El Ateneo de Madrid acoge una nueva edición de este espacio de escucha y debate de la industria extractiva
El III Foro Minería y Vida reivindica la confianza social y el diálogo como claves para el futuro de la minería
La minería tendrá un papel esencial en la transición energética y digital, pero su desarrollo dependerá tanto de los recursos minerales disponibles como de la capacidad del sector para construir legitimidad social. Bajo esa idea central se ha celebrado en el Ateneo de Madrid el III Foro Minería y Vida, organizado por la Fundación Minería y Vida bajo el lema 'Del contexto global al territorio: recursos minerales para una transición con valor social'.
La histórica institución cultural del Ateneo de Madrid acogió la tercera edición del Foro Minería y Vida.
El periodista Carles Gago Alabau fue el encargado de conducir este encuentro que reunió a representantes institucionales, empresas, expertos, sindicatos, organizaciones ambientales y periodistas para analizar el papel estratégico de las materias primas minerales en un escenario marcado por las tensiones geopolíticas, la transición energética y el reto de revitalizar el medio rural.
A lo largo de la jornada quedó patente una idea compartida: la transición ecológica necesitará minerales, pero también nuevas formas de relación entre industria, sociedad y territorio. Los debates abordaron cuestiones como la dependencia exterior de materias primas críticas, la necesidad de reforzar la cadena de valor industrial, el impacto de los proyectos sobre las comunidades locales o la importancia de mejorar la comunicación y la participación social alrededor de la minería.
Un momento “histórico” para la minería europea
La inauguración institucional contó con la participación de Daniel Torrejón, subdirector general de Minas del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, y de María Teresa Mallada, senadora del Grupo Popular y vocal de las comisiones de Transición Ecológica y de Industria y Turismo.
Daniel Torrejón, subdirector general de Minas del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
Daniel Torrejón abrió el Foro con una intervención marcada por el contexto geopolítico actual y por la creciente preocupación europea ante la dependencia exterior de materias primas estratégicas. “La guerra es una mierda”, afirmó al inicio de su discurso, utilizando una expresión que después desarrolló para explicar cómo conflictos recientes como la guerra de Ucrania han acelerado de forma abrupta debates que Europa llevaba años aplazando sobre autonomía estratégica, energía, industria y suministro de recursos minerales.
El responsable del MITECO repasó cómo la pandemia, la crisis energética y las tensiones geopolíticas han evidenciado la vulnerabilidad europea en ámbitos como los semiconductores, la energía o las materias primas críticas, y defendió que España atraviesa “un momento histórico” para reforzar su posición dentro de la nueva estrategia industrial europea. En ese sentido, recordó que el Gobierno trabaja ya en nuevas políticas para fortalecer la cadena de valor de las materias primas minerales, en línea con iniciativas como el I Plan de Acción para la Gestión Sostenible de las Materias Primas Minerales 2025-2029, orientado a mejorar el conocimiento geológico, impulsar la economía circular y reforzar la autonomía estratégica del país.
Torrejón subrayó, no obstante, que el futuro del sector no dependerá únicamente de los recursos disponibles o de la tecnología, sino también de su relación con la sociedad. “El futuro de la minería en España dependerá no solo de los recursos disponibles o de la capacidad tecnológica, sino también de nuestra capacidad como sector para generar confianza, integrarnos en el territorio y construir una relación más abierta y transparente con la sociedad”, afirmó.
María Teresa Mallada, senadora del Grupo Popular y vocal de las comisiones de Transición Ecológica y de Industria y Turismo
El subdirector general de Minas defendió además la necesidad de simplificar procedimientos administrativos y acelerar proyectos estratégicos sin perder garantías ambientales y sociales, en línea con las nuevas políticas industriales impulsadas desde Bruselas.
Por su parte, María Teresa Mallada reivindicó el papel que puede desempeñar España en el nuevo escenario europeo de materias primas críticas y defendió la necesidad de reforzar la capacidad industrial y minera del país para reducir dependencias estratégicas. La senadora popular recordó además su estrecha vinculación histórica con el sector, ya que es doctora ingeniera de Minas y fue presidenta de Hunosa, una trayectoria que le ha permitido conocer de primera mano la realidad económica, social e industrial ligada a la minería española.
Mallada incidió también en la importancia de avanzar hacia una minería moderna y responsable capaz de combinar competitividad, sostenibilidad y desarrollo territorial. En su intervención defendió que Europa necesita fortalecer su soberanía industrial y energética en un contexto internacional cada vez más complejo y competitivo, y señaló que España tiene una oportunidad relevante para contribuir a ese objetivo desde el ámbito de las materias primas minerales.
Nemesio Fernández-Cuesta: “Sin minería no hay transición energética”
Uno de los momentos más destacados de la jornada fue la conferencia inaugural de Nemesio Fernández-Cuesta, presidente de Finerge y ex secretario de Estado de Energía y Recursos Minerales, quien ofreció una amplia reflexión sobre la relación entre geopolítica, energía y materias primas minerales.
