Un robot para trenzar el cabello llegará a las peluquerías este otoño
¿Cómo funciona HaloBraid?
Hasta cinco veces más rápido en cada trenza
Una tecnología nacida de la propia experiencia con las trenzas
El proceso le llevó cuatro días.
La experiencia le hizo plantearse por qué una parte tan repetitiva del trenzado no podía automatizarse. A partir de ahí comenzó un proceso de desarrollo que, según explica a Allure, se prolongó durante más de tres años e implicó la creación de más de 600 prototipos.
El proyecto ganó visibilidad después de que Ogunbiyi consiguiera 75.000 dólares de financiación en una competición de emprendimiento de Harvard en 2025. Posteriormente, Halo obtuvo 7 millones de dólares de financiación, con la participación, entre otros inversores, del empresario Alexis Ohanian.
Reducir también la carga física del profesional
Más allá de acelerar el servicio, uno de los aspectos más interesantes de HaloBraid para la peluquería profesional es su intención de reducir los movimientos repetitivos que realizan las manos durante largas sesiones de trenzado.
Durante el desarrollo, el equipo consultó a profesionales para conocer los principales problemas asociados a su trabajo. Según Ogunbiyi, algunos mencionaron dolencias como el síndrome del túnel carpiano y problemas articulares derivados de la repetición constante de determinados movimientos.
Estas aportaciones también modificaron el diseño. HaloBraid fue concebido inicialmente como un dispositivo portátil, pero los profesionales que participaron en las pruebas señalaron que tener que sostenerlo podía interferir en su trabajo. Finalmente, se optó por un sistema montado junto a la silla.
Una herramienta de apoyo, no un sustituto del estilista
La posible automatización del trabajo del peluquero es una de las cuestiones inevitables alrededor de esta tecnología. Sin embargo, desde Halo insisten en presentar el dispositivo como un asistente para el profesional y no como su sustituto.
La diferencia resulta clara al observar las tareas que la máquina todavía no puede realizar. La creatividad, el diagnóstico del cabello, la división de las secciones, el diseño del peinado, el inicio de las trenzas, la incorporación de extensiones y la relación con el cliente continúan dependiendo del estilista.
HaloBraid se ocupa únicamente de una parte concreta: automatizar el movimiento repetitivo necesario para continuar una trenza convencional de tres cabos.
Para el salón, esa reducción de tiempo podría traducirse en una mayor capacidad para atender citas o, simplemente, en jornadas menos exigentes físicamente para los profesionales especializados en trenzado.
Su llegada comenzará en Estados Unidos
El lanzamiento está previsto para septiembre de 2026 y, por el momento, se centra en el mercado estadounidense. Según los datos facilitados por Ogunbiyi a Allure en junio, 6.000 estilistas se habían inscrito para recibir HaloBraid y otros 5.000 profesionales y salones se encontraban en lista de espera, con presencia en grandes ciudades como Nueva York, Los Ángeles y Chicago.
Se trata, además, de un dispositivo pensado exclusivamente para profesionales. El modelo comercial planteado por la compañía contempla proporcionar la herramienta sin coste inicial al estilista y obtener un porcentaje de los ingresos generados por cada servicio realizado con HaloBraid, aunque la empresa no ha hecho público ese porcentaje.
Su llegada a los salones estadounidenses permitirá comprobar hasta qué punto una tecnología de este tipo puede integrarse realmente en el trabajo diario. Para el sector profesional español, aunque por ahora no se ha anunciado su lanzamiento en España, HaloBraid resulta especialmente interesante como ejemplo de una tendencia más amplia: la incorporación de automatización y tecnología a tareas repetitivas de peluquería sin eliminar la intervención técnica y creativa del profesional.
Fuente principal: artículo de Annie Blay-Tettey publicado en el medio estadounidense Allure. Información adicional sobre el proyecto contrastada con Harvard Innovation Labs.



