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Minería y perforación

Técnicas de explotación aplicadas tradicionalmente en la minería de W-Sn del Oeste de la Península Ibérica

O. Fadón1, A. Toro1, A. Delgado1, J. Calvo2 y P. Acebes2

1SIEMCALSA, Parque Tecnológico de Boecillo 47151 Avda. Rodrigo Zamorano 6, Boecillo (Valladolid) atoro@siemcalsa.com, ofadon@siemcalsa.com

2CARTIF, Parque Tecnológico de Boecillo Parcela 205, 47151 Boecillo (Valladolid) jorcal@cartif.es, pedace@cartif.es

25/11/2019

Este análisis se enmarca dentro de un proyecto de investigación denominado ESMIMET que es financiado por la Unión Europea en el marco del programa FEDER Interreg Poctep 2014-2020. El proyecto pretende, entre otros objetivos, la caracterización de los yacimientos de W-Sn y metales asociados (Nb, Ta, Be, Bi, etc.) de Castilla y León y las regiones Centro y Norte de Portugal con el propósito de establecer unas posibles guías de prospección que sean de aplicación universal en la exploración de este tipo de yacimientos.

Dentro del proyecto se han estudiado y muestreado una serie de yacimientos portadores de W-Sn y metales asociados (Nb, Ta, Be, Bi, etc.) que han sido seleccionados por ser los más representativos de las principales tipologías de yacimientos existentes para estos metales. Los yacimientos más habituales son de naturaleza filoniana encajando en filones de cuarzo o asociados a diques aplopegmatíticos. Con esta naturaleza se han podido analizar depósitos filonianos con wolframita (Peña do Seo), con scheelita (Barruecopardo, Valderrodrigo, Martinamor), con wolframita-scheelita (Borralha), con wolframita-casiterita (Panasqueira, Vale das Gatas), con scheelita-wolframita-casiterita (Morille-Martinamor) o filonianos con casiterita (La Fregeneda, Valtreixal), además de yacimientos ligados a diques aplopegmatíticos (La Fregeneda). Otro grupo aglutina aquellos ligados directamente a los cuerpos ígneos, es decir los yacimientos encajados en cúpulas aplopegmatiticas (Golpejas, Enaras) o en estructuras brechoides (stockworks) localizados en la corteza de greisen que orlan dichas cúpulas (Bejanca). Otro conjunto importante de yacimientos agrupa aquellos vinculados a sistemas metasomáticos como los yacimientos encajados en skarns y/o niveles skarnoides. En este grupo se encuentran yacimientos de skarns con scheelita (Los Santos), skarns con wolframita-scheelita (Covas), skarns con scheelita-casiterita-sulfuros (Otero) y mineralizaciones ligadas a niveles skarnoides (Morille-Martinamor) o niveles calcosilicatados con influencia sedex (Valtreixal). Por último se han estudiado someramente los yacimientos secundarios en los que la mineralización encaja en placeres vinculados a sedimentos de tipo coluvial-eluvial y en menor medida aluvial (Bejanca, Enaras).

En este trabajo se recapitula, a modo de relatorio, las técnicas de explotación empleadas tradicionalmente en la minería de estos metales en el oeste de la Peninsula Ibérica.

Localización de los yacimientos estudiados

Desde un punto de vista geológico los yacimientos estudiados se encuentran todos ellos localizados en el Macizo Varisco Ibérico que constituye el sector más occidental del Orógeno Varisco Europeo. El Macizo Ibérico está constituido por rocas premesozoicas que han sido deformadas y metamorfizadas durante la Orogenia Hercínica así como una amplia representación de rocas ígneas ligadas a eventos tectónicos hercínicos y prehercínicos principalmente. Los yacimientos estudiados se localizan mayoritariamente en el Dominio del Complejo Esquisto Grauváquico de la Zona Centroibérica, si bien el sector de Valtreixal se localiza en el Dominio del Ollo de Sapo, los yacimientos de Covas y Borralha se localizan en la Zona de Galicia-Tras os Montes y el de Peña do Seo en la Zona Asturoccidental-Leonesa según el esquema de unidades geológicas del Mapa Geológico de España y Portugal.

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Fig. 1. Localización de los yacimientos estudiados.

