a la empresa que anunciaba una “cerradura con detección anticipada”, cuando eso no es cierto. “Más allá de dar conciencia a todos nuestros clientes, también debemos organizarnos para denunciar todas esas publicaciones falsas que se ofrecen”.
La irrupción de la Inteligencia Artificial
El punto del orden del día correspondiente a la IA provocó opiniones diametralmente opuestas entre partidarios y detractores, por los beneficios, pero también los peligros que puede suponer.
Jesús Lechuga opinó que, en lo que se refiere al trabajo del día a día del cerrajero, le va a afectar poco, pero que la pega más grande que puede llegar a conllevar son los anuncios falsos o la información “muy veraz y fácil” que puede aportar a personas intrusas o no profesionales sobre trabajos de cerrajería.
Para Mikel Arenaza, la IA “viene para quedarse” y puede “hacer llegar mucha información a terceros que eso, según cómo se utilice, puede ser un peligro, pero en líneas generales, yo creo que el factor humano va a ayudar mucho”. También opina que “todavía creo que no nos hacemos a la idea de lo que supone la IA. Pero en breve, en meses, en muy pocos años, creo que vamos a utilizarlo para todo. Y ahí sí que va a haber cambios sustanciales”.
Paco Guillén lo comparó con la irrupción de los ordenadores en el trabajo diario, que quitó esfuerzos y errores en su momento. “Como todo, bien empleada la IA, bienvenida sea. Todo lo que pueda mejorar el proceso de producción, me parece correcto”.
En la misma línea opinó Adrián Paniagua, que explicó que esta situación le recordaba a finales de los 90 cuando irrumpió Internet. “Es una cosa que es innegable, que ya no es el futuro, es el presente. En mi empresa me vale de apoyo para no depender de terceras empresas o externos”, explicó, y que le ayuda en su día a día a gestionar su base de datos por menos dinero que le costaría a través de terceros. “Te calcula un plan de cierre; te dice las referencias… Hay que utilizarlo como herramienta, no hay que verlo como amenaza. Porque, al fin y al cabo, no va a cambiar un bombillo, no va a hacer una apertura. Pero, sin embargo, si lo implementamos en nuestras empresas, tenemos ahora mismo una herramienta que cuesta pocos euros al mes, que es un regalo”, afirmó.
José Antonio Diéguez también ve a la IA como una “herramienta y una aliada nuestra”, que al fin y al cabo puede ayudar en el trabajo diario del cerrajero facilitando y aportando información. “Como todo, cuando hay una evolución, perderás por un sitio, pero tú siempre tienes que ser positivo y aliarte con ese adelanto que hay, porque si no, no tendríamos hoy día máquinas electrónicas, ni siquiera un taladro de batería. Es decir, las cosas van evolucionando y vamos a pensar siempre en todas las evoluciones que haya, que tienen que ser un aliado nuestro, que tiene que ser una herramienta que nos ayude a todos”.
Adrián Martínez también definió la IA como “la herramienta más transformadora a la que nos hemos enfrentado la sociedad y como sector. Nunca una tecnología había tenido tanta capacidad de penetración e implantación como la que ha hecho la IA. Y hemos pasado de no tenerla a tenerla todos en un santiamén. Y a su vez, la IA está creciendo exponencialmente en sus capacidades. Además, reduce la brecha del conocimiento a todos los niveles, tanto en el consumidor como en tú como profesional. El cliente ya viene hacia ti y cree saber, porque ahora mismo la IA no le da la solución perfecta, pero lo orienta. Antes venía a preguntarte y no tenía ni idea; ahora viene ya con una marca y, como tú no le vendas la marca que GPT le ha dicho, se lo tienes que argumentar muy bien. Y a lo mejor está totalmente equivocado. Y a nivel profesional, cuando afrontas un reto, si tú le das un buen prompt, te va a enseñar cómo perfeccionarlo y afrontarlo”. Y, en cuanto a gestión de su empresa autónoma, Adrián explicó que la IA ayuda a agilizar procesos como el servicio de atención al cliente, la gestión de compras o gestionar avisos.
