¿Quién nos iba a decir que un toldo acabaría produciendo energía?
Los que hemos crecido entre toldos, sabemos bien de lo que hablamos. Recuerdo cuando prácticamente todo era manual, cuando instalar un toldo requería mucho esfuerzo físico y cuando el conocimiento se transmitía de padres a hijos, aprendiendo el oficio cada día.
Y mirad dónde estamos ahora.
Motores inteligentes, sensores climáticos, sistemas conectados, tejidos cada vez más técnicos y, ahora, incluso soluciones que combinan protección solar y generación de energía.
¡Y lo mejor es que todavía nos queda muchísimo por descubrir!
Pero hay algo que me preocupa y me ilusiona a partes iguales. La tecnología está avanzando a una velocidad impresionante, pero ¿estamos evolucionando como profesionales al mismo ritmo?
Porque podemos tener el mejor motor, el tejido más innovador o el sistema más avanzado del mercado, pero detrás siempre necesitaremos a alguien que sepa asesorar, medir, instalar y responder con garantías.
Y ahí está uno de nuestros grandes retos.
También tenemos que conseguir que arquitectos, administraciones y profesionales de la construcción nos vean como lo que realmente somos: un sector que aporta soluciones para mejorar el confort, la eficiencia energética y la calidad de nuestros edificios.
Desde ANEGS estamos trabajando con muchísima ilusión para que nuestras empresas tengan voz en esta transformación. Queremos acercar a los instaladores a los fabricantes, participar en el desarrollo de nuevas soluciones y conseguir que la experiencia de quienes estamos cada día a pie de obra también cuente.
Porque innovar no es solamente crear productos nuevos. También es escuchar a quienes los instalan y conocen sus posibilidades y dificultades.
Personalmente, creo que estamos viviendo uno de los momentos más interesantes de la protección solar. Tenemos experiencia, tenemos conocimiento y tenemos empresas con unas ganas enormes de seguir creciendo.
Ahora nos toca unir todo ese potencial, profesionalizarlo y conseguir que nuestro sector ocupe el lugar que merece. No quiero que dentro de unos años miremos atrás y pensemos que dejamos pasar una oportunidad. Quiero que podamos decir que estuvimos ahí, trabajando juntos para que nuestro sector avanzara.
Y si algo tengo claro es que desde ANEGS vamos a seguir trabajando para conseguirlo.
Porque el futuro de la protección solar no consiste únicamente en dar sombra. Consiste en todo lo que podemos aportar a las personas, a los edificios y a una forma más inteligente de vivir.
¡Y qué bonito es poder formar parte de esa evolución!












































