La ampliación P1000 de Pilgangoora de PLS consolida la clasificación de mineral de Tomra
A medida que los proyectos de litio siguen creciendo y los yacimientos presentan una mayor complejidad, las operaciones de litio en roca dura a gran escala se enfrentan a un reto cada vez más importante: equilibrar la capacidad de procesamiento, la estabilidad operativa y la eficiencia en el uso de los recursos.
Ampliación P1000 de la operación Pilgangoora de PLS.
En este contexto, la ampliación P1000 de la operación Pilgangoora de PLS, en Australia Occidental, representa un paso importante en esta evolución. Basándose en la instalación previa P680, el proyecto ha demostrado cómo la clasificación de mineral basada en sensores y a gran escala ha dejado de considerarse una tecnología emergente para convertirse en una parte integral del procesamiento diario de litio.
Así, en lugar de funcionar como una capa de optimización independiente, la clasificación basada en sensores en Pilgangoora forma ya parte de la estrategia principal de procesamiento de la planta. Esto permite un rendimiento más predecible en las etapas posteriores del proceso y una mejor gestión de la variabilidad geológica en toda la operación.
La instalación demuestra la fiabilidad, la estabilidad en la alimentación y la flexibilidad a largo plazo de los recursos a escala industrial.
Gracias a varios años de experiencia operativa acumulada, Pilgangoora es hoy una referencia industrial clara del papel que desempeña la clasificación de mineral basada en sensores en los circuitos modernos de procesamiento de litio.
El proyecto demuestra que, cuando la tecnología se diseña a la escala adecuada y se integra en el circuito de proceso desde el inicio, la clasificación basada en sensores deja de ser un concepto piloto o una aplicación de nicho para convertirse en una metodología probada para las operaciones de litio a gran escala.
“Existe una gran diferencia entre una tecnología que funciona en teoría y una tecnología en la que los operadores confían plenamente”, afirma Gavin Rech, Area Sales and Technical Manager de Tomra Mining. “En Pilgangoora, la clasificación ha superado esa barrera. Ha dejado atrás la fase de prueba, no por un único indicador de rendimiento, sino por su consistencia y los resultados demostrados a lo largo del tiempo.”
De proyecto de expansión a referencia para la industria del litio
La ampliación P1000 ha representado mucho más que un aumento de la capacidad de la planta de Pilgangoora. Ha supuesto un cambio estructural en el circuito de procesamiento al integrar la clasificación basada en sensores como una etapa clave del proceso, y no como una tecnología complementaria. Desde el inicio de la operación, la clasificación ha pasado de ser un hito del proyecto a convertirse en una parte estable y habitual de la operativa diaria, sustentando el modelo de producción de la planta.
Tim Johns, Plant Metallurgist de PLS.
“En Pilgangoora, este proyecto ha supuesto la siguiente fase de nuestro crecimiento operativo”, afirma Chris Luke, Head of Operations de PLS. “Nos ha permitido aumentar nuestra capacidad de producción hasta un millón de toneladas anuales. Y, lo que es más importante, nos ha permitido aprovechar todo el potencial del yacimiento.”
Actualmente, la instalación representa la mayor operación de clasificación de mineral de litio del mundo, con una capacidad superior a las 1.000 toneladas por hora, lo que refuerza el creciente papel de la clasificación basada en sensores en el procesamiento de litio en roca dura a gran escala.
Como una de las minas de litio en roca dura más grandes del mundo, Pilgangoora ha demostrado que la clasificación basada en sensores puede ofrecer una fiabilidad sostenida en condiciones de operación continua y alto rendimiento. El circuito de clasificación de Tomra funciona como una etapa clave del proceso y cumple las expectativas de disponibilidad en distintos dominios mineralógicos.
“La escala de lo que estamos desarrollando es muy significativa”, añade Chris Luke. “Operamos los clasificadores de mineral de litio más grandes del mundo… Esta escala nos aporta robustez y confianza en nuestro modelo operativo.”
Chris Luke, Head of Operations de PLS.
Esta fiabilidad ha sido clave para consolidar la clasificación como una solución viable a escala industrial, y no como una aplicación experimental o de nicho. También refleja una evolución más amplia en el sector del litio, donde la clasificación se considera cada vez menos una simple capa de optimización y cada vez más una parte integral del procesamiento moderno de roca dura.
Cómo gestionar la variabilidad geológica mediante una alimentación más predecible
Gestionar la variabilidad geológica sigue siendo uno de los principales retos operativos en el procesamiento de litio en roca dura, ya que afecta directamente al comportamiento de la alimentación, la estabilidad de la planta y el rendimiento de recuperación en las etapas posteriores del proceso.
En Pilgangoora, la clasificación de mineral a gran escala ha transformado la manera de gestionar esta variabilidad dentro del circuito de procesamiento. Al eliminar material estéril y contaminantes antes de que el mineral llegue a las etapas posteriores del proceso, la clasificación basada en sensores permite suministrar una alimentación más limpia y predecible a la planta húmeda.
“Desde el punto de vista metalúrgico, la integración de la clasificación basada en sensores en la planta de trituración y clasificación ha cambiado por completo el funcionamiento de la planta de trituración”, explica Pierre Bille, Processing Technical Service Superintendent de PLS. “Al eliminar de forma temprana los residuos y la contaminación, los clasificadores proporcionan una alimentación mucho más consistente y predecible a la planta húmeda.”