Raquel Guillén también se mostró partidaria de la inteligencia artificial, “primero, porque hay una cosa que tiene la IA que no hemos hablado, que es experiencia. Antiguamente, un cerrajero iba con una furgoneta llena de ganzúas y ahora lleva un portátil. Como dicen, es renovarse o morir. Yo creo que al final el mayor riesgo no es la tecnología, es quedarse fuera de ella”, afirmó.
Iker Catalán explicó: “Hay un dicho que se aplica a todo que dice ‘la IA no te va a quitar el trabajo. Es un compañero que sepa de IA el que te va a quitar el trabajo’. Podemos estar en contra, pero es irreal no subirse al carro. Nos joroba la democratización, es decir, que cualquiera pueda acceder a la IA. Que no solo nosotros tengamos esa ventaja. Nos joroba que el que más tiene, más puede; que el que pueda invertir más dinero en la IA sea el que más nos va a pasar por encima. Pero la única desventaja es que nosotros no nos estamos metiendo el máximo ahí. Ventajas: Es una herramienta de transformación, te da ideas, y te da ideas sobre ideas, y una vez que ya has llegado aquí, te da el siguiente paso. Porque en cuanto lo utilizas, es algo que tú ni esperabas llegar hasta ahí. Entonces, tu mínimo es la excelencia”, exclamó.
Por su parte, Danielino opinó que “podemos debatir en contra de la IA, pero no vamos a llegar a nada. La IA va a seguir avanzando y o avanzamos con ella o nos quedamos atrás. No hay otra”. También afirmó que la IA todavía “no ha avanzado tanto en conocimientos de cerrajería. Es cuestión de que vaya avanzando la tecnología lo suficiente como para que realmente nos haga daño. Incluso te recomienda que contactes a un cerrajero especializado según qué tipo de cerradura”.
Fran Márquez añadió que “el único fallo de la IA es no utilizarla”. En su caso, usa la IA para la gestión de su empresa, incluida la contabilidad, la gestión de redes, base de dato.
Raúl Revilla explicó que, a pesar de que él usa esta tecnología a diario para muchas gestiones, para el sector “puede ser algo muy positivo, no a nivel individual, sino para los hechos, porque hace las cosas tan fáciles que está haciendo vaga a la gente joven.
Entonces, creo que en ese sentido nos hace el trabajo fácil”. Sin embargo, Raúl es de la opinión de que ahora es una tecnología barata y accesible para todo el mundo, pero que en un futuro se disparará tanto su precio que solo la podrán usar las grandes empresas con mucho dinero.
Por el contrario, Alfonso Campayo se definió como “negacionista de la IA”, y afirmó con rotundidad que “va a quitar trabajo” a los cerrajeros. Para él, el principal peligro es la difusión de información sobre cerrajería que va a complicar la labor de los profesionales. “La IA es el mayor enemigo del empleo a nivel general, porque va a enseñar a hacer muchas cosas o muchas cosas se van a hacer de manera automática, no vuestro proceso, pero sí que yo voy a decir al chat GPT, ‘oye, quiero cambiar esta cerradura’, y voy a encontrar vídeos, tutoriales en YouTube o instrucciones, me va a poner en contacto directo con el fabricante y ese es vuestro trabajo, no el de la IA. Yo tengo mis reservas, al igual que las tengo de internet, de las redes sociales y de otra serie de cosas que han aportado mucho, pero también han sembrado muchos problemas y serios para mí”.
Luis García estuvo de acuerdo en que afectará mucho social y estructuralmente a las empresas, y que, referente al trabajo del cerrajero, “depende de cómo se maneje, va a ser más perjudicial que de ayuda”, porque la IA va a sustituir a los tutoriales y la información que circula por Internet y va a compartir conocimientos y “formar a gente que no debe formarse”.
Francisco López sí que reconoció el poder que a nivel informativo aporta la IA, pero que el trato personal nunca se va perder, por lo que el comercial “tiene que seguir estando. El trato personal existirá siempre. Es la clave de todo”.
