Color
Cloud Dancer, claves para trasladar el color del año al salón profesional
26/01/2026
Cloud Dancer irrumpe esta temporada como uno de los tonos más demandados en los salones de peluquería. Inspirado en la ligereza de las nubes y en la serenidad de los tonos neutros, este matiz etéreo se mueve entre un blanco suave, un beige perlado y un rubio delicado, dando lugar a un resultado luminoso, elegante y atemporal para clientas que buscan sofisticación sin excesos.
Llevar Cloud Dancer al terreno profesional exige precisión técnica, diagnóstico previo y un alto nivel de personalización. No se trata de un color plano, sino de un equilibrio visual limpio y con movimiento, donde la calidad del cabello resulta tan determinante como el tono final. “Es un color que no admite improvisaciones. La base debe estar perfectamente trabajada y el cabello en buen estado, porque cualquier imperfección se refleja de inmediato”, explica Sonia Jiménez Cambronero, peluquera profesional y especialista en color.
La base, punto de partida del resultado
Para conseguir un Cloud Dancer preciso, la experta recomienda partir de bases claras o previamente aclaradas de forma controlada, recurriendo a técnicas progresivas como babylights ultrafinas o veladuras estratégicas que aporten luz sin saturar la fibra capilar. “La clave está en no sobrecargar. Trabajar con aclarados suaves y, posteriormente, matizar con fórmulas personalizadas permite lograr ese efecto nube tan característico”, señala.
Desde el punto de vista técnico, cobra especial importancia la selección de matizadores con subtonos fríos y perlados, equilibrados con ligeros reflejos beige que eviten resultados excesivamente blancos o apagados. Esta combinación mantiene la luminosidad del color sin perder naturalidad ni profundidad.
Diagnóstico y mantenimiento, parte del servicio
Cloud Dancer requiere un trabajo minucioso en el salón y una pauta clara de mantenimiento posterior. “Es un color muy bonito, pero necesita constancia. Siempre recomiendo tratamientos nutritivos y productos específicos que ayuden a conservar el brillo y la limpieza del tono”, apunta Jiménez Cambronero.
Desde la perspectiva del servicio, este tono puede integrarse como una propuesta de valor añadido, acompañada de rituales de cuidado capilar que refuercen la experiencia del cliente. Tratamientos reparadores previos, protocolos de protección durante la coloración y sistemas de sellado tras la matización contribuyen a optimizar el resultado y a prolongar la calidad del color.
Una lectura actual del color profesional
Para la especialista, Cloud Dancer refleja una manera distinta de abordar la coloración. “Habla de una coloración más consciente, más natural y trabajada al detalle”, concluye. Un enfoque que invita al profesional a perfeccionar la técnica, cuidar cada fase del proceso y situar la salud capilar en el centro del servicio.
Un tono que encaja con la evolución actual de la coloración profesional y que ofrece a los salones la posibilidad de proponer un rubio sofisticado, elegante y alineado con las demandas estéticas de 2026.
Fotografías: Peluquería e Imagen · Sonia Jiménez Cambronero (@soniacambronero).