Reducir la cantidad de material estéril que entra en las etapas posteriores del proceso ayuda a evitar consumos innecesarios de energía, agua y reactivos, lo que contribuye tanto a la eficiencia operativa como a objetivos más amplios de sostenibilidad.
Una creciente flexibilidad de recursos gracias al procesamiento de mineral de contacto
Uno de los impactos a largo plazo más importantes de la clasificación de mineral en Pilgangoora ha sido la creciente confianza a la hora de procesar minerales de contacto complejos.
El material que anteriormente se consideraba complejo o marginal puede ahora incorporarse a la estrategia de procesamiento de la operación con mucha mayor seguridad, ampliando de forma efectiva la base de recursos aprovechables.
“En una operación de gran escala como ésta, gestionar la variabilidad del mineral y eliminar las inconsistencias nos permite alcanzar los objetivos de producción y recuperación y además mantener el producto dentro de las especificaciones requeridas por nuestros clientes”, afirma Tim Johns, Plant Metallurgist de PLS. “La consistencia es clave para ofrecer un producto de alta calidad y alcanzar la excelencia operativa.”
Pierre Bille, Processing Technical Service Superintendent de PLS.
Más allá de los beneficios inmediatos en el procesamiento, esta flexibilidad tiene importantes implicaciones a largo plazo para la planificación minera. Material que anteriormente podía requerir mezclas, acopios o tratamientos selectivos puede ahora incorporarse al circuito de procesamiento con una mayor confianza operativa, abriendo nuevas posibilidades que aportan más valor a largo plazo que cualquier mejora puntual de eficiencia a corto plazo.
Datos y consistencia para operar en un mercado cada vez más exigente
En un mercado del litio cada vez más marcado por la volatilidad y las crecientes exigencias de los clientes, la consistencia se ha convertido en una ventaja estratégica. Los datos generados por el circuito de clasificación basado en sensores permiten conocer con precisión lo que ocurre en las primeras etapas de la planta. Las características de la alimentación, el comportamiento del rechazo y la estabilidad del proceso dejan de basarse en estimaciones para convertirse en parámetros medibles.
Esta información contribuye a la toma de decisiones operativas, a las estrategias de mezcla de mineral y a la planificación a largo plazo. Además, la consistencia en la calidad del concentrado se convierte en una ventaja comercial. La clasificación basada en sensores influye no solo en las toneladas procesadas, sino también en la confianza, tanto interna como de los clientes, un aspecto cada vez más importante en un mercado cada vez más competitivo.
Una colaboración que impulsa el rendimiento a largo plazo
Uno de los factores clave detrás de la estabilidad operativa de la instalación de clasificación ha sido la estrecha colaboración operativa entre Tomra y PLS. El soporte técnico in situ, combinado con la conectividad remota a través de la red global de Tomra, ha permitido resolver posibles problemas antes de que afectaran a la operación y mejorar continuamente el rendimiento del circuito a medida que este pasaba de la fase de puesta en marcha a una operación industrial continua.
La participación de Tomra en Pilgangoora comenzó en 2017 con amplios trabajos de ensayo y estudios de caracterización del mineral, que sirvieron de base para la integración a largo plazo de la clasificación en la estrategia de procesamiento de la operación.
Equipos Tomra instalados en este proyecto.
A medida que el circuito de clasificación avanzó hacia una operación industrial continua, el soporte técnico permanente y la optimización en tiempo real se convirtieron en elementos fundamentales para mantener un rendimiento estable de la planta.
“En mi experiencia, el principal factor detrás del éxito de este proyecto ha sido el nivel de colaboración entre Tomra y PLS”, afirma el Dr. Xingshi Yang, Field Application Engineer de Tomra. “Todos los clasificadores están conectados a la red remota de Tomra, lo que permite a los especialistas acceder al sistema en cualquier momento.”
Este modelo de soporte integrado ha contribuido a reducir el riesgo asociado a la adopción de esta tecnología y ha reforzado la confianza en la clasificación de mineral como una parte estable y plenamente integrada del procesamiento de litio a gran escala.
Una referencia para la próxima generación de operaciones de litio
A medida que los proyectos de litio en roca dura siguen creciendo a escala global, el sector busca cada vez más estrategias de procesamiento capaces de ofrecer fiabilidad operativa a largo plazo en yacimientos cada vez más complejos. La experiencia de Pilgangoora demuestra cómo la clasificación de mineral basada en sensores y a gran escala ha evolucionado desde una tecnología emergente hasta convertirse en una parte probada y fiable de las operaciones modernas de procesamiento de litio.
A medida que el circuito de clasificación avanzó hacia una operación industrial continua, el soporte técnico permanente y la optimización en tiempo real se convirtieron en elementos fundamentales para mantener un rendimiento estable de la planta.
“Integrar la clasificación de mineral en el flujo de proceso cambia las reglas del juego”, afirma Rech. “Este nivel de consistencia y fiabilidad marca una referencia para el sector y demuestra que existe una manera mejor de operar.”
Con varios años de experiencia operativa y la mayor instalación de clasificación de mineral de litio del mundo actualmente en funcionamiento, Pilgangoora se ha convertido en una referencia clara para el diseño de futuras operaciones de litio en roca dura a gran escala.
El proyecto demuestra que, cuando la clasificación se considera una infraestructura integrada en la operación y no una simple fase experimental, la fiabilidad, la consistencia y la flexibilidad de recursos a largo plazo dejan de ser aspiraciones para convertirse en parte del propio diseño operativo.






































