¿Acné adulto o granitos posvacaciones? Claves para diferenciarlos y abordar la piel de tus clientes
Antes de tratar, entender
La valoración previa adquiere especial relevancia en esta época del año. Frente a la tentación de recurrir inmediatamente a ácidos, exfoliantes o retinoides, los expertos consultados por STYLPRO ponen el foco en comprender primero qué necesita realmente la piel.
Victoria Jane Hiscock, experta clínica en ‘skincare’, educadora y especialista en ‘beauty-tech’ de STYLPRO, habla también desde su experiencia personal, ya que convivió con acné quístico antes de convertir la educación cutánea en una parte esencial de su trabajo.
“Sé lo desesperante que puede ser necesitar respuestas y no encontrarlas. En un mundo de belleza rápida y desinformación terminas probando todo tipo de cosas sin obtener resultados”.
Precisamente por ello, frente a la tendencia a multiplicar los productos después del verano, defiende una rutina medida: “Tendemos a sobreestimar lo que puede conseguir un tratamiento y a infravalorar lo que hacen seis meses de hábitos sencillos y constantes. La piel no necesita veinte productos”.
Carmen Navarro, pionera de la estética profesional en España y primera en incorporar la terapia LED a sus cabinas, lleva el discurso al diagnóstico. No se aborda igual una tendencia acneica que una lesión ocasional, ni tampoco las marcas que permanecen después de un brote.
“La luz azul resulta muy interesante para las imperfecciones”, señala. La experta destaca, además, la importancia de combinar el tratamiento profesional con los cuidados domiciliarios: “Siempre digo que el 50% del resultado está en cabina y el otro 50% está en casa. La tecnología nunca sustituirá el conocimiento profesional, el diagnóstico ni las manos expertas”.
Luz azul a 415 nm: qué aporta a las pieles con tendencia acneica
La terapia LED puede formar parte de las herramientas disponibles para acompañar determinados protocolos estéticos. En el caso de las pieles con tendencia acneica, la luz azul ocupa un lugar destacado.
Tom Pellereau, inventor, ingeniero y fundador de STYLPRO, explica su funcionamiento: “La luz azul, alrededor de 415 nm, se utiliza especialmente en pieles con tendencia acneica. Esta longitud de onda interactúa con las porfirinas producidas por Cutibacterium acnes, generando una reacción fotoquímica que ayuda a reducir la carga bacteriana asociada a los brotes”.
Por su parte, la luz roja, alrededor de 633 nm, y el infrarrojo cercano, en torno a 830 nm, cumplen otras funciones vinculadas a la inflamación y a los procesos naturales de reparación cutánea.
Para el profesional, la clave está en seleccionar la tecnología en función del objetivo que se quiere abordar y no simplemente por la cantidad de longitudes de onda disponibles. “Más longitudes de onda no significan necesariamente mejores resultados; lo importante es que cada una tenga un propósito”, apunta Pellereau.
También resulta necesario gestionar las expectativas respecto a sus efectos: “La terapia LED no ofrece resultados de la noche a la mañana; ofrece resultados acumulativos. La diferencia la marca la constancia, no la impaciencia”.
El cuidado en casa como continuación del trabajo profesional
El mantenimiento domiciliario puede complementar el trabajo realizado por el profesional de la estética. En este ámbito, STYLPRO propone diferentes dispositivos cosméticos de tecnología LED destinados al uso en casa y adaptados a distintas necesidades.
- STYLPRO Mini LED Wand está pensado para imperfecciones localizadas. Incorpora 28 LED que combinan luz azul de 415 nm, roja de 633 nm e infrarrojo cercano de 830 nm, con tres modos y sesiones de tres minutos sobre el área elegida.
- Para todo el rostro, STYLPRO Wavelength LED Face Mask incorpora 360 puntos LED, cuatro programas y sesiones de diez minutos. Está concebida para integrar la fototerapia facial en la rutina habitual cuando las imperfecciones no son aisladas.
- STYLPRO Wavelength Pro 5-in-1 LED Mask cuenta con 548 LED, cuatro longitudes de onda y 11 modos. Su diseño flexible permite utilizarla también en cuello, escote, espalda y cuero cabelludo.
- Por último, STYLPRO Red Light Full Body Panel es un panel flexible y manos libres con 508 LED rojos e infrarrojos cercanos, destinado a áreas amplias como hombros, espalda, abdomen, brazos o piernas y concebido para acompañar la recuperación cutánea y la apariencia de las rojeces después de los brotes.
El criterio profesional, por delante de la tecnología
La vuelta de las vacaciones no debería traducirse automáticamente en una intensificación de los tratamientos. Antes de incorporar exfoliantes, ácidos, retinoides o tecnología, resulta esencial determinar qué está sucediendo en la piel y cuáles son sus necesidades.
Para el profesional de la estética, esta valoración permite personalizar el protocolo en cabina, evitar el sobretratamiento y orientar correctamente la rutina domiciliaria. Una imperfección ocasional puede necesitar buenos hábitos y tiempo; una piel con tendencia acneica requiere un abordaje específico, y determinados cuadros deben derivarse al dermatólogo.
La tecnología puede convertirse en una herramienta complementaria, pero no sustituye el conocimiento ni el criterio del profesional. Ante un acné inflamatorio, profundo, doloroso, persistente o con riesgo de cicatriz, se recomienda valoración dermatológica.
Los dispositivos STYLPRO son de uso cosmético doméstico y no sustituyen el diagnóstico ni el tratamiento médico.



