Cómo cuidar la piel en agosto: las claves de Beatriz Muñoz para adaptar la rutina al verano
Hidratación y reparación, dos prioridades en verano
El calor y la exposición solar aceleran la pérdida de hidratación, por lo que la experta recomienda recurrir a activos nutritivos como el aceite de cacay, aceites vegetales ligeros y adaptógenos como el jiaogulan, destinados a favorecer la elasticidad, la suavidad y la vitalidad de la piel.
Una piel correctamente hidratada y nutrida también ayuda a mantener un tono más uniforme, luminoso y duradero. En este sentido, Muñoz destaca ingredientes como la centella asiática, el aceite de cacay o la manteca de karité para contribuir a preservar la elasticidad y evitar la sequedad.
¿Playa o montaña? La rutina también cambia
El destino de vacaciones es otro aspecto que conviene tener en cuenta al recomendar una rutina. En la playa, la combinación de sol, sal y viento incrementa la tendencia a la deshidratación. Ki Care propone, en estos casos, reforzar la nutrición de la piel y el cabello y recurrir a productos calmantes después de la exposición solar.
En la montaña, en cambio, el aire suele ser más seco y las variaciones de temperatura pueden ser mayores. Para estas condiciones, la firma recomienda ingredientes nutritivos y reparadores como las ceramidas vegetales, la centella asiática y los adaptógenos botánicos, además de productos que contribuyan a reforzar la barrera cutánea y mantener una hidratación prolongada.
Una rutina más inteligente, no necesariamente más compleja
Adaptar los cuidados al verano no significa multiplicar los pasos de la rutina. Para Beatriz Muñoz, la clave está en seleccionar mejor los productos y activos en función de las nuevas necesidades de la piel.
“Las altas temperaturas, la exposición solar, el viento, la sal marina o el aire seco de la montaña hacen que la piel pierda agua más fácilmente y se muestre más sensible. Por eso, esta época del año invita a priorizar la hidratación, la protección antioxidante y la reparación de la barrera cutánea”, señala.
La especialista también aconseja optar por texturas ligeras, reforzar la nutrición y prestar atención a ingredientes calmantes e hidratantes, como los aceites ricos en antioxidantes o el ácido hialurónico.
“En definitiva, el verano nos recuerda que una piel luminosa no es solo una cuestión de sol, también de equilibrio, hidratación y cuidado constante”, concluye Muñoz.



