Tork Visión Limpieza demuestra el potencial de la tecnología para mejorar la experiencia de uso en los aseos

Más allá del diseño: cómo los datos están transformando la experiencia en los edificios

Redacción Interempresas28/10/2026
La arquitectura inteligente está evolucionando hacia espacios capaces de adaptarse a las necesidades de sus usuarios. La digitalización, la conectividad y el análisis de datos abren nuevas posibilidades para mejorar el funcionamiento de los edificios, optimizar los recursos y ofrecer entornos más confortables. Una transformación que también alcanza a espacios tan cotidianos como los aseos, donde soluciones como Tork Visión Limpieza demuestran el potencial de la tecnología para mejorar la experiencia de uso.

Del edificio diseñado al edificio que aprende

Durante décadas, la arquitectura ha buscado dar respuesta a las necesidades de las personas mediante el diseño de espacios funcionales, confortables y estéticamente atractivos. A estos objetivos se han sumado otros relacionados con la eficiencia energética, la sostenibilidad y la accesibilidad, que hoy forman parte esencial de la concepción de cualquier edificio.

Sin embargo, la transformación digital está incorporando una nueva dimensión: la capacidad de conocer cómo se utilizan realmente los espacios y adaptar su funcionamiento a las necesidades de quienes los ocupan.

Los edificios inteligentes representan un paso adelante en esta evolución. Gracias a la conectividad y al uso de tecnologías capaces de recopilar y analizar información, es posible identificar patrones de utilización, anticipar necesidades y tomar decisiones que contribuyan a mejorar la gestión de las instalaciones.

Imagen

Esta evolución resulta especialmente relevante en edificios con una elevada circulación de personas, como aeropuertos, estaciones, centros comerciales, grandes complejos de oficinas o instalaciones deportivas. En estos entornos, la ocupación y los flujos de usuarios pueden variar considerablemente a lo largo del día, lo que exige soluciones capaces de responder a una demanda cambiante.

Así, el concepto de edificio inteligente va más allá de la automatización de la iluminación o la climatización. También implica incorporar herramientas que permitan mejorar la experiencia cotidiana de sus usuarios y mantener la calidad de los espacios durante toda su vida útil.

Los aseos: pequeños espacios con un gran impacto

En este contexto, los aseos adquieren una importancia que no siempre se corresponde con el protagonismo que reciben dentro de los proyectos arquitectónicos. Aunque representan una superficie relativamente reducida dentro de muchos edificios, son espacios esenciales para la comodidad, el bienestar y la percepción de calidad de las instalaciones.

Su diseño debe responder a múltiples exigencias: accesibilidad, facilidad de uso, privacidad, higiene, resistencia de los materiales y capacidad para soportar diferentes intensidades de utilización. Pero existe otro factor que resulta igualmente determinante: su funcionamiento una vez que el edificio entra en servicio.

Un aseo puede contar con un diseño cuidado, materiales de calidad y una distribución adecuada, pero si presenta problemas de mantenimiento, carece de consumibles o no responde correctamente a los momentos de mayor afluencia, la experiencia del usuario se verá comprometida.

De hecho, según datos recogidos por Tork, los aseos constituyen una de las principales fuentes de quejas en los edificios de oficinas. Además, el 82% de las personas afirma utilizarlos al menos dos o tres veces al día. Estos datos ponen de manifiesto la necesidad de abordar su planificación desde una perspectiva integral, en la que el diseño arquitectónico y la gestión posterior funcionen como elementos complementarios. La calidad de un espacio no depende únicamente de cómo ha sido concebido, sino también de su capacidad para mantener las condiciones de uso previstas a lo largo del tiempo.

Imagen

Cuando los espacios proporcionan información útil

La incorporación de tecnologías conectadas permite avanzar hacia una gestión más precisa de los edificios. Y los aseos son un buen ejemplo de cómo esta transformación puede aplicarse a espacios tradicionalmente gestionados mediante rutinas y comprobaciones periódicas.

Tork, marca de higiene profesional de Essity, ha desarrollado Tork Visión Limpieza, una solución basada en datos que permite conocer las necesidades de mantenimiento de los aseos y adaptar las intervenciones a su utilización real. Mediante sensores conectados instalados en los dispensadores y contadores de personas, el sistema proporciona información sobre los niveles de consumibles y la afluencia de usuarios. De esta forma, los responsables de las instalaciones pueden identificar qué espacios requieren atención y organizar las tareas de limpieza y reposición en función de las necesidades detectadas.

