Tres MATIBOX S-350 transforman una terraza residencial en el País Vasco
En una vivienda unifamiliar ubicada en el País Vasco, la propiedad buscaba una solución capaz de resolver un problema que incluía varios factores: proteger la terraza de la intensa exposición solar, reducir la entrada de calor al interior de la vivienda, y conservar la coherencia estética del conjunto arquitectónico. La instalación de tres toldos cofre MATIBOX S-350 de LLAZA permitió dar respuesta a estas necesidades de forma equilibrada gracias a un sistema que combina protección solar eficaz, diseño depurado e integración arquitectónica.
Su estética compacta y sus líneas limpias favorecieron una continuidad visual natural con la fachada, mientras que las grandes dimensiones de cobertura permitieron generar amplias zonas de sombra orientadas al confort y al uso diario de la terraza. Todo ello sin renunciar a una solución visualmente ligera y perfectamente integrada en el conjunto residencial.
El proyecto llegó a Toldos Irún mediante recomendaciones derivadas de instalaciones anteriores. El equipo irundarra se incorporó en la fase final de la obra, desarrollando una propuesta de protección solar adaptada tanto a las necesidades funcionales de la vivienda como a su lenguaje arquitectónico.
La propiedad valoró especialmente los beneficios de la solución planteada y participó junto al equipo de Toldos Irún en la elección de los acabados, definiendo conjuntamente el color de la estructura y de la lona.
Integración arquitectónica y uniformidad visual
En línea con la evolución estética que está marcando la arquitectura residencial contemporánea, este proyecto demuestra cómo los sistemas de líneas rectas y diseño depurado están redefiniendo el papel de la protección solar. Lejos de actuar como un elemento añadido, el toldo MATIBOX S-350 de la gama Straight Line de LLAZA se integra en la arquitectura como una prolongación natural de sus volúmenes y geometrías, aportando confort sin alterar la pureza visual del conjunto.
Precisamente por esta tendencia arquitectónica, uno de los tres aspectos prioritarios del proyecto fue mantener una línea estética coherente con la fachada de la vivienda. La uniformidad visual tenía una importancia clave y condicionó tanto la elección del modelo como los acabados seleccionados.
La recomendación profesional
La propuesta de Toldos Irún definió una configuración de tres toldos MATIBOX S-350, dos de ellos instalados en línea y otro en otra zona de la misma fachada, separado por el muro de carga del cuerpo auxiliar de la vivienda.
Toldos en línea montados de manera frontal en el extremo de un avance voladizo:
- 6,00 m x 3,00 m
- 3,50 m x 3,00 m
Toldo separado montado de manera frontal sobre la fachada:
- 4,75 m x 3,00 m
Los tres toldos se situaron a la misma altura para respetar la continuidad visual.
La estructura de los toldos se solicitó en negro texturizado RAL 9005, una elección que permitió reforzar la continuidad visual con las líneas horizontales de hormigón oscuro, un elemento con gran peso dentro de la identidad estética de la vivienda.
Para el tejido se seleccionó una lona acrílica en tonos gris claro, aportando equilibrio cromático y una integración elegante con el conjunto arquitectónico.
La instalación se configuró con accionamiento motorizado e incorporó sensores de vibración 3D, una solución orientada a aumentar la seguridad y la protección del sistema frente a las condiciones de viento.
Los toldos MATIBOX S-135 logran una armónica integración arquitectónica en la vivienda.
¿Por qué MATIBOX S-350?
La elección del MATIBOX S-350 respondió tanto a criterios estéticos como a la confianza que el sistema transmite al profesional instalador. Desde Toldos Irún destacan que se trata de un modelo especialmente indicado para una vivienda de estas características, gracias a la pureza de sus líneas y a su capacidad de integración arquitectónica. Además, el MATIBOX S-350 ocupa un lugar especial dentro de la empresa irundarra, siendo el modelo favorito tanto de Carlos Álvarez, gerente de Toldos Irún, como de su equipo técnico.
La propiedad valoró especialmente el equilibrio entre funcionalidad y estética, dos factores que tuvieron el mismo peso en la toma de decisión.
Una terraza que se utiliza en su máximo exponente
Tras varios meses desde la instalación, los resultados de la intervención son claramente perceptibles por parte de los usuarios. La mejora más evidente ha sido la transformación de la terraza en un espacio de uso habitual. Lo que inicialmente era una zona muy condicionada por la elevada exposición solar se ha convertido en una auténtica extensión de la vivienda, plenamente integrada en el día a día de sus residentes.
Además de favorecer el disfrute del espacio exterior, la instalación también ha contribuido a mejorar el confort térmico interior gracias a la protección solar generada por los sistemas instalados. Para ello, se estudió cuidadosamente la inclinación de los toldos, buscando el equilibrio entre maximizar la protección frente a la incidencia directa del sol sobre la vivienda y mantener al mismo tiempo una experiencia de uso cómoda y abierta hacia el exterior.
La cobertura proporcionada por los toldos reduce la entrada de radiación solar y mitiga sus efectos térmicos sobre los espacios interiores. Del mismo modo, ayuda a proteger mobiliario, elementos decorativos y acabados frente al deterioro provocado por la exposición solar continuada.
El valor y los detalles; protección solar que aporta valor arquitectónico
Más allá del producto, el proyecto también refleja la importancia de la ejecución y el cuidado por los detalles en este tipo de instalaciones residenciales.
Uno de los aspectos de peso a cargo del equipo instalador fue el acabado final del conjunto: la simetría de la instalación, la coherencia cromática, la precisión en la inclinación de los sistemas e incluso la ejecución de la instalación eléctrica, especialmente cuidada para pasar completamente desapercibida.
La sombra originada con los tres toldos abiertos ha permitido transformar la terraza en un espacio de uso habitual y en una extensión de la vivienda.
Precisamente esa atención al detalle ha contribuido a incrementar el valor percibido de la vivienda, logrando una integración estética plenamente alineada con su lenguaje arquitectónico. La coherencia visual del conjunto, la limpieza de la instalación y la nueva habitabilidad del espacio exterior permiten que los sistemas se perciban como una prolongación natural de la propia arquitectura y no como un elemento añadido posteriormente.
Este proyecto demuestra cómo una solución de protección solar bien integrada puede transformar completamente la experiencia de uso de una vivienda.
Más allá de la sombra, sistemas como MATIBOX S-350 permiten:
- Ampliar el uso real de los espacios exteriores,
- Mejorar el confort diario,
- Reforzar la estética arquitectónica,
- Aumentar el valor percibido del inmueble.
Una solución donde diseño, funcionalidad y calidad visual trabajan en equilibrio para crear espacios exteriores pensados para disfrutarse de verdad.
Ficha técnica proyecto
- Tipo proyecto: Vivienda unifamiliar privada
- Ubicación: País Vasco
- Orientación: Suroeste
- Sistema instalado: MATIBOX S-350 de LLAZA
- Nº de toldos: 3
- Dimensiones línea: 6,00 m / 3,50 m / 4,75 m
- Dimensiones salida: 3,00 m
- Accionamiento: Motorizado
- Sensores: Viento: Vibración 3D
- Acabado estructura: Negro texturizado RAL 9005
- Tejido: Lona acrílica gris claro
- Objetivo principal: Protección solar, regulación térmica del interior e integración arquitectónica
- Valor añadido: Incremento del confort y del valor percibido de la vivienda
- Empresa instaladora: Toldos Irún
- Responsable proyecto: Carlos Álvarez — Gerente de Toldos Irún












































