Coloración vegetal, orgánica o convencional: Eduardo Sánchez da las claves para elegir
En 2014 puso en marcha Maison Eduardo Sánchez, su proyecto más personal en Madrid. Desde su salón de alta peluquería del barrio de Salamanca, trabaja junto a su equipo con coloraciones convencionales, barros, óleos y sistemas vegetales. Esa experiencia le permite hablar con claridad sobre un terreno en el que las etiquetas pueden confundir: vegetal, orgánico y convencional no significan lo mismo ni permiten obtener los mismos resultados.
Tres sistemas, tres resultados
- Coloración vegetal. Se realiza normalmente con pigmentos procedentes de barros, henna o índigo. El color se fija y se combina con la fibra capilar, en lugar de modificar profundamente la melanina. No aclara el cabello ni proporciona una cobertura total de las canas, pero aporta tono, reflejos y brillo con un resultado más natural y translúcido. Su duración es buena, aunque pierde intensidad progresivamente con los lavados.
- Coloración orgánica. Contiene ingredientes de origen natural o ecológico y una cantidad reducida de componentes sintéticos. Todo depende de la fórmula: algunas coloraciones orgánicas pueden oxidar y actuar de manera similar a una convencional. En estos casos, ofrecen una duración media o alta.
- Coloración convencional. Es la alternativa que ofrece más posibilidades para transformar el color. Puede cubrir hasta el 100% de las canas, aclarar el cabello y modificar tonos y reflejos. También proporciona una duración elevada, aunque la conservación del resultado dependerá de la frecuencia y las características de los lavados.
El consejo esencial: diagnosticar antes de elegir
“Todo comienza con un buen diagnóstico”, afirma Eduardo Sánchez. Antes de recomendar una coloración vegetal u orgánica, el profesional debe estudiar el cabello y hablar con el cliente para conocer tanto su punto de partida como el resultado que espera conseguir.
- Estado del cabello. Valorar su porosidad, resistencia y nivel de sensibilización.
- Historial químico. Conocer las coloraciones, decoloraciones, alisados y demás servicios realizados anteriormente.
- Presencia de canas. Analizar su porcentaje y el grado de cobertura que desea el cliente.
- Objetivo del servicio. Determinar si busca cubrir las canas, aportar tono o brillo, cambiar el reflejo o realizar una transformación más intensa.
- Posibles alergias. Preguntar por reacciones previas y efectuar la correspondiente prueba de sensibilidad, especialmente cuando el producto se aplica por primera vez.
Sánchez también recuerda que la presencia de ingredientes de origen vegetal o natural no elimina la necesidad de adoptar las medidas de seguridad correspondientes. La prueba de sensibilidad continúa siendo esencial cuando así lo indique el fabricante.
La clave no es la etiqueta