Fernández-Cuesta contextualizó el debate en un escenario internacional marcado por la competencia global por los recursos estratégicos, el deterioro de las relaciones comerciales y el creciente peso geopolítico de las cadenas de suministro industriales. Durante su intervención repasó cómo Estados Unidos, China y Europa han ido redefiniendo sus posiciones energéticas e industriales en las últimas décadas y cómo la transición energética está transformando profundamente la demanda mundial de minerales.
Nemesio Fernández-Cuesta, presidente de Finerge y ex secretario de Estado de Energía y Recursos Minerales.
El ex secretario de Estado recordó que la electrificación masiva exigirá enormes cantidades de cobre, litio, níquel, cobalto o tierras raras, y advirtió de que la demanda crecerá mucho más rápido que la capacidad actual de producción. También alertó sobre el fuerte dominio chino en ámbitos como el refinado y transformación de minerales críticos, lo que sitúa a Europa en una posición especialmente vulnerable.
Fernández-Cuesta defendió abiertamente que la transición energética no será posible sin un fortalecimiento del sector extractivo europeo. “Sin un sector minero fuerte y moderno no hay transición energética, ni autonomía estratégica, ni soberanía industrial”, aseguró.
Durante su intervención lamentó además las dificultades sociales y administrativas que afrontan muchos proyectos mineros en Europa y resumió una de las grandes contradicciones actuales del continente: “No tenemos los minerales, ni ganas de tenerlos”.
Fernández-Cuesta incidió también en el profundo cambio geopolítico experimentado por Estados Unidos y China en las últimas décadas. Recordó cómo EE.UU. pasó de ser un gran importador energético a convertirse en exportador gracias al desarrollo del fracking, mientras China consolidaba su dominio industrial y de transformación de minerales estratégicos. A su juicio, esa evolución explica buena parte de las tensiones económicas y comerciales actuales y obliga a Europa a reaccionar con rapidez si quiere preservar su competitividad industrial.
El presidente de Finerge defendió además que la transición energética debe abordarse desde una visión pragmática y realista. Aunque se declaró “un firme partidario” de la descarbonización, advirtió de que el despliegue tecnológico necesario requerirá “incrementos brutales de demanda” de minerales y largos periodos de maduración para nuevos proyectos extractivos.
Fernández-Cuesta insistió finalmente en que España dispone de una “oportunidad histórica” para posicionarse como actor relevante en el suministro europeo de minerales críticos, aunque advirtió de que será necesario acelerar inversiones, reducir dependencia exterior y desarrollar toda la cadena de valor industrial asociada a las materias primas.
Minería, territorio y medio rural
El bloque central de la jornada estuvo dedicado a analizar la relación entre minería y territorio en una mesa redonda moderada por María García de la Fuente, presidenta de la Asociación de Periodistas de Información Ambiental (APIA). El debate reunió perfiles muy diferentes, desde representantes ambientales hasta responsables institucionales y del sector minero, reflejando la complejidad social que rodea actualmente a muchos proyectos extractivos.
Antonio Aguilera, secretario general de la Fundación Savia, planteó que el verdadero reto consiste en analizar “la cuenta de resultados con el territorio”. El economista defendió que muchas comunidades rurales perciben los proyectos mineros con temor porque consideran que soportan más impactos que beneficios y reclamó un cambio profundo en la manera de relacionarse con el entorno.
Mesa sobre Minería y territorio: confianza, diálogo y valor compartido. De izquierda a derecha: Juan José Fernández Garrido, alcalde de Alnazcóllar, Juan Carlos Atienza, miembro de SEO/BirdLife y de UICN, María García de la Fuente, presidenta de APIA, Antonio Aguilera, secretario general de la Fundación Savia, José Guzmán, abogado ambientalista y consultor, y César Luaces Frades, secretario general de la Fundación Minería y Vida
Aguilera insistió en que la aceptación social dependerá de que las poblaciones locales perciban que “queda más en el territorio de lo que se lleva” y reclamó mayor honestidad, transparencia y redistribución de beneficios hacia las zonas afectadas. También alertó sobre la creciente competencia por recursos como el agua y recordó la existencia de numerosos pasivos ambientales heredados de explotaciones del pasado.
Desde una posición ecologista, el abogado ambientalista y ornitólogo José Guzmán reconoció que la minería es necesaria, pero subrayó que el debate debe centrarse en cómo se desarrolla. Guzmán mostró su preocupación por el impacto territorial asociado a la transición energética y reclamó una planificación mucho más ordenada y participativa. “Me tienen que convencer de cómo se va a hacer esa transición sin estropearlo todo”, afirmó durante su intervención.
El abogado advirtió además sobre la presión creciente sobre espacios naturales de alto valor ambiental y defendió que la transición ecológica no puede convertirse únicamente en un nuevo modelo de explotación intensiva del territorio.