Este planteamiento supone una evolución respecto a los modelos tradicionales, basados fundamentalmente en frecuencias de intervención previamente establecidas. En lugar de depender exclusivamente de rondas programadas, la información disponible permite priorizar las zonas más utilizadas y responder con mayor agilidad a los cambios en los patrones de ocupación.

La relevancia de esta tecnología queda reflejada en su implantación en grandes instalaciones internacionales. Según los datos comunicados por Tork en 2025, cinco de los diez aeropuertos más transitados del mundo utilizaban Tork Visión Limpieza. En 2024, cerca de 1.200 millones de personas transitaron por edificios equipados con esta solución.

Además, una encuesta realizada entre gestores que utilizan la tecnología en distintos países mostró que el 97% había experimentado mejoras en la higiene de sus instalaciones, mientras que el 75% comunicó una reducción de las quejas de los usuarios. Más allá de los resultados operativos, estos indicadores ilustran cómo la información sobre el uso de los espacios puede contribuir a mejorar su calidad y funcionamiento.

La sostenibilidad también se construye durante el uso

La sostenibilidad se ha convertido en uno de los grandes ejes de la arquitectura contemporánea. La selección de materiales, la eficiencia energética, la reducción de emisiones y la integración de criterios ambientales desde las primeras fases del proyecto son aspectos cada vez más relevantes.

Sin embargo, el impacto de un edificio no termina cuando concluye su construcción. Su funcionamiento diario, el mantenimiento y la utilización de recursos también forman parte de su desempeño ambiental. Desde esta perspectiva, la digitalización ofrece nuevas oportunidades para avanzar hacia modelos de gestión más eficientes.

En el caso de los aseos, disponer de información sobre los niveles de consumibles y la frecuencia de utilización permite ajustar las reposiciones y las intervenciones a las necesidades reales. Esto puede ayudar a evitar comprobaciones innecesarias, mejorar la planificación del trabajo y aprovechar de forma más eficiente los recursos disponibles.

Tork Visión Limpieza responde a esta filosofía, al proporcionar información que facilita una gestión basada en las condiciones de uso de cada instalación. La tecnología también contribuye a mejorar la organización de los equipos de mantenimiento, especialmente en edificios donde los flujos de personas son elevados o difíciles de prever.

De esta manera, la sostenibilidad deja de entenderse exclusivamente como una característica del diseño o de los materiales y se extiende a la forma en que los edificios se utilizan y mantienen.

Una arquitectura centrada en las personas, también después de su inauguración

La evolución de los edificios inteligentes plantea una reflexión sobre el futuro de la arquitectura: la necesidad de considerar la experiencia del usuario como un elemento que debe acompañar al edificio durante toda su vida útil.

Diseñar espacios centrados en las personas implica anticipar sus necesidades, pero también disponer de herramientas que permitan comprender cómo cambian con el tiempo. La información sobre la utilización de las instalaciones puede aportar conocimientos valiosos para mejorar su funcionamiento y orientar futuras decisiones de diseño y gestión.

En este escenario, los aseos representan un ejemplo especialmente significativo. Su calidad influye directamente en la percepción del edificio, mientras que su utilización intensiva exige soluciones capaces de garantizar unas condiciones adecuadas de higiene y comodidad.

Tecnologías como Tork Visión Limpieza muestran cómo la conectividad puede contribuir a cerrar la distancia entre el espacio proyectado y el espacio vivido, facilitando que las instalaciones respondan mejor a las necesidades cotidianas de sus usuarios. Porque el futuro de la arquitectura inteligente no pasa únicamente por construir edificios más tecnológicos, sino por conseguir que sean más eficientes, adaptables y confortables. En definitiva, la arquitectura no termina cuando se entrega un edificio. Continúa en la manera en que ese espacio se utiliza, se mantiene y evoluciona para ofrecer una mejor experiencia a las personas.

EMPRESAS O ENTIDADES RELACIONADAS
Tork - Essity Spain
COMENTARIOS AL ARTÍCULO/NOTICIA

Deja un comentario

Para poder hacer comentarios y participar en el debate debes identificarte o registrarte en nuestra web.