El momento es ahora: tecnología y talento, las dos llaves del futuro del sector
La integración tecnológica ya no es una tendencia. En pleno 2026, forma parte de nuestra realidad más cotidiana. Hoy hablamos con naturalidad de edificios inteligentes, de control remoto, de sistemas conectados que optimizan consumos y anticipan averías. Y en todo ese entramado, las puertas automáticas juegan un papel fundamental. Son puntos críticos de paso, de seguridad y de eficiencia energética. Bien diseñadas, instaladas y mantenidas, añaden valor al edificio y mejoran la vida de las personas. Mal ejecutadas, se convierten en un problema. Por eso, el nivel de exigencia hacia nuestro sector es cada vez mayor.
No hay dudas de que estamos ante una ventana de oportunidad tremenda. Nunca se había demandado tanto conocimiento técnico, tanta capacidad de integración tecnológica ni tanta especialización. El mercado nos está diciendo que hay espacio para crecer, para profesionalizarnos y para reforzar nuestro papel dentro de la cadena de valor de la edificación y la industria.
Ahora bien, sería irresponsable no hablar del gran freno que amenaza con limitar ese crecimiento, la falta de mano de obra cualificada. Es una realidad que conocemos bien las empresas del sector. Faltan técnicos formados, falta relevo generacional y, en muchos casos, falta reconocimiento social de una profesión cada vez más compleja y tecnológica. No es un problema exclusivo de los automatismos, pero en nuestro caso se vuelve especialmente crítico porque la tecnología avanza más rápido que la capacidad de formar profesionales experimentados.
Aquí es donde debemos ser autocríticos y, al mismo tiempo, ambiciosos. Si queremos aprovechar esta oportunidad histórica, la formación no puede ser un tema secundario. Debe ser una prioridad estratégica. Formación inicial, para atraer talento joven; formación continua, para que los profesionales en activo puedan adaptarse a nuevas tecnologías, normativas y exigencias del mercado. Y formación entendida como inversión, no como coste.
Desde Fimpa, Federación Nacional de Fabricantes, Instaladores y Mantenedores de Puertas y Automatismos, defendemos con firmeza que solo conjugando tecnología y talento podremos consolidar un sector fuerte, profesional y preparado para el futuro. El momento es bueno, el mercado acompaña y la demanda existe. Ahora nos toca a nosotros asegurarnos de que haya personas capacitadas para responder a ese desafío. Porque sin profesionales cualificados, ninguna oportunidad, por grande que sea, termina de abrirse del todo.














