La industria analiza la categoría de juguetes de primera infancia
Torsten Rufer, gerente de exportación de BTL Diffusion
“Distinguimos varios perfiles de consumidores de juguetes. Por un lado están las familias tecnófilas, que valoran las funciones de IA que personalizan la experiencia o permiten aprender nuevas habilidades. También están los padres orientados al aprendizaje, que priorizan juguetes que desarrollen habilidades como la creatividad, la resolución de problemas, los idiomas o la programación. Y, finalmente, están los consumidores prácticos, a los que les interesa la IA únicamente si simplifica la vida o aporta una ventaja evidente, por lo que no compran por la tecnología en sí, sino por el beneficio concreto, y son sensibles al precio”.
Rita Alves, head of marketing & communication de Chicco
“El comportamiento estable de la categoría responde a la combinación de factores que se compensan entre sí. Por un lado, la caída de la natalidad y la reducción del presupuesto medio destinado al regalo infantil frenan el crecimiento en volumen. Por otro, la mayor conciencia de las familias sobre el papel del juego en el desarrollo temprano impulsa la demanda de productos educativos, seguros y sostenibles, lo que sostiene el valor de la categoría. El desarrollo de nuevos productos en primera infancia está marcado por la sostenibilidad, la seguridad y el enfoque sensorial”.
Luis Trindade, SEU sales director de Dorel Juvenile Europe
“En esta categoría destacan tendencias como los colores pastel, las actividades Montessori y los juguetes que crecen con el bebé. En cuanto a las características que deberían incluir, creemos que los juguetes de primera infancia tienen que ayudar a desarrollar las habilidades motoras de los bebés. Además, la seguridad es muy importante, y por ello contamos con un equipo de control de calidad y seguridad que participa en cada etapa del desarrollo de un juguete, así como en todo el proceso de fabricación”.
Sabine Roehl, head of marketing activation Fisher-Price EMEA de Mattel
“La categoría se ha mantenido prácticamente estable, con una demanda resistente a pesar de un entorno de consumo complicado. Los padres siguen dando prioridad a los productos que favorecen el desarrollo de los niños, aunque ahora presten más atención al precio. El crecimiento ha venido impulsado por la innovación, las marcas de confianza y los productos que aportan un gran valor para el desarrollo. Las promociones y un comportamiento de gasto más prudente también han desempeñado un papel importante en la evolución del mercado. Entre las principales tendencias destacan un mayor énfasis en el juego que favorece el desarrollo, las experiencias sensoriales y los juguetes que contribuyen al logro de hitos clave. Los padres buscan cada vez más productos que combinen aprendizaje y entretenimiento, mientras que la sostenibilidad, la durabilidad y la multifuncionalidad cobran cada vez más importancia”.
Almudena Richart, marketing manager de Miniland
“Para nosotros, un juguete de primera infancia debe ser, ante todo, seguro, intuitivo y adecuado al momento evolutivo del bebé. En estas edades, cada textura, forma, sonido o color tiene un papel importante, por lo que el producto debe estar pensado para estimular de manera natural. También consideramos imprescindible que invite al juego abierto. Los bebés descubren el mundo explorando, tocando, manipulando, mordiendo, lanzando o repitiendo acciones, y por eso buscamos propuestas sencillas pero ricas en posibilidades”.
Toni Martí, director comercial de Onna World
“Actualmente, el desarrollo de nuevos productos está marcado por la creación de juguetes con un mayor componente educativo y sensorial, diseñados para estimular habilidades como la motricidad fina, la coordinación o el aprendizaje a través del juego. También observamos una clara apuesta por productos multifuncionales que se integran en las rutinas diarias del bebé, especialmente durante el baño, transformando estos momentos en experiencias lúdicas y de desarrollo. Además, el diseño, la seguridad, el uso de materiales de alta calidad y la sostenibilidad se han convertido en aspectos cada vez más relevantes para las familias a la hora de elegir un juguete de primera infancia”.
Óscar Vivas, director comercial de Saro
“Los juguetes de primera infancia continúan ocupando un lugar importante en el sector y se ubican en un mercado cada vez más selectivo. Están estrechamente vinculados al desarrollo del bebé y también tienen un fuerte componente de regalo. Sin embargo, las familias analizan más cada compra y buscan productos que aporten valor, capaces de acompañar distintas etapas. En este contexto, las propuestas seguras, duraderas y con un valor educativo reconocible son las que mejor mantienen su relevancia”.
Arnaud Sattonnay, consultor comercial de Top Toys
“Creo que hoy las novedades ya no se valoran únicamente por su originalidad. Los consumidores buscan productos que combinen innovación con calidad. La calidad del producto, el cuidado en los acabados, una presentación atractiva y un diseño pensado para durar son aspectos cada vez más importantes. Al mismo tiempo, el impacto medioambiental se ha convertido en un criterio clave de compra. Los padres prestan mucha más atención a los materiales utilizados, al origen de los productos y al compromiso de las marcas con la sostenibilidad”.
Mabel Márquez, marketing manager de VTech
“Más allá de la seguridad que es un requisito irrenunciable, creemos que un buen juguete de primera infancia debe ser capaz de acompañar el crecimiento del niño. Por eso desarrollar juguetes evolutivos que ayudan en diferentes etapas de la infancia es un valor añadido que los padres demandan. Los padres valoran especialmente aquellos productos que combinan calidad, durabilidad y una propuesta de juego con propósito. La confianza en una marca con experiencia en desarrollo infantil es un factor cada vez más relevante en el momento de la compra, especialmente cuando se trata de los primeros años de vida”.



