Desde un punto de vista meramente geográfico los yacimientos estudiados se distribuyen por Castilla y León y las regiones Centro y Norte de Portugal. El yacimiento de la Peña do Seo se encuentra al O de la provincia de León (España) en los municipios de Oencia y Corullón. El yacimiento de Barruecopardo está al NO de la provincia de Salamanca (España) en el municipio homónimo. El distrito minero de Valderrodrigo se ubica junto a la localidad salmantina del mismo nombre ubicada a unos 78 km al O de la ciudad de Salamanca (España). El distrito de Morille-Martinamor se localiza a unos 20 km al SE de Salamanca (España) en los términos municipales de Morille, Cilleros el Hondo, San Pedro de Rozados, Martinamor y Buenavista. Las minas de Borralha se extienden por las proximidades del municipio portugués de Borralha a unos 50 km al NO de Vila Real (Portugal). La mina de wolframio de Panasqueira está englobada en el municipio de Covilha dentro del distrito de Castelo Branco (Portugal). El coto minero de Vale das Gatas ocupa territorios de las parroquias de San Lorenzo de Riba Pinhao y Souto Maio, localidades pertenecientes al concejo de Sabrosa en el distrito de Vila Real (Portugal). El distrito minero de La Fregeneda pertenece al término municipal de La Fregeneda, localizado a unos 100 km de Salamanca (España). El proyecto Valtreixal forma parte del término municipal de Pedralba de la Pradería al NO de la provincia de Zamora (España). El yacimiento de Golpejas está a unos 25 km al E de Salamanca (España) dentro de los términos municipales de Golpejas y Vega de Tirados. El sector de Enaras comprende varios territorios fronterizos entre España y Portugal que se ubican entre las localidades de Fuentes de Oñoro (Salamanca, España) y Paço Velho (Distrito de Guarda, Portugal). Las antiguas minas de Bejanca están situadas a unos 12 km al NO de la ciudad de Viseu (Portugal), concretamente en la parroquia de Queirá (municipio de Vouzela). La mina de Los Santos se localiza a unos 63 km al SO de la ciudad de Salamanca (España) en los términos municipales de Los Santos, Fuenterroble de Salvatierra y Valdelacasa. El Distrito de Covas aglutina terrenos pertenecientes a la freguesia de Covas (concejo de Vila Nova de Cerveira), dentro del distrito de Viana do Castelo (Portugal). Por último el yacimiento de Otero pertenece al municipio de Otero de Herreros a unos 15km al SO de la ciudad de Segovia (España).

Análisis de las técnicas de explotación aplicadas

A la hora de analizar las técnicas de explotación aplicadas tradicionalmente en la minería de W-Sn y metales asociados (Nb, Ta, Be, Bi, etc.) de la Península Ibérica es necesario clasificar los yacimientos en los cuatro grupos principales: filonianos, cúpuliformes, metasomáticos (skarn) y secundarios (placeres).

1.- Filonianos

La morfología más frecuente de los yacimientos de W-Sn (y sus metales asociados) son los de naturaleza filoniana. Se trata de mineralizaciones con wolframio (en forma de wolframita y/o scheelita), estaño (en forma de casiterita) y diversos metales acompañantes (siendo los más habituales arsénico, cobre, litio, cinc, plomo o bismuto) pudiéndose dar cualquiera de las combinaciones. Estas paragénesis encajan en filones y venas de cuarzo, más o menos desarrolladas, o bien asociadas a diques y pequeños lacolitos de naturaleza aplo-pegmatítica.

En la zona de estudio se han seleccionado como los más representativos de cada una de estas tipologías los siguientes yacimientos: filonianos con wolframita (Peña do Seo), filonianos con scheelita (Barruecopardo, Valderrodrigo), filonianos con wolframita-scheelita (Borralha), filonianos con wolframita-casiterita (Panasqueira, Vale das Gatas), filonianos con scheelita-wolframita-casiterita (Morille-Martinamor) y filonianos con casiterita (La Fregeneda, Valtreixal). Además también se ha incluido los yacimientos ligados a diques aplopegmatíticos (La Fregeneda).

