La relación inherente entre luz y materia sobre la percepción de la gravedad es un elemento de diseño amplio en características y determinación de objetivos
Lámparas urbanas y percepción: relación entre la luz, materia y gravedad
El artículo del arquitecto Rodrigo Soto analiza un tema recurrente en la literatura arquitectónica, 'el papel de la luz en la percepción de los objetos', poniendo especial atención en conceptos como materia, pesadez y ligereza. Se hace un riguroso análisis, aportando interesantes citas i referencias, desde los efectos de iluminación producidos sobre edificios construidos, objetos y espacios por diferentes fuentes de luz tanto natural como artificial, también desde ciertas experiencias sociales y culturales transmitidas a lo largo de la historia. Se me ocurre introducir algunas cuestiones para continuar con el análisis: ¿Qué papel juega la direccionalidad de la luz para crear el efecto de ligereza en un objeto?, ¿es el mismo o es diferente para la luz natural que para la artificial?, ¿el contraste lumínico entre el objeto y el entorno influyen en su percepción de pesadez o ligereza?, ¿podemos percibir por la noche objetos iluminados con luz artificial como objetos pesados o no es posible?, etc. En fin, seguro que a todos nos seguirán surgiendo muchas otras cuestiones para intentar aportar luz a este tema tan apasionante y que requiere seguir investigando para encontrar una definición científica a efectos perceptivos ampliamente compartidos. El papel de la luz en la comprensión del objeto y del espacio es fundamental en la creación arquitectónica, necesitamos encontrar argumentos científicos capaces de justificar la creación de efectos perceptivos que cada uno de nosotros intentamos expresar de forma muy diversa y poética, y que no serán más que expresiones y transcripciones subjetivas de nuestra propia sensibilidad.
Introducción
La percepción de robustez de un edificio visto de día y de noche puede variar considerablemente. El impacto que tiene la relación de la luz sobre la materia es un elemento de diseño que puede ser definido cultural, física y gráficamente entre otras prácticas de ámbitos de estudio. En arquitectura, presentaremos edificios que por su condición urbana y de luminaria del paisaje podrán servir de ejemplo para entender esta relación.
Día y noche.
Gravedad y luz.
Existen edificios que utilizan un recurso de iluminación y estrategia de diseño, a la cual podríamos llamar 'lámparas urbanas', arquitectura que funciona y comunica en dos tiempos. De día permaneces compactos, homogéneos, determinados fuertemente por su gravedad, como un componente más de la ciudad, que es inocuo al paisaje urbano, pero al momento de entrar el manto de la noche en escena, aparecen, desde el tenue contraste del atardecer con la iluminación que se empieza a vislumbrar en sus fachadas, un elemento, que aunque mantiene intacto sus aspecto volumétrico, mediante su proyecto de iluminación, logra distorsionar radicalmente la percepción sobre el edifico y su entorno.
Hace resonancia a esta interpretación, las palabras de Alberto Campos Baeza, cuando se refiere a que “los principales componentes de la arquitectura son la gravedad que construye el espacio y la luz que construye el tiempo”. En relación con como el diseño de la iluminación artificial de un edificio, puede crear e incorporar una modalidad de ciclos de operación, que interviene tanto en la lectura del paisaje de la ciudad como en su entorno inmediato. El edificio, por lo tanto, a través de la luz y la iluminación, trabajará en dos tiempos, uno de día, en donde la gravedad, de la cual no podemos aún escapar, se hará presente, entregando información al usuario, con respecto a su volumetría, estructura, densidad y aspectos lumínicos como reflejos, texturas, sombras propias y proyectadas con distinto nivel de dureza y orientación, aspectos que favorecen a la percepción de solidez, permanencia y peso. En cambio, de noche, al funcionar la iluminación interior que pasa a través de los vanos permeables y semi permeables, más la iluminación exterior en las fachadas y piso, se tiene una lectura más liviana del conjunto, que incluso, ha de parecer estar flotando a baja altura sobre la ciudad.
Casos claros de cómo se logra este efecto son el edificio comercial La Miroiterie, de Brauen & Wälchli Architects, en Lausana (Suiza), o el del Teatro Regional del BioBío, de Smiljan Radic y Eduardo Castillo, en Concepción (Chile).
Fig. 1. Edificio Comercial La Miroiterie, de Brauen & Wälchli Architects, en Lausana (Suiza) de día y de noche. