El frío polar también afecta a las mascotas: cómo proteger su salud digestiva, articular y dermatológica en invierno
Cambios en la rutina, menor actividad física, variaciones en el apetito o un ambiente más seco por el efecto de las calefacciones son algunos de los factores que influyen directamente en el sistema digestivo, las articulaciones y la piel de las mascotas durante los meses más fríos del año. “El invierno exige una atención especial a la salud integral de las mascotas, ya que adaptar sus rutinas y apoyar su organismo con complementos específicos puede marcar la diferencia en su bienestar diario, ayudándoles a afrontar el frío con más vitalidad, confort y equilibrio”, afirma Imke Marks, fundadora de la marca española de suplementación natural para mascotas Mooiza.
Frío y sistema digestivo: el papel clave de la microbiota
El frío puede alterar las rutinas alimentarias y provocar que algunas mascotas “presenten cambios en el apetito, digestiones más lentas o mayor sensibilidad intestinal. Para evitarlo, son de gran utilidad los nutracéuticos enfocados en la microbiota, dado que una gran parte del sistema inmunitario se regula desde el intestino, por lo que cuidar la salud digestiva contribuye a reforzar las defensas en épocas de estrés ambiental como el frío intenso”, advierte Imke.
Mooiza posee para ello Biotic Pro y Biotic Pre, que apoyan al sistema digestivo y al sistema inmunitario, favoreciendo un equilibrio intestinal óptimo durante el invierno. Se debe recurrir a ellos si notamos cambios de alimentación por variaciones en el apetito invernal, después de digestiones irregulares o con el fin de reforzar defensas en épocas de mayor estrés ambiental.
Frío y articulaciones: más rigidez, más molestias
Las bajas temperaturas afectan también a la elasticidad de músculos y articulaciones, tanto en personas como en perros. La experta advierte que “el frío intenso provoca mayor rigidez articular, inflamación y molestias, haciendo más visibles problemas como la artrosis o el desgaste articular, especialmente en perros senior o con antecedentes articulares”.
Para estos, casos Mooiza cuenta con Flex, un suplemento formulado para reducir la inflamación y favorecer una movilidad saludable, contribuyendo a mejorar la calidad de vida durante los meses más fríos. Debemos administrarla si observamos rigidez o molestias articulares evidentes durante el invierno, mayor dificultad para moverse o levantarse con frío, o inflamación articular asociada a bajas temperaturas.
Frío, piel y pelaje: sequedad y falta de brillo
El clima frío y seco propio del invierno también afecta directamente a la piel y al pelaje de las mascotas, “ya que provoca sequedad, descamación, picor o un aspecto apagado del pelo. La calefacción en interiores acentúa este problema al reducir la humedad ambiental”, añade Imke.
Para contrarrestar estos efectos adversos, Mooiza ofrece la línea Dermo, un eficaz complemento con biotina, ácidos grasos esenciales y antioxidantes que ayuda a mantener la barrera protectora de la piel y un pelaje sano y brillante incluso en condiciones ambientales adversas. Se debe administrar si observamos piel seca, caspa o picor por sequedad ambiental, caída de pelo estacional intensificada por el frío y pelaje opaco o sin vitalidad.







