El mercado español de pinturas y barnices avanza hacia una fase de crecimiento moderado
El mercado español de pinturas y barnices cerró 2024 con un ligero avance del valor de las ventas y se encamina en 2025 hacia una suave corrección, en un entorno marcado por la desaceleración de algunos sectores industriales y por el sostén que aportan la construcción y la decoración. Con un volumen que se mantiene por encima de los 1.800 millones de euros, el sector combina estabilidad global, dinamismo exportador y un progresivo proceso de concentración empresarial, según el último estudio del Observatorio Sectorial DBK de INFORMA.
Un crecimiento que pierde impulso sin quebrar la estabilidad
El ejercicio 2024 se saldó con un incremento del 0,9% en el valor del mercado español de pinturas y barnices, hasta alcanzar los 1.826 millones de euros. La cifra confirma una evolución positiva, aunque más moderada que la registrada en 2023, cuando el avance había sido del 1,5%. La trayectoria reciente dibuja un sector que ha dejado atrás los repuntes más intensos, pero que conserva un volumen de actividad sólido en términos agregados.
Este comportamiento responde a un equilibrio delicado entre distintos vectores de demanda. Mientras algunos segmentos industriales muestran síntomas de atonía, otros ámbitos, vinculados a la construcción y a la decoración, sostienen el consumo y amortiguan las oscilaciones. El resultado es un mercado que se mueve en una franja estrecha de variación, con ajustes suaves más que con cambios abruptos.
Las previsiones para el cierre de 2025 refuerzan esta lectura. Los datos provisionales apuntan a un descenso estimado del 0,6%, que situaría el valor del mercado en torno a los 1.815 millones de euros. Más que un giro de tendencia, se trata de una corrección limitada, coherente con el enfriamiento de determinados sectores clientes y con un contexto macroeconómico menos expansivo.
Industria y decoración, dos ritmos dentro del mismo mercado
El análisis por segmentos revela matices relevantes. Las pinturas destinadas a usos industriales alcanzaron en 2024 un valor de 1.091 millones de euros, tras crecer un 0,8%. Aunque la cifra mantiene el signo positivo, confirma una desaceleración respecto al ejercicio anterior. La evolución de este segmento está estrechamente ligada a la actividad de sectores como el automóvil, la madera o determinados ámbitos de la industria manufacturera, cuya demanda se ha mostrado más limitada.
En contraste, el segmento de pinturas decorativas registró un crecimiento ligeramente superior, del 1,0%, hasta situarse en 735 millones de euros. La construcción, la rehabilitación, la decoración profesional y el bricolaje aportaron un tono más dinámico, que ha permitido compensar parcialmente la menor tracción industrial.
De cara a 2025, las previsiones mantienen esta dualidad. El retroceso esperado del mercado en su conjunto se produce pese al crecimiento moderado de las ventas vinculadas a la construcción y a la decoración, lo que sugiere que la contracción se concentra en los usos industriales más sensibles al ciclo económico.
El comercio exterior como válvula de expansión
En un escenario de demanda interna más contenida, el comercio exterior vuelve a adquirir un peso estratégico. En 2024, el valor de las exportaciones de pinturas y barnices creció un 7,3%, hasta alcanzar los 897 millones de euros. El dato contrasta con la evolución del mercado interior y confirma la capacidad del sector para encontrar oportunidades más allá de las fronteras nacionales.
La Unión Europea concentró el 62,8% de las exportaciones españolas. Dentro de este espacio, Portugal y Francia se situaron como los principales destinos, con cuotas del 14,6% y del 12,7%, respectivamente. La proximidad geográfica, la afinidad normativa y la integración de cadenas de suministro explican, en buena medida, este reparto.
Las importaciones también aumentaron, aunque a un ritmo más moderado. En 2024 alcanzaron los 679 millones de euros, tras crecer un 2,4%. Francia se consolidó como el principal país de origen, con el 23,5% del total importado, seguida de Italia, con el 20,8%, y Alemania, con el 20,7%. El saldo comercial refleja un sector abierto, integrado en el mercado europeo y con flujos cruzados de producto y tecnología.
Una estructura empresarial amplia con tendencia a concentrarse
El tejido empresarial del sector mantiene una base extensa. En enero de 2024 se contabilizaban 359 empresas dedicadas a la fabricación de pinturas, barnices, revestimientos similares, tintas de imprenta y masillas, considerando únicamente aquellas con asalariados. La cifra supone un ligero descenso respecto al año anterior, sin alterar de forma sustancial el mapa productivo.
Sin embargo, esta aparente atomización convive con un proceso sostenido de concentración de la actividad. En 2024, las cinco primeras empresas reunieron el 35% del valor total del mercado, porcentaje que se elevó hasta el 47,6% al considerar los diez principales operadores. El dato ilustra una redistribución progresiva del peso económico hacia los grupos de mayor tamaño.
La concentración resulta especialmente acusada en el segmento industrial. En este ámbito, los cinco primeros fabricantes concentraron el 50% del valor de las ventas, frente al 37% registrado en el segmento de pinturas para construcción, decoración profesional y bricolaje. La diferencia responde a barreras de entrada más elevadas, mayores exigencias técnicas y a la necesidad de economías de escala en determinados nichos industriales.
Producción, mercado y equilibrio de magnitudes
La fotografía sectorial se completa con los datos de producción. En 2024, la producción de pinturas y barnices alcanzó un valor de 2.044 millones de euros. La cifra supera al tamaño del mercado interior, lo que refleja la orientación exportadora de una parte relevante de la actividad y la importancia del comercio exterior como salida natural para el excedente productivo.
La combinación de producción, exportaciones e importaciones dibuja un sector que opera en equilibrio dinámico. La capacidad instalada permite atender la demanda nacional y, al mismo tiempo, competir en mercados internacionales, mientras que las importaciones aportan diversidad de oferta y acceso a soluciones específicas procedentes de otros países europeos.
Este entramado de flujos refuerza la idea de estabilidad estructural. Aunque el crecimiento se modera y las previsiones apuntan a ajustes leves, las magnitudes agregadas se mantienen en niveles elevados, sostenidas por una base productiva amplia y por la inserción en el mercado comunitario.
Un horizonte de ajustes suaves y seguimiento estratégico
Las previsiones para 2025 invitan a una lectura prudente. El ligero descenso estimado del valor del mercado no altera de forma sustancial la dimensión del sector, pero sí obliga a las empresas a afinar sus estrategias comerciales y productivas. La evolución desfavorable de algunos sectores industriales clientes introduce un factor de incertidumbre que convive con oportunidades en otros ámbitos.
La construcción, la rehabilitación y la decoración continúan aportando estabilidad, mientras que el comercio exterior se perfila como un vector de crecimiento selectivo. En paralelo, el aumento del grado de concentración plantea un escenario en el que la competencia se articula cada vez más entre grupos con mayor capacidad financiera, tecnológica y logística.
En conjunto, el mercado español de pinturas y barnices se mueve en una fase de madurez serena. Sin expansiones bruscas ni caídas abruptas, el sector avanza por una meseta en la que la gestión eficiente, la diversificación de mercados y la adaptación a la demanda marcan el compás de su evolución inmediata.