Daniel Núñez, aunque tiene la IA implementada en su negocio, también la considera “una amenaza”. “Creo que va a haber una reestructuración a nivel del mundo: gente preparada que va a sobrar de otros trabajos y se lo van a meter en nuestro sector. Van a tener esa facilidad de que van a saber manejar la IA mucho mejor que nosotros. Y van a tener una accesibilidad a toda la mercancía que tenemos nosotros. Y nos van a quitar, calculo que un 20 o un 30% del mercado. Ojalá me equivoque, pero creo que va a entrar mucha gente en nuestro sector que nos va a quitar el trabajo fácil”.
Al hilo de que la IA se ha vuelto la fuente más escogida en la actualidad para hacer búsquedas en Internet, en sustitución de los buscadores clásicos como Google, y en paralelo a la plataforma presentada por APECS, se habló de otras iniciativas semejantes. Por un lado, Jesús Nieto explicó que hace dos años comenzó el proyecto de la puesta en marcha de una red social exclusiva para cerrajeros. Por otro lado, Amadeo Aguado recordó que él también puso sobre la mesa el año pasado la idea de una plataforma en la que se recogieran los profesionales afiliados a todas las asociaciones de cerrajería y en donde los fabricantes colaboraran como certificadores de estos cerrajeros.
También, José Luis García recordó que en la página web de UCES existe un mapa de España donde se localizan todos los profesionales acreditados por la federación, con su foto, con su número de carnet, y todos sus datos, “para que el cliente, cuando busca un cerrajero en su zona, tenga referencia y sepa quién le va a ir a su casa y a quién está llamando”, explicó. Además, todos los profesionales dentro de UCES han presentado sus propias certificaciones para entrar en la federación, además de firmar un código deontológico; toda una garantía de su profesionalidad.
Unión para la homologación
El último punto del orden del día era la muy deseada homologación de la profesión, la ‘cruzada personal’ de Antonio Álvarez y de la mayoría de los presentes. Y este fue el punto donde se pudo vislumbrar pasos hacia la unión de todas las asociaciones hacia este objetivo común, unión, por otro lado, largamente reivindicada por el sector.
Ese mismo día, UCES, junto al Ministerio de Educación y el INCUAL, había enviado un comunicado de prensa explicando los avances en la creación del primer Certificado Profesional de Cerrajería en España.
Respecto a esta novedad, Adrián Martínez, como presidente de APECS, remarcó la importancia de esta noticia y explicó que desde su asociación ya se ofreció colaboración en todo lo que fuera necesario. “Sabemos que todavía va a tardar un poco en implantarse, pero ya hay un día cero, es decir, ya hay un punto de partida y eso es muy importante. Pero, por otro lado, eso soluciona solo parte del problema, que es la dignificación de la profesión. Es decir, ya hay un título profesional que le pone un certificado de profesionalidad a una profesión que ahora mismo no existe”. Sin embargo, todavía no soluciona el problema de garantizar que un cerrajero cuenta con un código ético, aunque esté titulado.
Por ello, desde APECS, explicó Adrián, se quería poner en marcha la creación de un sello para empresas y autónomas validadas y certificadas por la asociación. “Pero, como bien se ha dicho, cada asociación ya tiene su propio sello que certifica a sus socios. Entonces pensamos que si los criterios, que todos más o menos tenemos los mismos, no obstante, los unificamos y nos ponemos de acuerdo. Vamos a empezar desde abajo para ponernos de acuerdo y luego la certificación puede crecer. Si nos ponemos de acuerdo en qué determina que eres un cerrajero profesional para ejercer un servicio y cuáles son los mínimos, se puede crear un sello con su código QR avalado por todos: APECS, UCES, ACSE, ASMACE y todas las demás”. De este modo, APECS ha creado una plataforma de certificación y de validación, pero antes de presentarla quería llegar a un consenso con el resto, cosa que expresó en una carta que mandó anteriormente a todas las asociaciones. “Lo que tenemos que decir es: eso está ahí, pero queremos ponernos de acuerdo”, explicó Adrián. “Esto es lo que tenemos, pero es un punto de partida: qué tenemos que hacer como asociaciones y también los partners para determinar cuáles son los criterios que entendemos que una empresa o un autónomo es válido para ejercer un servicio de cerrajería, y vamos a ponerlo por escrito y a recabar esa documentación, y que esté auditada de manera que al consumidor le llegue que esta empresa u autónomo está avalado por el sector para ejercer un servicio y es una manera de combatir también el intrusismo”.
