Toldos que piensan, protegen y cuidan el aire: hacia una nueva generación de soluciones de sombra
Dpto. Técnico Lonper
19/02/2026Por un lado, la digitalización ha llegado con fuerza al sector. Los sistemas motorizados e inteligentes permiten automatizar la apertura y el cierre de los toldos mediante sensores de sol, viento y lluvia, o integrándolos en sistemas de domótica y aplicaciones móviles. De este modo, el toldo se despliega cuando más falta hace, protege el acristalamiento de la radiación directa y contribuye a reducir la necesidad de aire acondicionado, con el consiguiente ahorro energético.
Al mismo tiempo, la sostenibilidad se ha convertido en un eje clave. Crece la demanda de estructuras de aluminio reciclable y de tejidos técnicos más duraderos, con alta protección frente a los rayos UV y mejor comportamiento frente a la intemperie. En este contexto aparecen innovaciones como los tejidos que, además de filtrar la radiación solar, ayudan a purificar el aire mediante procesos de fotocatálisis. Este tipo de soluciones son capaces de reducir contaminantes habituales en entornos urbanos, como los óxidos de nitrógeno o compuestos orgánicos volátiles, al tiempo que mantienen el toldo más limpio y reducen la aparición de hongos y moho.
La tercera gran palanca de cambio es el diseño de los espacios exteriores. Terrazas, patios y azoteas se conciben ahora como una extensión natural de la vivienda o del negocio, y el toldo pasa a ser un elemento arquitectónico más. Soluciones como los toldos cofres de líneas minimalistas, los toldos verticales tipo ZIP para cerrar laterales en zonas ventosas o las pérgolas y estructuras bioclimáticas permiten crear estancias exteriores de uso casi todo el año, con una estética cuidada y coherente con la fachada.
En este nuevo escenario, el reto para fabricantes e instaladores es doble: por un lado, seguir innovando en materiales, automatización y eficiencia energética; por otro, acompañar al cliente final en la elección de la solución adecuada para cada espacio, teniendo en cuenta no solo la sombra, sino también la ventilación, la calidad del aire y la integración con el entorno. La protección solar se consolida, así como un elemento clave de los edificios sostenibles, capaz de mejorar el bienestar de las personas y contribuir, al mismo tiempo, a la reducción del impacto ambiental
Lonper tiene una trayectoria de más de 50 años en la confección de toldos y a la creación y desarrollo de nuevos servicios para la protección solar.







































