‘Oiling’ capilar: ¿ritual eficaz para cuidar el cabello en casa o tendencia pasajera?
El aceite capilar ha pasado de ser el “remedio de siempre” a convertirse en protagonista de miles de vídeos y rutinas virales en redes sociales. El llamado ‘oiling’ -aplicar aceite como paso previo al lavado o como tratamiento puntual- se ha popularizado entre quienes buscan cuidar su melena desde casa con un gesto aparentemente sencillo.
Sin embargo, que sea una práctica popular no significa que sea adecuada para todo el mundo. “El oiling puede ser un aliado real del cabello, pero solo si se adapta a cada caso. No es lo mismo una melena fina que se engrasa con facilidad que un cabello rizado o un pelo decolorado que necesita nutrición y protección”, explica Luciano Cañete, director de los salones Corta Cabeza.
La importancia del asesoramiento profesional
Cómo hacer bien el ‘oiling’ en casa
- Define el objetivo: si buscas brillo y suavidad, suele aplicarse en medios y puntas. Si el problema está en el cuero cabelludo, conviene consultarlo previamente para evitar irritaciones o exceso de grasa.
- Menos es más: empieza con poca cantidad -unas gotas o una pequeña pulsación según el producto- y ajusta si es necesario. El exceso suele traducirse en un cabello pesado o difícil de lavar.
- Dónde aplicarlo: en la mayoría de los casos, en medios y puntas. Evita la raíz si el cuero cabelludo tiende a engrasarse o si no existe recomendación profesional.
- Cuándo y cuánto tiempo: como ritual previo al lavado, un tiempo moderado suele ser suficiente. Dejarlo toda la noche no siempre aporta más beneficios y puede dificultar el aclarado.
- Aclarado y lavado: lava bien el cabello sin rascar el cuero cabelludo. Si quedan residuos, revisa la cantidad aplicada y la técnica utilizada.
Errores comunes que conviene evitar
- Aplicar grandes cantidades pensando que así se nutre más el cabello.
- Insistir en un cuero cabelludo sensible sin diagnóstico profesional.
- Confundir aceite con tratamiento reparador: el brillo no siempre equivale a reparación.
Sobre Corta Cabeza
Fundada en 2009 por Luciano Cañete y Luis María Rodríguez, Corta Cabeza es un concepto de peluquería inspirado en los salones británicos, donde el estilista domina todas las técnicas —corte, color y peinado— para ofrecer un servicio integral y personalizado.
Con seis salones en el centro de Madrid, la firma combina diseño contemporáneo, un ambiente cercano y una atención centrada en las personas. Su Corta Cabeza Creative Team participa además en proyectos de moda y publicidad, desarrollando un estilo creativo conectado con las tendencias actuales.
Esta dimensión artística convive con una clara vocación de servicio, con el objetivo de que cada cliente viva una experiencia completa de asesoramiento, cuidado y transformación en el salón.



