San Antón se acerca: claves para proteger a los animales de compañía durante las celebraciones
Con la llegada de San Antón el próximo 17 de enero, Tiendanimal, especialista en productos para animales de compañía en Iberia, recuerda la importancia de poner el bienestar animal en el centro de unas celebraciones que, aunque tradicionales, pueden resultar abrumadoras para muchos perros y gatos. Bendiciones, procesiones y encuentros multitudinarios forman parte de esta fecha señalada, pero también conllevan ruidos intensos, aglomeraciones y cambios de rutina que afectan directamente a los animales de compañía.
Multitudes y ruidos: un reto para los animales de compañía
Las celebraciones de San Antón suelen concentrar a un gran número de personas en espacios reducidos. El ruido de petardos, música, aplausos o incluso el eco de las voces puede resultar especialmente intenso para los animales, cuyo sentido del oído es mucho más sensible que el humano. A ello se suman los estímulos visuales constantes y la dificultad para mantener una distancia de seguridad.
“Los entornos ruidosos y con exceso de estímulos pueden generar un elevado nivel de estrés en perros y gatos, incluso en aquellos que normalmente se muestran tranquilos. Este estrés puede manifestarse a través de jadeo excesivo, temblores, intentos de huida o cambios bruscos de comportamiento”, explica Eva Sánchez-Paniagua, directora técnica veterinaria de Clinicanimal.
¿Acudir o evitar las celebraciones? Consejos prácticos
Antes de decidir acudir a una celebración de San Antón, es fundamental valorar el carácter y la tolerancia del animal de compañía. Si se opta por asistir, los especialistas recomiendan hacerlo en horarios menos concurridos, utilizar arneses y correas seguras y permitir siempre que el animal mantenga su espacio. Llevar premios, agua y disponer de una vía de salida rápida puede marcar la diferencia ante una situación imprevista.
En muchos casos, evitar la asistencia es la opción más responsable. “No acudir a una celebración multitudinaria no significa renunciar a la tradición, sino adaptarla a las necesidades reales del animal. Permanecer en un entorno tranquilo y conocido suele ser la mejor alternativa para aquellos animales más sensibles al ruido o al contacto constante con desconocidos”, señala Sánchez-Paniagua.
Bienestar animal por encima de la tradición
El espíritu de San Antón está íntimamente ligado al respeto y cuidado de los animales. Por ello, desde Tiendanimal se insiste en que cualquier celebración debe interpretarse desde una mirada actual y responsable, en la que el bienestar animal prevalezca sobre la costumbre.
“La mejor forma de honrar esta fecha es garantizando que los animales de compañía se sientan seguros, protegidos y tranquilos. Escuchar sus señales y adaptar nuestros planes es una muestra de cuidado y compromiso”, añade la directora técnica veterinaria de Clinicanimal.
Tiendanimal anima a las familias a informarse, planificar con antelación y contar con el asesoramiento de profesionales para que San Antón se viva como una jornada positiva y respetuosa. Porque celebrar también implica cuidar, y poner el bienestar animal en primer lugar es la base de cualquier tradición que quiera perdurar en el tiempo, concluye la compañía.
¿Sabías que los perros perciben sonidos que las personas no pueden oír?
Los perros son capaces de escuchar frecuencias mucho más altas que los humanos, lo que hace que ruidos habituales en celebraciones populares —como petardos, música amplificada o megafonía— se perciban con mayor intensidad. Según el American Kennel Club (AKC), mientras las personas oyen sonidos de hasta aproximadamente 20.000 hercios, los perros pueden detectar frecuencias de hasta 45.000 hercios, lo que explica su mayor sensibilidad en entornos ruidosos y la facilidad con la que pueden experimentar estrés acústico.







