Maquinaria Kleemann en la revitalización de una comunidad indígena en Canadá
En el marco de un proyecto actual, la comunidad indígena Garden River First Nation suministra áridos para un tramo de 16 kilómetros de la Highway 17A. Esta carretera atraviesa directamente la reserva y sirve también de circunvalación para la Trans-Canada Highway, de ámbito nacional. Para cumplir los requisitos en cuanto a tonelaje y calidad del grano, la comunidad ha apostado por un parque de maquinaria de Kleemann.
El tratamiento del material genera puestos de trabajo
Las comunidades indígenas de Canadá son vitales para el tejido social del país, ya que preservan la cultura indígena, el idioma y los vínculos familiares. En algunas de ellas se está perdiendo población, ya que muchos miembros se sienten atraídos por centros urbanos más grandes, donde hay más oportunidades educativas, empleo y vivienda.
La reserva Garden River 14 se encuentra a unos 700 kilómetros al noroeste de Toronto y cuenta con 3500 miembros, conocidos como la Garden River First Nation. Poco más de 1000 personas viven directamente en la reserva. De ellas, 200 están empleadas en la propia comunidad y trece trabajan actualmente en el tratamiento de materiales. El material tratado es muy importante para la construcción de infraestructuras, y las nuevas máquinas de Kleemann adquiridas contribuyen a incrementar el volumen de negocio y crear más empleo.
Inversión en el futuro
La renovación de la calzada comenzó a finales de 2025 y se prolongará hasta 2028. Se necesitan casi 100 000 toneladas de material para la capa portante, 170 000 toneladas de material de subbase y 100 000 toneladas de polvo de asfalto y Superpave. Este moderno sistema, basado en el rendimiento para la producción de mezclas asfálticas y la selección de ligantes para pavimentos, está diseñado para garantizar que la superficie pueda soportar sin problemas las fluctuaciones extremas de temperatura y el elevado volumen de tráfico.
"Cuando nos enteramos de que se iba a rehabilitar la circunvalación y de que participaríamos como socios en este proyecto, nos dimos cuenta de que nuestra trituradora estaba obsoleta y no podía fabricar algunos productos, como el Superpave", recuerda Chris Morettin, gestor de entidades comerciales de Garden River First Nation. "Teníamos que sustituir ese modelo por un sistema nuevo capaz de cumplir los requisitos del Ministerio de Transporte de Ontario". Morettin y Travis Belleau, director de tratamiento de materiales, se decidieron por la cadena de instalaciones de Kleemann. "Llevamos a cabo un análisis financiero basado en las ventas previstas. Así se demostró que la compra de este equipamiento se amortiza a lo largo de la duración del proyecto", afirma Morettin.
"En el norte de Ontario abunda la piedra dura. Cuanto más dura es la roca, mayores son los daños que sufre una trituradora de impacto. Por ello, en esta región se suelen utilizar machacadoras de mandíbulas y trituradoras de cono. Sencillamente, son más rentables", explica Richard Perzan, vicepresidente de ventas de construcción y silvicultura (central) de Brandt, el distribuidor local de Wirtgen Group en Canadá.
Máquinas intuitivas, seguras y versátiles
Además del consumo de combustible, a Belleau también le entusiasma el manejo intuitivo. "Llevo poco tiempo trabajando en el tratamiento de materiales. Sin embargo, me resultó muy fácil aprender a manejar las máquinas, y creo que eso dice mucho de ellas", añade. "Lo que más me gusta de la pantalla táctil es la gran cantidad de información visible".
A Belleau también le gusta que la pantalla táctil, integrada en el concepto de mando Spective, resulte útil a la hora de solucionar problemas. "Nuestra máquina antigua no tenía pantalla táctil, así que había que estar continuamente probando y experimentando. Las nuevas instalaciones trituradoras son capaces de mostrar exactamente dónde está el error. No hay que buscar a tientas para solucionar el problema. Esto permite diagnosticar los errores rápido, cambiar las piezas defectuosas y volver a poner la máquina en marcha en un abrir y cerrar de ojos. Es una ventaja enorme", subraya.
Instalación Kleemann adquirida para el proyecto.
Hay que reinvertir los ingresos
El objetivo de la Garden River First Nation es reforzar la revitalización de la comunidad reinvirtiendo los ingresos. El año pasado, el grupo construyó veinte edificios nuevos y suministró por sí mismo todos los áridos necesarios para ello. El crecimiento económico continúa con la apertura de varias subdivisiones: "De este modo conseguimos más trabajo para la comunidad y permitimos que puedan regresar más personas", señala Belleau. La renovación de la Highway 17A no solo aporta nuevo trabajo en el ámbito del tratamiento de materiales, sino también en la construcción de carreteras, para lo cual se necesitan maquinistas, operarios, topógrafos y demás personal.





