Normalmente la explotación de estos yacimientos se realiza de forma mixta, con una explotación a cielo abierto que beneficia los niveles más superficiales y una continuación por minería subterránea para recuperar el resto de la mineralización. Evidentemente la morfología del yacimiento determina el método de explotación. Así una mineralización desarrollada en un único filón (o unos pocos) sólo puede afrontarse con minería subterránea, mientras que cuando la mineralización encaja en un haz de venas finas y paralelas será más factible una minería a cielo abierto (hasta donde los ratios estéril/mineral aguanten). Igualmente la morfología del emplazamiento condiciona el método de explotación. Así en áreas muy escarpadas sólo va a ser eficiente una minería de interior y en cambio en zonas de meseta, planas o de relieves suaves, el desarrollo de una corta puede ser el método más eficaz.

Durante los primeros años de actividad la minería tenía un fuerte carácter artesanal y el laboreo mediante pozos, galerías someras y pequeños zanjones, era lo más habitual. Un buen ejemplo de esto se puede apreciar en la antigua mina de Barruecopardo, donde la explotación comenzó a base de zanjones, algunos de ellos ya de cierta envergadura: 200 m de largo, 5-30 m de ancho y profundidades de ~20 m con taludes muy verticalizados, extrayéndose el mineral mediante el empleo de grúas.

Como se acaba de citar, estos laboreos superficiales evolucionaban en dos sentidos: hacia una minería a cielo abierto o bien mediante el desarrollo de una minería subterránea, siendo este último método es más habitual.

  • Minería subterránea

Uno de los ejemplos más significativos de minería subterránea aplicada a yacimientos filonianos es la mina de Panasqueira que lleva explotándose más de 120 años y que aún continúa activa. Esta mina fue durante muchas décadas la mina de wolframio más grande del mundo, llegando a emplear hasta 5.800 trabajadores en 1943 (2ª Guerra Mundial), a los que habría que añadir unos 4.800 mineros adicionales ubicados de manera más o menos ilegal en las proximidades. En esta mina existen cuatro niveles de explotación situados a diferentes cotas: nivel 0, 1 (que es el principal actualmente), 2 y 3 (en construcción) que están comunicados entre sí por varias rampas, pozos de cuele de mineral y extracción, siendo el acceso principal a través la rampa Rebordoes. El método de explotación empleado ha ido variando a lo largo de los años: tajos largos en la década de 1950, frentes con caras convergentes en la de 1960, cámaras y pilares con soportes de hormigón armado y pilas de madera en la de 1970 y desde mediados de la década de los 80 mediante pilares de mineral que dejan de extraerse.

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Fig. 2. Jumbo perforador trabajando en las galerías del nivel 1 de la mina de Panasqueira.

Otro de los ejemplos más notables de minería subterránea es el yacimiento de Borralha, que es, considerando la extensión de galerías, la mina más grande de Portugal (la segunda si se consideran los niveles de producción por detrás de Panasqueira) llegando a emplear hasta 800 trabajadores durante la 2ª Guerra Mundial. La explotación se realizaba mediante diferentes galerías en dirección a los filones mineralizados, separadas unas de otras unos 60 m. Para acceder a los filones se realizaban galerías transversales de acceso en estéril hasta cortar los filones. Estas galerías solían estar comunicadas por chimeneas y la evacuación de mineral se realizaba con pozos y planos inclinados a través de una extensa red de railes (~10 km). La explotación alcanzó tal extensión que fue necesario definir diversos sectores: zona Central, San Antonio, Santa Helena, Grupos A, B, D y E.

No menos importantes fueron las minas de Vale das Gatas que en su momento álgido llegaron a emplear a 2.000 trabajadores. En estas minas los filones mineralizados eran desmontados en sentido ascendente desde las diferentes galerías de explotación con un frente de arranque paralelo a la dirección de los filones. Conforme se iban vaciando los filones los huecos eran rellenados con material estéril procedente de las labores de preparación de la mina con la finalidad de evitar el colapso de los huecos que se iban abriendo. Las galerías alcanzaron tal dimensión que se compartimentaron en sectores: mina A (9 niveles de explotación separados entre sí unos 30-40 m), mina B (8 niveles) y Vinheiros.

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Fig. 3. Plano inclinado escalonado de acceso a los niveles de explotación nº 3º y 4º de la mina A en Vale das Gatas.

