Fausto Muñoz pone etiquetas adhesivas a productos de supermercado
05/07/2007
5 de julio de 2007
Productos a la venta en los supermercados como los batidos Puleva o licores Pernod Ricard y los estuches de los teléfonos Domo tienen desde hace unos días una nueva imagen gracias a las etiquetas adhesivas que han incluido en ellos la firma de artes gráficas Fausto Muñoz.
La última apuesta de la compañía malagueña ha sido instalar en su sede una línea que produce etiquetas adhesivas que luego irán pegadas a productos como los ya mencionados. De este modo, poco a poco, este tipo de rotulación empieza a imponerse a las etiquetas tradicionales del mercado. El nuevo etiquetaje es más cómodo y limpio porque no precisa de cola para pegarse al recipiente. La impresión ósea (así se denomina a los cartones y etiquetas tradicionales) supone alrededor de un 70 por ciento del negocio de Fausto Muñoz, mientras que las nuevas etiquetas adhesivas representan ya el 30 por ciento de las ventas.
"Con la nueva máquina tenemos capacidad para seguir creciendo en este segmento", comenta Antonio González, administrador y propietario junto a su padre, de la empresa.
Los inicios de la compañía se remontan 150 años atrás, cuando el fundador, Fausto Muñoz, pionero en las artes gráfica, viajó innumerables veces a Francia para conocer nuevas técnicas de impresión. El resultado de sus viajes fue una industria que era capaz de empaquetar y etiquetar toda la producción de pasas de la Axarquía. Después de Fausto Muñoz, el negocio pasó a manos de unos sobrinos suyos que se hicieron con la propiedad de la sociedad, que se vendió al grupo gaditano Jerez Industrial.
Antonio González y su padre, que llevaba 30 años trabajando en Fausto Muñoz, compraron el año pasado la empresa en una operación que ha servido para consolidar el negocio de esta firma, que destaca por haber sido homologada para trabajar con varios clientes de gran tamaño.
Fausto Muñoz etiqueta el ron Havana Club. FOTO: Carlos Moret/Expectativas
