Seguidamente, tomó la palabra José Luis García Vicuña, presidente de UCES, que quiso matizar su acuerdo con el Ministerio de Educación. Explicó que la federación que preside lleva más de año y medio en conversaciones con este ministerio, tanto con la directora general como con la subdirectora. Anteriormente, se estuvo hablando con un representante del INCUAL, el Instituto Nacional de Cualificaciones para desarrollar este grado de formación, que consistiría en cerrajería domiciliaria, de automoción y cajas fuertes. Tras meses elaborando este grado, el contenido del grado debe pasar a una evaluación externa y después a la aprobación del Consejo de Ministros, que es el punto donde se encuentra actualmente, y al Ministerio de Educación.
La voluntad de la Administración es que sean los cerrajeros profesionales los que creen este certificado de profesionalidad “porque va a ser importantísimo que, cuando un usuario haga una búsqueda, pueda distinguir que sea un cerrajero que esté cualificado, un cerrajero que esté registrado y que esté reconocido, en este caso, por el Ministerio de Educación. Todas estas cosas son importantísimas para el sector, porque faltan cerrajeros, es que no hay. Es que es prácticamente imposible encontrar un profesional que haga cualquier trabajo”, señaló.
Y aunque el grado es una competencia que desarrolla el Ministerio de Educación a nivel nacional, el siguiente paso es que llegue a las Comunidades Autónomas, desde las cuales, los profesionales deberán determinar los requisitos que van a hacer falta para ese certificado de profesionalidad y quién puede enseñar en este grado.
En este punto, García Vicuña tendió la mano a los presentes: “Honestamente digo, nosotros desde UCES siempre hemos querido juntarnos con todas las asociaciones de España para estar unidos. Y nosotros querríamos que estuvierais también ahí. Pero, cuidado, no es que queramos que estéis para estar en unión. Aquí no hay nadie más que nadie. Todos somos iguales. Y lo que queremos es que cada uno siga con su rollo, que no pierda su identidad ni su historia, pero que sí que rememos en una dirección. Pero pasa todo para que haya una unión. Siempre lo he dicho, y Antonio lo sabe: mi cargo está a disposición de todas las asociaciones, que una vez que sí conseguimos que haya una unión, y por mi parte está el puente echado para que el que quiera adelante. Mi ilusión sería que todos los cerrajeros de España se beneficiasen. Los que están asociados y los que no, porque sabemos que, aunque no haya gente asociada, también se van a beneficiar”.
Manel Cuéllar, hasta hace poco presidente del Grupo Cerrajero, reiteró la necesidad de la unión de todo el sector “para hacer fuerza. Partiendo de ahí no vamos a conseguir nada; la verdad está dicha. Si no nos unimos todos, sea a través de asociación o federación o lo que sea”.
También alertó sobre el peligro de tener buscadores de cerrajeros en Internet, porque el consumidor se deja aconsejar por recursos como las reseñas de Google, en las que las empresas también pueden invertir dinero a su favor. Del mismo modo, que un fabricante avale a un cerrajero en un directorio, que lo puede favorecer por ser un buen cliente. “Todo lo que no sea que pase por una unión y por un filtro, a mí no me vale”.
Adrián Martínez recogió el guante y reiteró que la unión es lo que todos necesitan, ya que “vamos a mirar hacia atrás, vamos a mirar hacia delante”. Respecto a los criterios para la inclusión de cerrajeros, empresas y autónomos, en su directorio bajo criterios profesionales, expresó la voluntad de definirlos en conjunto entre todas las asociaciones y fabricantes: qué documentos, acreditaciones y certificaciones serán necesarias para participar en esta plataforma de cerrajeros.