Juan Carlos Atienza, miembro de SEO/BirdLife y del Comité español de la UICN, insistió en la necesidad de reforzar la planificación, el diálogo y la participación pública. Criticó algunos procedimientos acelerados ligados a proyectos estratégicos y reclamó una transición ecológica construida con mayor consenso social y científico.
Por su parte, el alcalde de Alnazcóllar, Juan José Fernández Garrido, defendió la evolución de los controles ambientales y reivindicó la compatibilidad entre minería, restauración ambiental y generación de empleo. El regidor puso como ejemplo la experiencia de su municipio y destacó el potencial de proyectos como Los Frailes para generar actividad económica y fijar población en el territorio. “Estamos hablando de 1.500 empleos”, recordó.
La visión del sector estuvo representada por César Luaces, secretario general de la Fundación Minería y Vida, quien defendió que la industria extractiva actúa como “facilitador” para el conjunto de la economía y de los derechos sociales. “No hay derecho a la vivienda, a la salud o a la educación sin materias primas”, afirmó.
Luaces subrayó además que España cuenta con una oportunidad estratégica gracias a su potencial geológico, capacidad industrial y nuevo marco europeo sobre materias primas críticas. También reconoció la necesidad de mejorar la comunicación, la escucha activa y la transparencia con los territorios. “Tenemos que trabajar en reducir la polarización”, señaló.
El reto de comunicar mejor la minería
La comunicación y la percepción social del sector ocuparon otra parte importante del Foro. En línea con las conclusiones recogidas por la Fundación Minería y Vida, varias intervenciones coincidieron en que existe todavía una gran distancia entre el conocimiento técnico de la minería y la percepción pública de su papel en la transición ecológica.
El periodista ambiental Javier Valenzuela presentó las conclusiones del estudio sobre la aparición de la minería en medios de comunicación en 2025.
Ese análisis se abordó específicamente durante la presentación del estudio sobre la presencia de la minería en medios de comunicación durante 2025, realizada por el periodista ambiental Javier Valenzuela. El informe concluyó que la cobertura mediática sigue siendo mayoritariamente reactiva y muy vinculada a conflictos o controversias, mientras que los mensajes positivos aparecen asociados principalmente a empleo, inversiones o desarrollo rural.
Valenzuela defendió la necesidad de abandonar una comunicación excesivamente técnica y mejorar la capacidad del sector para explicar “de forma sencilla” la utilidad cotidiana de los minerales. También reclamó una mayor escucha activa, más transparencia y mensajes adaptados a diferentes públicos.
Entre las recomendaciones del estudio destacó la importancia de humanizar más los relatos vinculados a la minería, incorporando testimonios de trabajadores, comunidades locales y proyectos de restauración ambiental, además de reforzar la divulgación científica y la formación de portavoces especializados.
Diálogo sobre industria, materias primas y desarrollo económico
Pedro Mora, presidente del Comité del Proyecto Rocas, Minerales, Sociedad y Vida de la Fundación Minería y Vida, y Francisco José Conde, portavoz del Grupo Popular en la Comisión de Industria y Turismo del Congreso de los Diputados, mantuvieron un interesante diálogo sobre la relación entre industria, materias primas y desarrollo económico.
Durante la conversación, Conde defendió que el debate sobre materias primas críticas debe abordarse desde una perspectiva industrial integral y no únicamente extractiva. El dirigente popular insistió en la necesidad de desarrollar cadenas de valor completas que integren extracción, transformación industrial, innovación, empleo y retorno económico para los territorios.
Conde subrayó además que Europa ha tomado conciencia de su vulnerabilidad en materias primas estratégicas y defendió la necesidad de avanzar hacia una visión compartida de política industrial y autonomía estratégica. “Sin materias primas críticas no es posible garantizar la transición energética ni digital”, afirmó.
De izquierda a derecha: Pedro Mora, presidente del Comité del Proyecto Rocas, Minerales, Sociedad y Vida de la Fundación Minería y Vida, y Francisco José Conde, portavoz del Grupo Popular en la Comisión de Industria y Turismo del Congreso de los Diputados.
El portavoz popular incidió también en que los proyectos deben ser “garantistas” desde el punto de vista ambiental y social y reclamó que los beneficios económicos lleguen de manera tangible a las comunidades afectadas, incorporando mecanismos de participación y retorno territorial dentro de los propios procesos de evaluación.
El III Foro Minería y Vida evidenció que el debate sobre la minería ya no puede abordarse únicamente desde una perspectiva técnica o industrial. La geopolítica, el medio rural, la participación social, el empleo o la gestión ambiental forman ya parte inseparable de una conversación que seguirá ganando protagonismo en los próximos años. La jornada continuó durante la tarde con nuevos diálogos y mesas de análisis sobre sostenibilidad, comunicación y desarrollo industrial vinculados a las materias primas minerales.
La Fundación Minería y Vida ha anunciado la próxima publicación de una memoria completa del III Foro con las principales conclusiones y propuestas surgidas durante la jornada.