Montibello propone dos mascarillas para adaptar el cuidado capilar a las necesidades del cabello en otoño
Con la llegada del otoño, el cabello puede presentar sequedad, pérdida de brillo, encrespamiento o una mayor fragilidad tras la exposición al sol, el mar, la piscina y las altas temperaturas. Para responder a necesidades diferentes, Montibello propone dos tratamientos intensivos de la línea Decode Zero: Hydra Power, enfocada en la hidratación, y Protein Force, destinada a reforzar y reconstruir la fibra capilar.
En este contexto, el diagnóstico profesional permite identificar el estado del cabello y seleccionar el tratamiento más adecuado. Las dos mascarillas de Decode Zero cuentan, según Montibello, con un 96% de ingredientes de origen natural y ofrecen un cuidado específico en función de las necesidades de cada melena.
Cuando el cabello necesita hidratación
“En esta época del año es muy habitual encontrar cabellos que simplemente necesitan recuperar hidratación. Cuando devolvemos ese equilibrio, la melena vuelve a tener brillo, movimiento y un aspecto mucho más saludable desde las primeras aplicaciones”, explica Mercedes Sastre, directora de 3K Peluqueros, en Madrid.
Cuando la prioridad es reconstruir la fibra
Protein Force incorpora Amino Complex, un complejo que, según Montibello, ayuda a reconstruir la fibra capilar, fortalecer el cabello y mejorar su capacidad para resistir futuras agresiones. Su precio de venta recomendado es de 19,60 euros en formato de 250 ml.
“Muchas veces confundimos un cabello dañado con uno simplemente seco. Cuando la fibra ha perdido consistencia, el aporte de proteínas resulta fundamental para recuperar fuerza y mejorar su resistencia frente a la rotura”, señala Nadia Acín, directora del salón Le Look, en Sabadell.
El diagnóstico profesional, clave para elegir el tratamiento
Hydra Power está pensada para cabellos secos o ásperos, con falta de brillo, encrespamiento o que necesitan recuperar suavidad y elasticidad. Protein Force, por su parte, está indicada para cabellos que se rompen con facilidad, presentan puntas abiertas o aspecto quebradizo, están sensibilizados por procesos de coloración o herramientas de calor, o han perdido fuerza y consistencia.



