Los Millennials más jóvenes (25–34 años) lideran este hábito
Según un estudio, compartir el momento de la comida con nuestra mascota es cada vez más habitual
La relación entre las personas y sus mascotas sigue evolucionando y se integra cada vez más en nuestra vida cotidiana. Así lo refleja una nueva investigación encargada por Sonoco Consumer Packaging EMEA/APAC, que muestra que el 23,6% de los propietarios de perros o gatos en España da de comer a su mascota al mismo tiempo que come, convirtiendo este momento en una experiencia compartida.
Este tipo de comportamientos se enmarca en una tendencia más amplia que ya ha sido identificada en otros mercados como el británico, donde se habla de los llamados DINKWADs (dual income, no kids, with a dog): hogares que, por elección, sitúan al perro en el centro de la vida familiar y cuyos hábitos cotidianos —incluidos los relacionados con la alimentación— reflejan un fuerte componente emocional.
En el caso español, este hábito no responde únicamente a una cuestión práctica, sino que está profundamente ligado al vínculo emocional. Entre quienes alimentan a su mascota a la vez que comen, casi la mitad (48%) afirma hacerlo porque considera a su mascota un miembro más de la familia. Además, el 40% señala que así le resulta más fácil acordarse de alimentarla y casi el 35% lo describe como una opción conveniente en su rutina diaria.
El estudio también revela el impacto emocional de esta práctica. Cerca del 60% de los propietarios que comparten el momento de la comida con su mascota afirma sentirse más unido a ella, el 58,5% se siente feliz y el 57,6% asegura que esta rutina le hace sentirse más relajado. Datos que refuerzan la tendencia hacia una mayor humanización de las mascotas en los hogares españoles.
La conveniencia impulsa nuevos hábitos de alimentación
Estos cambios de comportamiento se reflejan también en las decisiones de compra. Los consumidores buscan soluciones que se adapten a estilos de vida más flexibles y a una alimentación más controlada. En este contexto, los formatos monodosis ganan protagonismo: el 50% de los encuestados los elige por comodidad, el 46% porque permite dar a su mascota la cantidad adecuada, y el 35% porque ayuda a reducir el desperdicio. Además, el 30% afirma que estos formatos son especialmente útiles para alimentar a su mascota fuera de casa.
“Esta investigación muestra hasta qué punto las mascotas están integradas en nuestras vidas”.
“Comer juntos se está convirtiendo en una experiencia cada vez más compartida entre la mascota y su dueño, y este cambio cultural está transformando lo que ya es un mercado de alimentos para mascotas altamente competitivo. Para las marcas de este sector, es una gran oportunidad para adaptar su oferta de productos y responder a la creciente humanización de las mascotas. Con las generaciones más jóvenes liderando esta tendencia, solo podemos esperar que los hábitos de comida compartida se conviertan en una norma cada vez más común”.
“Estamos viendo que los envases metálicos desempeñan un papel central en el apoyo a estos cambios de estilo de vida. Los consumidores jóvenes, en particular, están muy informados sobre el reciclaje y cada vez son más conscientes del impacto que los diferentes materiales pueden tener en nuestro planeta. Esperan opciones de embalaje que se alineen con sus valores. Las latas metálicas son infinitamente reciclables y ya cumplen con los próximos requisitos del Reglamento sobre Envases y Residuos de Envases (PPWR), lo que las convierte en una opción a prueba de futuro para los alimentos húmedos para mascotas”.
“Para mantener el ritmo de la demanda y adaptarnos a los resultados de esta investigación, el próximo año invertiremos en nuevas líneas de producción para formatos de 85 g de alimentos para mascotas, reforzando nuestro propio compromiso con soluciones innovadoras y sostenibles para las marcas que navegan entre las expectativas de los consumidores y los cambios normativos. En última instancia, lo que revela esta investigación es que cada elección que los dueños de mascotas hacen por ellas, ya sea en cómo las alimentan o en los alimentos que compran, es una expresión de conexión y cuidado”, afirma Philippe Cazeaux, senior director sales - Iberia, Export & Africa.
El envase, clave en la decisión de compra
A medida que los propietarios alimentan cada vez más a sus mascotas como si fueran un miembro de la familia, el packaging evoluciona para encajar con esta decisión. Una solución que está ganando presencia es Nomad Pet Food Bowls de Sonoco, pensada para un estilo de vida “en movimiento”. Estos cuencos reutilizables funcionan con latas monodosis Ecopeel (–20% de emisiones de CO2 frente a una lata tradicional de tres piezas) y con bordes suaves, lo que permite que la mascota coma directamente de la lata sin derrames ni molestias.
La variedad es otra prioridad, especialmente entre los propietarios más jóvenes. Para responder a esta demanda, Sonoco ha desarrollado packs de comidas envueltos en packaging de papel, que combinan distintos sabores y nutrientes.
Esta tendencia a la humanización también está influyendo en el segmento de los snacks para mascotas. Las soluciones de papel Greencan de Sonoco están permitiendo a las marcas lanzar snacks funcionales y de origen vegetal en envases de fibra, como se ha visto en colaboraciones recientes con DoggyLove y NaturDrops, en línea con valores de bienestar y salud que también están transformando la alimentación humana.
En España, los consumidores valoran especialmente que el envase mantenga la comida fresca (77%), que muestre claramente la información del producto (51%) y que sea fácil de abrir y cerrar (48%). También gana relevancia la posibilidad de contar con porciones individuales (31%) y que el envase sea totalmente reciclable (24%).
En este sentido, el liderazgo de Sonoco en sostenibilidad está respaldado por su certificación de Pet Sustainability Coalition, que refleja avances en gestión ambiental, responsabilidad social y transparencia en la información.
A medida que esta tendencia sigue evolucionando, las generaciones más jóvenes están redefiniendo lo que significa tener un animal en casa. Para las marcas, comprender este cambio cultural será clave para seguir siendo relevantes en una de las categorías de consumo que más rápidamente está cambiando.








