Presentación del I Plan de Acción para la Gestión Sostenible de las Materias Primas Minerales
Las materias primas trazan su hoja de ruta: 414 millones para reforzar la autonomía estratégica y la minería sostenible
El Complejo Ministerial Cuzco ha acogido la presentación del I Plan de Acción para la Gestión Sostenible de las Materias Primas Minerales 2026-2030, un documento clave para garantizar el suministro de recursos críticos en un contexto geopolítico marcado por la incertidumbre. La jornada, que ha contado con la participación de representantes institucionales, empresariales, académicos y sociales, puso el foco en el papel estratégico de estos materiales para la transición energética y digital, así como en la necesidad de avanzar hacia un modelo más sostenible y circular.
Sara Aagesen, vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, durante la presentación del I Plan de Acción para la Gestión Sostenible de las Materias Primas Minerales.
El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha reunido en Madrid a representantes institucionales, empresariales, académicos y sociales para presentar oficialmente el I Plan de Acción para la Gestión Sostenible de las Materias Primas Minerales 2026-2030, aprobado por el Consejo de Ministros el pasado 10 de marzo.
El acto, celebrado en el Complejo Ministerial Cuzco, sirvió para escenificar la relevancia creciente de estos recursos en un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas, disrupciones en las cadenas de suministro y el avance de la transición energética y digital.
Un contexto geopolítico que obliga a actuar
La vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, fue la encargada de abrir la jornada con una intervención en la que situó el plan en el marco de las transformaciones globales actuales.
Aagesen subrayó que las recientes crisis han evidenciado la vulnerabilidad de las economías dependientes de recursos externos, especialmente en energía y materias primas. En este sentido, defendió la necesidad de acelerar la transición energética como herramienta para reducir esa dependencia. “La mejor manera de proteger a los consumidores y de estar preparados ante nuevas crisis es acelerar la transición energética”, afirmó.
La vicepresidenta alertó de que el nuevo escenario global está configurando mercados emergentes en torno a estos recursos y que España debe evitar reproducir dependencias pasadas.
Sara Aagesen, vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
“No podemos volver a caer en las dependencias que nos han hecho vulnerables”, señaló, defendiendo el refuerzo de capacidades productivas, extractivas y de reciclaje, así como la cooperación internacional.
En este contexto, recordó que el plan se alinea con el marco europeo, en particular con el Reglamento de Materias Primas Fundamentales (Critical Raw Materials Act, CRMA), orientado a garantizar un suministro seguro y sostenible en la Unión Europea.
Una estrategia “360 grados” para toda la cadena de valor
El director general de Política Energética y Minas, Manuel García Hernández, fue el encargado de detallar el contenido del plan, poniendo el foco en su enfoque integral.
“Las materias primas minerales son como el oxígeno: necesarias para nuestro día a día, aunque no siempre seamos conscientes de ello”, explicó al inicio de su intervención.
Manuel García Hernández, director general de Política Energética y Minas.
García Hernández destacó tres grandes retos: el aumento de la demanda derivado de las transiciones energética y digital, la necesidad de mejorar la circularidad y la elevada dependencia exterior en un mercado geopolíticamente tensionado.
Frente a este escenario, defendió el carácter transversal del plan: “Es una visión de 360 grados que abarca toda la cadena de valor, desde la identificación de necesidades hasta el reciclaje y la recuperación de materiales”.
El documento incluye 34 actuaciones, ocho de ellas prioritarias, y moviliza 414 millones de euros hasta 2030. Entre sus líneas principales figuran la actualización del marco normativo, el impulso a la economía circular, el análisis de la autonomía estratégica y el refuerzo de la innovación.
Asimismo, subrayó la importancia de mejorar la percepción social de la minería, avanzar en formación y reforzar la colaboración público-privada como elementos clave para el desarrollo del sector.
Consenso y retos pendientes
La jornada se completó con una mesa redonda moderada por Daniel Torrejón, subdirector general de Minas, en la que participaron Alicia Valero, directora del grupo de investigación de ecología industrial en el Instituto EnerGaia (Universidad de Zaragoza), Raúl de Tapia, director de la Fundación Tormes-EB, César Luaces, director general de Primigea, Esther Alonso, directora general de Sostenibilidad y Energía de Atlantic Copper, Jesús Crespo, responsable de Energía y coordinador de materias primas y bienes de consumo de CC. OO., y Eva Laín, CEO de Lain Technologies.
