Los errores más comunes al lavar el cabello que condicionan el resultado en el salón
Desde Anian, sus expertos advierten de que el lavado es el primer paso de cualquier rutina capilar eficaz y, a menudo, uno de los más determinantes para garantizar un resultado óptimo tanto en casa como en el salón.
El exceso de champú, un error habitual
La recomendación profesional es emplear una cantidad equivalente al tamaño de una moneda, emulsionarla previamente con agua en las manos y aplicarla únicamente en la raíz. De este modo, se consigue una limpieza eficaz sin sobrecargar el cabello.
Fricción excesiva en el cuero cabelludo
Aclarados insuficientes y pérdida de brillo
Desde Anian recomiendan aclarar con agua abundante y sin prisas. Un último aclarado con agua ligeramente fría ayuda a sellar la cutícula y potencia el brillo natural del cabello.
El acondicionador, un aliado mal utilizado
La clave está en una correcta aplicación: únicamente de medios a puntas, evitando la raíz. De este modo, se mejora la suavidad y la resistencia del cabello sin apelmazarlo, incluso en melenas finas.
Temperatura del agua y deshidratación
Frecuencia de lavado mal ajustada
Si aparecen signos como grasa, picor o apelmazamiento, puede ser necesario aumentar la frecuencia con fórmulas respetuosas. En cambio, si el cabello se muestra seco o apagado, es posible que esté siendo lavado en exceso.
Mascarillas sin tiempo de exposición
El protocolo adecuado consiste en eliminar el exceso de agua, aplicar el producto de medios a puntas y dejarlo actuar entre cinco y diez minutos, una vez por semana, para reforzar la fibra capilar y mejorar el brillo.
El lavado como base del resultado profesional
Desde Anian recuerdan que mejorar la rutina de lavado no requiere grandes esfuerzos, sino atención a los detalles. El lavado es la base sobre la que se construye cualquier servicio técnico posterior y, bien ejecutado, puede transformar de forma significativa el aspecto y la salud del cabello.
Un conocimiento correcto de estos gestos permite al profesional de la peluquería educar al cliente, prolongar los resultados del salón y reforzar la calidad del servicio ofrecido.



