Samoter 2026 acogió una mesa redonda sobre las perspectivas del sector en el país transalpino
La maquinaria de construcción en Italia: un sector de 4.000 millones de euros y más de 25.000 unidades
Redacción Interempresas03/06/2026 Los datos y perspectivas del sector para Italia fueron presentados por CER (Centro Europa Ricerche), por encargo de Unacea, durante la 32ª edición de Samoter, el Salón Internacional Trienal de Maquinaria para Construcción, celebrado en Veronafiere. En 2026 se prevé que las ventas de maquinaria en Italia alcancen las 25.500 unidades.
Samoter 2026 acogió la mesa redonda 'Maquinaria de construcción y cadenas de producción italianas', con la participación representantes de varias de las principales marcas del sector. Los datos del sector fueron presentados por por Stefano Fantacone, director de investigación de CER (a la izquierda en la imagen).
La construcción es uno de los sectores más dinámicos de la economía italiana, caracterizado por una elevada productividad, una fuerte orientación exportadora, una notable intensidad tecnológica y un papel cada vez más relevante en el desarrollo de infraestructuras modernas y obras de construcción. Esta es la fotografía que se desprende del nuevo estudio elaborado por CER (Centro Europa Ricerche) para Unacea (Asociación Italiana de Maquinaria para Construcción), presentado en Veronafiere durante la jornada inaugural de la 32ª edición de Samoter, el Salón Internacional Trienal de Maquinaria para Construcción.
El estudio fue presentado durante la conferencia titulada ‘Maquinaria de construcción y cadenas productivas italianas: dimensión económica global’ por Stefano Fantacone, director de investigación de CER. Durante su intervención destacó que el sector representa un segmento industrial altamente especializado, estrechamente ligado a la transformación de los procesos productivos en la construcción y a la modernización del sistema de infraestructuras.
En 2025, el mercado italiano de maquinaria de construcción alcanzó las 26.000 unidades vendidas, prácticamente el doble de las 13.500 registradas en 2017, confirmando una tendencia de crecimiento estructural sostenido a largo plazo. Tras alcanzar un máximo de 29.700 unidades en 2022, el sector entra ahora en una fase de normalización. Para 2026 se prevé una ligera contracción hasta las 25.500 unidades (-1,9%), en un contexto macroeconómico marcado por un crecimiento moderado del PIB (+0,3%), una ralentización de la inversión en construcción (-0,3%) y presiones inflacionistas asociadas a unos costes energéticos superiores al 20%.
El valor total de la producción del sector se estima en 4.000 millones de euros, con 6.000 empleos directos que se elevan hasta los 85.000 si se considera toda la cadena de valor. Estas cifras ponen de manifiesto no solo la dimensión económica del sector, sino también su capacidad para generar empleo cualificado y ampliamente distribuido geográficamente.
Su posicionamiento competitivo se ve reforzado por una marcada vocación internacional. En 2025, el sector registró exportaciones por valor de 3.200 millones de euros frente a importaciones de 2.300 millones, lo que se traduce en un saldo comercial positivo de 900 millones de euros. Casi dos tercios de la producción nacional se destinan a mercados exteriores, confirmando la fortaleza tecnológica y la competitividad global de las empresas italianas.
En el contexto europeo, el estudio destaca claramente el fortalecimiento de la posición de Italia en el mercado de maquinaria para construcción. En 2025, el país se situó como el tercer mayor mercado europeo por volumen de ventas, solo por detrás de Alemania y Reino Unido, superando a Francia y alcanzando una cuota de mercado cercana al 15%, frente al 9,6% registrado en 2019.
Este comportamiento contrasta con la evolución de otros grandes mercados europeos. Entre 2019 y 2025, el mercado italiano creció un 38,8%, frente a una contracción media europea del 9,4%. Francia registró una caída del 28,3%, Alemania del 22,7% y Reino Unido del 5,8%. Italia es, por tanto, el único gran mercado europeo que ha superado los niveles previos a la pandemia, reforzando su competitividad y adquiriendo un papel cada vez más central en el panorama continental.
El sector también destaca por su fuerte integración con la cadena de valor de la construcción, apoyando directamente obras, infraestructuras, proyectos de ingeniería civil y actividades especializadas. Las tres ramas productivas relacionadas —ingeniería civil, demolición y preparación de terrenos, e instalación de sistemas eléctricos, hidráulicos y otros sistemas constructivos— generan conjuntamente una producción valorada en 135.000 millones de euros y emplean aproximadamente a 694.000 trabajadores.
Entre 2019 y 2023 (últimos datos disponibles de Istat), el valor de producción de estas tres actividades aumentó un 69%, frente al crecimiento del 32% registrado por la producción italiana en su conjunto. La actividad con mayor crecimiento fue la demolición y preparación de terrenos (+73%), seguida de las actividades de instalación (+70%), mientras que la ingeniería civil creció un 65%.