En las minas de Bejanca la mineralización principal se explotaba a cielo abierto, pero en la zona NO existían también una serie de filones con estaño que fueron trabajadas por minería subterránea (y pequeñas rafas superficiales de poco desarrollo). Las galerías, de poca extensión, se localizaban siguiendo una franja de unos 200x60 m.

En España el yacimiento más significativo fue el de Peña do Seo que a pesar de su efímera vida (entre 1940-1959) llegó a emplear a más de 500 trabajadores. Para la explotación de este yacimiento se construyeron 8 niveles horizontales, dispuestos en la dirección de los filones NE-SO y separados verticalmente unos de otros unos 30 m. Las diferentes galerías se comunicaban entre sí a través de una pozo vertical que, además de actuar como coladero de mineral, permitía el paso de las mangueras de aire comprimido y el acceso a los tajos.

El Distrito de Morille-Martinamor es otro de los casos más singulares de la Península Ibérica ya que incluye 33 explotaciones principales y cerca de 70 indicios mineros, todas ellas de moderadas dimensiones. En estos yacimientos coexisten dos tipos de mineralización: una metasomática con niveles skarnoides ricos en scheelita (que se verán a continuación) y una más tardía, de naturaleza filoniana, en las que la mineralización aparece normalmente asociada a venas y filoncillos de cuarzo, y más raramente en stockworks y brechas tectónicas parcialmente silicificadas. Esta mineralización filoniana se explotaba siguiendo niveles subparalelos, realizados sobre el filón, a los que se accedía a través de pozos verticales (de hasta 75 m) que servían además como chimeneas de ventilación y pozos de exploración. Los ejemplos más significativos de este tipo en el distrito son las minas Adoración, María, Paquita, Anarbellas, Mundaca, San Pedro, Sorpresa y Malena.

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Fig. 4. Panorámica de la corta de la mina Asunción de Morille.

Por otro lado las labores tradicionales del área de Valtreixal, que desarrollaron en torno a las minas de Santa Bárbara entre 1885 y 1969, trabajaron un yacimiento filoniano con casiterita mediante una red de 2.800 m galerías longitudinales (guías) a las que se accedían a través de transversales a media montaña, salvo cuando los filones afloraban en superficie que se extraían por pequeños zanjones. Inicialmente las galerías fueron abiertas y explotadas con métodos manuales (picos, palas, etc.) pero a partir de 1940 los métodos manuales de arranque fueron sustituidos por el uso de explosivos con un aumento de la mecanización.

  • Minería a cielo abierto

Las cortas a cielo abierto han sido utilizadas también con cierta frecuencia para el beneficio de estos yacimientos. La mejor prueba de ello es la ya citada mina de Barruecopardo que evolucionó desde las labores de rapiña originales al desarrollo de una gran corta de 700 m de longitud, 70 m de anchura y hasta 100 m de profundidad. El nuevo proyecto, que acaba de empezar su andadura, mantendrá esta filosofía estando prevista la ampliación de la corta antigua hasta obtener una gran corta de 1.115 m de largo por 406 m de ancho y una profundidad variable de entre 100 y 230 m según zonas, con bancos de 5-10 m de altura separados por bermas de 2-5 m. El ratio mineral/estéril será de 1/6.

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Fig. 5. Instalaciones de la nueva etapa de explotación (fuente: http://saloro.com/es/).

Otro ejemplo clásico de minería a cielo abierto se ve en la mina Saturno que es la labor minera más importante del Distrito de Valderrodrigo. En esta mina los trabajos se desarrollaron mediante la apertura de una corta alargada en la dirección a los filones mineralizados (N30º O) que alcanzó unas dimensiones de 380 m de longitud por casi 50 m de anchura y una profundidad entre 10 y 15 m, empleando para ello un único banco de explotación descendente.