En general, todos los presentes calificaron de positivos estos gestos de aproximación entre las diferentes asociaciones presentes, y que es de los momentos en que más cerca se ha estado de acercar posturas. Danielino agradeció que en esta edición de la mesa redonda estuvieran presentes representantes de las principales asociaciones y propuso a Antonio Álvarez como moderador de las próximas reuniones entre ellas para llegar a puntos de consenso. Por su parte, Juan Luis Kaseb reiteró la importancia de esta parte final de la mesa y animó a generar un compromiso para una reunión futura entre los participantes para sentarse, dialogar y rematar este intercambio de puntos de vista.
Principales conclusiones del debate
1. La homologación de la profesión deja de ser una aspiración para convertirse en un proyecto real
El anuncio de los avances en el primer Certificado Profesional de Cerrajería supone un punto de inflexión. Los participantes coinciden en que será un paso clave para dignificar la profesión, combatir el intrusismo y facilitar al consumidor la identificación de profesionales cualificados.
2. Se abre una vía de consenso entre las asociaciones
Es probablemente la principal novedad del encuentro. Las distintas asociaciones muestran su disposición a colaborar en criterios comunes de acreditación y certificación, manteniendo cada una su identidad. La propuesta de crear un sello único avalado por todas ellas recibe una acogida mayoritariamente positiva y se interpreta como el inicio de una colaboración inédita.
3. El intrusismo ya no se aborda solo desde la denuncia
Aunque sigue preocupando la competencia desleal, el debate evoluciona hacia una visión más estratégica. Muchos participantes consideran que la mejor respuesta pasa por la profesionalización, la formación continua, la diferenciación y la homologación, más que por intentar frenar fenómenos que consideran inevitables.
4. Las empresas de alarmas y multiservicios representan tanto una amenaza como una oportunidad
Existe consenso en que estos operadores han cambiado el mercado. Sin embargo, numerosos participantes defienden que también generan negocio al aumentar la demanda de soluciones de seguridad, dar visibilidad a productos más avanzados y derivar posteriormente trabajos hacia cerrajeros profesionales. La conclusión general es que el sector debe adaptarse en lugar de enfrentarse a esta realidad.
5. La formación y la especialización son la principal ventaja competitiva
La mayoría coincide en que el cerrajero debe ampliar sus conocimientos en electrónica, control de accesos y nuevas tecnologías para diferenciarse. La actualización permanente se plantea como una obligación para mantener la competitividad.
6. El consumidor sigue siendo el gran desconocedor de la seguridad
El debate pone de manifiesto que el sector no solo vende cerraduras, sino seguridad. Existe consenso en que fabricantes, distribuidores, asociaciones y cerrajeros deben trabajar conjuntamente para educar al consumidor sobre la obsolescencia de muchas instalaciones, el valor de una buena protección y la importancia de acudir a profesionales acreditados.
7. La comunicación y el marketing pasan a ser herramientas estratégicas
Los participantes consideran necesario reforzar la presencia del sector en medios, redes sociales, plataformas digitales y buscadores. Iniciativas como directorios de profesionales certificados o campañas conjuntas se plantean como instrumentos para ganar visibilidad y transmitir confianza al cliente final.
8. La inteligencia artificial genera más expectativas que rechazo
Aunque existen voces críticas, predomina la idea de que la IA será una herramienta de apoyo para la gestión empresarial, la atención al cliente o la consulta técnica. La mayoría considera que el verdadero riesgo no es la tecnología en sí, sino quedarse al margen de su adopción.
9. La prescripción adquiere un papel central
El cerrajero reivindica su función como asesor en seguridad. Los participantes insisten en que no basta con ejecutar una instalación: es necesario recomendar mejoras, explicar riesgos y aportar soluciones completas, posicionándose como especialista frente a operadores generalistas.
10. El gran consenso: el futuro pasa por la unión
Más allá de los distintos puntos tratados, la conclusión transversal es que el sector solo podrá afrontar retos como el intrusismo, la digitalización, la homologación o la formación mediante una mayor coordinación entre asociaciones, fabricantes, distribuidores y profesionales. El encuentro deja la sensación de que esa voluntad de colaboración está hoy más cerca que en ediciones anteriores.




