Otro rasgo distintivo del sector es su elevado nivel de innovación tecnológica. Más del 35% de las empresas realiza inversiones medias o altas en investigación y desarrollo, mientras que entre el 35% y el 44% invierte en tecnología y digitalización para apoyar la creciente mecanización y transformación de las obras. La maquinaria de construcción actúa así como un factor habilitador de la productividad, la seguridad laboral y la reducción de plazos de ejecución, contribuyendo de forma decisiva a la modernización de toda la cadena de suministro.
Las voces del sector
Durante la presentación también intervinieron representantes de algunas de las principales marcas expositoras en Samoter 2026.
Gianluca Calì, director de Marketing de CGT Spa, afirmó: “El comportamiento de nuestro mercado es directamente proporcional al del sector de la construcción. El Plan Nacional de Recuperación y Resiliencia (PNRR) ha impulsado sin duda los proyectos de infraestructuras y, en consecuencia, el mercado ha mostrado una evolución positiva en los últimos años. Sin embargo, factores coyunturales e incentivos diversos siguen influyendo en las decisiones de compra de los clientes. De cara al futuro, el sector tiene un amplio margen de mejora en términos de productividad: todos los operadores deben invertir para que los clientes comprendan que la nueva tecnología se traduce en una mayor eficiencia y productividad”.
De izquierda a derecha: Luca Nutarelli (Unacea), Michele Mozzo (Ance Verona), Gianluca Calì (CGT), Luca Evangelista (Volvo CE), Maurizio Tosi (Ammann Group), Filippo Venieri (VF Venieri), Marco Ferroni (Kobelco) y David Bazzi (Komatsu Italia).
Luca Evangelista, director de Ventas de Volvo CE, señaló: “El mercado italiano está mostrando señales positivas en comparación con otros mercados europeos. Los resultados alentadores que vemos hoy son fruto de un trabajo iniciado hace varios años. Los ligeros descensos no deben interpretarse como señales negativas o de crisis, sino como una fase de ajuste vinculada a tendencias económicas más amplias. En el segmento de movimiento de tierras estamos introduciendo muchas máquinas en el mercado, mientras que Alemania, Francia y Reino Unido han registrado caídas significativas. Esto demuestra que Italia está obteniendo buenos resultados gracias al trabajo realizado previamente. Los incentivos han desempeñado un papel importante, pero las máquinas solo se compran cuando existen proyectos reales. El PNRR ha proporcionado un fuerte impulso, favoreciendo inversiones en conectividad, digitalización y sostenibilidad, ámbitos en los que los retornos son siempre positivos. El verdadero reto ahora es mantener este nivel”.
Maurizio Tosi, Territory Manager Plants Italy de Ammann Group, declaró: “A pesar de la crisis económica vinculada al aumento de los precios de los combustibles, la energía y las materias primas, las empresas siguen mostrando una fuerte voluntad de mejorar, invertir y crecer. El mercado italiano continúa ofreciendo resultados positivos, mientras que Europa registra importantes descensos. Incentivos como los programas Industria 4.0 y 5.0 han sido factores impulsores, pero mucho depende también de la capacidad de las empresas para seguir invirtiendo. Sin embargo, los problemas regulatorios, especialmente en el segmento de maquinaria para carreteras, siguen siendo un obstáculo. Instalar una planta de asfalto requiere numerosas autorizaciones de distintas administraciones que a menudo no se coordinan entre sí. Esto genera importantes dificultades: las aprobaciones pueden tardar seis meses o más de tres años, dependiendo de las interpretaciones. Esta incertidumbre desincentiva inevitablemente la inversión”.
Filippo Venieri, director de Ventas y Marketing de VF Venieri, añadió: “Las previsiones para 2026 y 2027 son difíciles de interpretar, aunque observo una fuerte voluntad de inversión por parte de las empresas del sector, lo que invita al optimismo. Un mensaje que me gustaría transmitir desde SaMoTer es la necesidad de invertir en los jóvenes para atraer talento y formar a los operadores del mañana”.
Marco Ferroni, director de Negocio de Kobelco Construction Machinery Europe, indicó: “Dado que 2026 no ha comenzado especialmente bien, el año podría resultar complicado para el sector. Sin embargo, si se adoptan medidas correctoras con rapidez, 2027 podría evolucionar de forma contraria a la tendencia observada en otros países europeos”.
Por último, David Bazzi, CEO de Komatsu Italia, concluyó: “Los incentivos concedidos en Italia han aportado sin duda ventajas significativas a los fabricantes de maquinaria para construcción. Sin embargo, en el actual contexto de crisis geopolíticas, el aumento de los costes de los componentes y, sobre todo, los problemas logísticos están generando serias dificultades para todo el sector”.