Característica también es la mina Feli, perteneciente al Distrito de La Fregeneda, que explotaba una red de filones de cuarzo mineralizados con casiterita gracias a una corta de unos 300 m de longitud por 200 m de anchura y una profundidad máxima de 110 m en el frente Sur. La explotación se efectuaba a cielo abierto mediante banqueo descendente sobre la zona central (que era la más rica del yacimiento). El avance de la explotación se llevaba a cabo de manera selectiva y no uniforme, trabajándose de manera simultánea en 2 ó 3 bancos de explotación. En total se abrieron 5 bancos con taludes fuertemente verticalizados (80º) y alturas que variaban entre 10 y 30 m, con anchuras de berma del orden de los 5 m. Posteriormente la explotación varió su objetivo y pasó a beneficiar una pegmatita litinífera en lugar de los filones con estaño. Para ello se reprofundizó la corta existente en su tramo central a ambos lados del dique central de pegmatita llegando incluso, en los últimos años de explotación, a desarrollarse una minería subterránea de poco extensión (dados los altos costes de extracción). La mina Alberto I, localizada a unos 4 km al SE de la mina Feli, explota otra pegmatita litinífera equivalente mediante un cielo abierto a media ladera aplicando el método de banqueo descendente en rebaje. En total se han abierto 7 bancos de explotación con alturas comprendidas entre 7-10 m y pendientes del orden de los 70º, pudiendo alcanzarse de manera puntual los 80º.

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Fig. 6. Aspectos actuales de las cortas de explotación de las minas Feli y Alberto I en La Fregeneda.

En el Distrito de Morille-Martinamor, los yacimientos filonianos se explotaron a cielo abierto en aquellas ocasiones en las que los filones se agrupaban formando haces. En estos casos la minería se efectuaba mediante un rosario de pequeñas cortas superficiales que, en el mayor de los casos, alcanzaron los 160 m de longitud por 30 m de anchura. Este es el caso de las minas Asunción, Rescatada, El Sierro, Claudina, San Antonio, María Luisa o Asunción de Morille.

2.- Cúpuliformes

En la Península Ibérica hay también una interesante tipología de yacimientos que presentan mineralizaciones de estaño con acumulaciones accesorias, aunque muy interesantes, de niobio, tántalo y/o lítio. Estos yacimientos, de naturaleza magmática, aparecen finamente diseminados en cúpulas y pequeños stocks de leucogranitos muy evolucionados.

La morfología de los cuerpos mineralizados (cúpulas, sills, lacolitos, etc.), sus amplios volúmenes pero su baja ley, determinan una explotación exclusivamente mediante cortas a cielo abierto. Normalmente se trata de cortas someras y de extensión reducida en las que el mineral se arrancaba por ripado directo ya que con frecuencia la roca se encuentra más o menos caolinitizada.

Los yacimientos más representativos y característicos de esta tipología en la zona de estudio son los de Golpejas, Bejanca y Enaras.

El yacimiento de Golpejas fue explotado por la compañía Minera del Duero (perteneciente al Grupo Minero SAMCA) entre 1960 y 1986, si bien a partir de 1978 la actividad fue casi testimonial. Las antiguas explotaciones se estructuraban en torno a dos cortas arrosariadas denominadas ‘Tita’ la más oriental y ‘Bellita’ la más occidental. La explotación se llevó a cabo mediante cortas de frente único y un banco de explotación descendente de gran longitud y 5 m de altura, con taludes fuertemente verticalizados. En las etapas finales de esta corta la extracción se realizó mediante talud forzado de 60º. La longitud total de la corta generada fue de 650 m en corta Tita y 700 m en Bellita, con unas anchuras de 30 y 200 m y alcanzándose los fondos de cortas a una profundidad de 50 y 30 m respectivamente. La producción global de este yacimiento fue del orden de 3 Mt con una concentración media del 1.000 ppm de Sn y 100 ppm de Tántalo, alcanzando un pueble minero máximo de 88 trabajadores.

En las minas de Bejanca, desde su inicio en 1915 hasta su abandono definitivo en 1986, la explotación principal fue un cielo abierto de unos 140 m de longitud, 80 m de anchura y entre 30-40 m de profundidad, en la que se benefició un stockwork mineralizado desarrollado sobre un greisen. En la zona también se desarrollaron otras pequeñas cortas satélites (sobre zonas de greisen periféricas) y en el borde NO algunos trabajos subterráneos sobre filones. Durante los años 1963-71 se produjo el culmen productivo de estas explotaciones, dando trabajo a cerca de 3.000 personas con una producción acumulada en estos años de 210.000 t con una ley de 0,55% Sn.

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Fig. 7. Panorámica de la corta principal de la mina de Bejanca.