El debate evidenció un consenso general sobre la necesidad del plan, valorado como un paso relevante tras décadas sin una estrategia específica en este ámbito.
De izquierda a derecha: Daniel Torrejón, subdirector general de minas, Eva Laín, (Lain Technologies) Jesús Crespo (CC. OO.), Esther Alonso (Atlantic Copper), César Luaces (Primigea), Raúl de Tapia (Fundación Tormes-EB) y Alicia Valero (Instituto EnerGaia).
Desde el sector minero, César Luaces destacó que “es un bien mayor sobre el que podemos construir”, poniendo en valor la existencia de un marco estratégico para la industria.
Alicia Valero subrayó la importancia de la economía circular y la necesidad de avanzar en la reducción del consumo de materias primas, mientras que Raúl de Tapia incidió en la integración de la biodiversidad y la mejora de la coordinación administrativa.
Desde el ámbito industrial, Esther Alonso destacó el enfoque integral del plan y su apuesta por la eficiencia, especialmente en procesos avanzados de recuperación de materiales, mientras que Eva Laín puso el acento en el potencial del documento para convertir recursos en proyectos industriales competitivos, aunque advirtió sobre los riesgos asociados a la tramitación administrativa y el acceso a infraestructuras.
Por su parte, Jesús Crespo subrayó la importancia del diálogo social y del reto de atraer talento a un sector que necesita nuevos perfiles profesionales.
Entre los puntos de coincidencia, destacó la necesidad de agilizar procedimientos, mejorar la percepción social de la minería y avanzar en la valorización de residuos como vía prioritaria para reforzar el suministro a corto plazo.
Un plan de país con horizonte 2030
El I Plan de Acción 2026-2030 constituye el primer desarrollo operativo de la Hoja de Ruta para la gestión sostenible de las materias primas minerales, con horizonte 2050.
El documento articula un enfoque integral basado en la identificación de necesidades, la circularidad, la trazabilidad, el conocimiento del recurso y la restauración de espacios, con medidas alineadas con los objetivos nacionales y europeos.
Los participantes valoraron muy positivamente la puesta en marcha de este plan y su importancia para el papel estratégico de las materias primas minerales en España.
España parte de una posición destacada en este ámbito, con cerca de 2.600 explotaciones, más de 30.000 empleos y una producción valorada en más de 3.600 millones de euros anuales, además de contar con una presencia significativa de materias primas estratégicas.
Con este plan, el Gobierno busca reforzar la autonomía estratégica, garantizar la seguridad de suministro y mejorar la sostenibilidad del sector, en un contexto en el que estos recursos son cada vez más determinantes para la competitividad industrial.
Programa Nacional de Exploración Minera 2026-2030
El Programa Nacional de Exploración Minera 2026-2030 (PNEM) constituye una de las actuaciones prioritarias del plan y una de sus principales palancas de desarrollo. Además, da cumplimiento a las obligaciones establecidas por el Reglamento europeo de Materias Primas Fundamentales (CRMA), que exige a los Estados miembros la elaboración de programas nacionales específicos de exploración.
El PNEM se estructura en tres grandes bloques. El primero se centra en la exploración de materias primas primarias, mediante la puesta en valor de la litoteca del IGME-CSIC, la elaboración de cartografía geológica y la realización de estudios geoquímicos y geofísicos, sondeos y modelos predictivos apoyados en inteligencia artificial.
El segundo bloque aborda el aprovechamiento de residuos mineros, a través de inventarios, bases de datos y análisis avanzados que permitan identificar y valorizar recursos presentes en balsas y escombreras.
El tercer ámbito incluye actuaciones transversales vinculadas a la sostenibilidad, la gestión de datos, la formación y la difusión.
El programa será ejecutado por el IGME-CSIC, en colaboración con las comunidades autónomas y otros actores, combinando nuevas campañas de exploración con la revisión de información existente y el uso de tecnologías de detección remota como la gravimetría, la magnetometría o los métodos sísmicos.
Todos los datos obtenidos se integrarán en sistemas de información geoespacial para generar mapas de potencialidad minera en España, lo que permitirá mejorar el conocimiento del subsuelo y facilitar el desarrollo de futuros proyectos.