Las mineralizaciones existentes en el Distrito de Enaras no han sido explotadas por el momento y apenas hay indicios de una actividad artesanal para explotar el estaño contenido en un grupo de filones de cuarzo y diques pegmatíticos aflorantes. En estas minas, que tuvieron una vida efímera entre 1920 y 1930, se produjeron apenas 50 t de todo-uno siendo el número máximo de trabajadores cercano a las 10 personas. Como las estructuras son muy locales y poco potentes, las labores mineras vinculadas son también de muy poca entidad, limitándose a la realización de pequeños pozos y calicatas superficiales que se abrieron mediante el empleo de picos palas, mazas, cuñas, etc.

3.- Metasomáticos (Skarns y skarnoides)

Otro de los grandes grupos de yacimientos de W-Sn en la Península Ibérica son los ligados a niveles de skarn (o skarnoides) fruto de un proceso de metasomatismo. Son una tipología de yacimientos en los que el metal esencial suele ser el wolframio, normalmente en forma de scheelita (Los Santos, Morille, Valtreixal), si bien hay ejemplos notables como los del Distrito de Covas en los que el mineral más abundante es la wolframita y otros, como es el de Otero, en el que el mineral fundamental es la casiterita. Esto explica claramente la selección de estos yacimientos para su caracterización.

  • Minería a cielo abierto

Los yacimientos de esta tipología han sido tradicionalmente explotados, y aún lo son, mediante cortas a cielo abierto. La morfología de los cuerpos, normalmente con formas tabulares y una mineralización finamente diseminada, determinan que este sea el método más idóneo para su explotación.

Como en el caso de los filonianos en los albores de la explotación, esta se realizaba de una manera muy artesanal, siendo común que el estéril se transportase a las espaldas de los trabajadores o en carros de tiro animal, mientras el mineral se transportaba en carros de madera hasta el lavadero. Esta minería superficial fue secuencialmente sustituida por una minería de carácter industrial con desarrollo de importantes cortas a cielo abierto con sistemas de extracción ya mecanizados.

Actualmente el yacimiento más significativo de esta tipología es la mina de Los Santos-Fuenterroble. La explotación integral del yacimiento se ha realizado en dos fases: una inicial, que está llegando a su fin, en la que se están beneficiando los recursos mediante ocho cortas coincidentes con las zonas de mayor concentración, y una póstuma, de retrabajado y recuperación de los tailings de lavadero, que aún presentan contenidos notables en WO3. El mineral se arranca mediante perforación y voladura. Las cortas, una vez agotadas, se han ido colmatando sucesivamente con los estériles procedentes de las explotaciones colindantes, realizándose así una minería por transferencia que está permitiendo reducir al máximo la cantidad de estériles acopiados externamente en las escombreras. De las 8 cortas cinco de ellas se cubrirán totalmente con estériles de mina y las otras serán cubiertas parcialmente, debido a la imposibilidad técnica y económica de su cubrición total. Las cortas se explotan por banqueo descendente, con bancos de 20 m y taludes con pendientes de 73º en roca sana y 45º en alterada y bermas entre bancos de 4 m de anchura. La altura de los frentes de explotación es de 5 m mientras que en los frentes de retirada de estériles aumenta hasta los 10 m.

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Fig. 8. Corta principal y planta de tratamiento de la mina de Los Santos (fuente: Daytal 2014).

En el distrito de Covas la explotación se realizó mediante un conjunto de cortas de las cuales las que tuvieron mayor desarrollo fueron: Cerdeirinha, Valdarcas y Lapa Grande. La minería se realizaba mediante banqueo descendente y escalonado con uno o varios frentes de explotación según las minas. Con este método se alcanzaron dimensiones considerables como la corta de Lapa Grande que alcanzó los 100 m de longitud por 50 m de anchura.

Algo similar ocurre en el Distrito de Morille-Martinamor en el que se explotaron un conjunto de mineralizaciones primarias estratoligadas de naturaleza skarnoide. Estos depósitos fueron mayoritariamente explotados mediante cortas a cielo abierto, orientadas en la dirección de los lechos calcosilicatados (N120-130ºE) que con frecuencia están aboudinados y tienen una disposición subhorizontal. Las escasas dimensiones de estos cuerpos estratiformes (50 m de longitud, 25 m de anchura y potencias entre 1-10 m) determinan la existencia de cortas someras y pequeñas con dimensiones que llegaron a alcanzar los 255 m de longitud por hasta 80 m de anchura y profundidades que no superaban los 23 m. Los ejemplos más significativos de este tipo de cortas son las minas El Sierro y Alegría.

En el caso del yacimiento de Valtreixal la explotación antigua, conocida con el nombre de minas de Santa Bárbara, beneficiaba una serie de filones de cuarzo con casiterita como se vió en el apartado anterior. Los nuevos trabajos de exploración han puesto de manifiesto la existencia de un yacimiento estratoligado, con influencia sedex, que contiene mineralizaciones de W-Sn que eran desconocidas hasta la fecha. En estos momentos la compañía Valtreixal Resources (filial del grupo canadiense Almonty Industries) se encuentra completando las últimas fases previas a empezar la construcción civil, estando prevista la entrada en operación del proyecto en 2022. La explotación del yacimiento se realizará a cielo abierto mediante transferencia parcial de estériles al hueco minado, desarrollándose un gran corta de 860 m de longitud, 250 m de anchura y una profundidad máxima de 180 m afectando a una superficie de 246 ha. La pendiente media de los bancos será del orden de 45º y se prevé la extracción de ~14,6 Mm3 de los cuales aproximadamente 2/3 se utilizarán para el relleno de los huecos junto con el 35% de los residuos de lavadero. El resto de los materiales se depositarán en una escombrera permanente que ocupará unas 20 ha con 5 bancos de 10 de altura cada uno.

  • Minería subterránea

Con el paso de los años la minería a cielo abierto deja de ser efectiva y los recursos restantes es necesario extraerlos por minería subterránea. Este es el caso de la mina de Valdarcas, en el Distrito de Covas, en la que las labores subterráneas se efectuaron mediante galerías horizontales ascendentes con relleno de las cámaras explotadas (método de corte y relleno). En los años 70 el método se varió por otro más eficiente para este tipo de morfologías como era la combinación del método de cámaras almacén (shrinkage stope) con el de pilares abandonados. El mineral arrancado era cargado con palas neumáticas y se transportaba en vagones hasta la planta de tratamiento. El acceso a todos los niveles se realizaba mediante transversales que partían de bocaminas en superficie. Al final de la explotación se habían generado 4 niveles de explotación (1º, 2º, 3º y 4º).

Otro ejemplo típico es el yacimiento de Otero, también conocido como Cerro de los Almadenes, que presenta mineralizaciones polimetálicas de tipo skarn con Cu-Zn-Ag-Sn-W que han sido explotadas desde tiempos muy antiguos. Estas explotaciones están siendo objeto de estudios arqueomineros que indican la existencia de trabajos desde, al menos, el siglo II a.C., aunque el máximo desarrollo tuvo lugar en época romana, especialmente en tiempos de los emperadores Augusto, Tiberio y Calígula (10a.C-40d.C.). A esta época pertenecen la mayor parte de las labores mineras conocidas: varios zanjones superficiales, pozos y sobre todo un amplio sistema de galerías con al menos tres niveles superpuestos (aún no reconocidos y estudiados). Este yacimiento está siendo actualmente objeto de exploración por parte de las compañías mineras que han definido un importante recurso aún disponible cuya explotación, dada la propia morfología de la mineralización, se afrontaría mediante minería subterránea aplicando el método de corte y relleno.

4.- Secundarias (placeres)

Por último en muchos de los yacimientos analizados existen zonas de enriquecimiento secundario de tipo placer, bien en materiales de degradación in situ (eluviones-coluviones) o bien con un ligero grado de transporte (aluviones proximales). En algún momento de la historia, especialmente en aquellos en los que los precios fueron desorbitados, estos enriquecimientos fueron objeto de beneficio con cierto interés.

Obviamente la técnica de explotación es muy básica, extracción del detritus y cribado del material para su posterior separación. Este proceso casi siempre se realizó de manera manual y son raros los casos con explotaciones ligeramente mecanizadas. Tan sólo en la zona de Bejanca y Nava de Haver, localidad vecina del yacimiento de Enaras, ha habido explotaciones de cierta envergadura.

Agradecimientos

Los autores quieren agradecer la financiación de este trabajo al programa de Cooperación INTERREG V-A España-Portugal 2014-2020 (proyecto ‘ESMIMET’, con expediente 0284_ESMIMET_3_E).

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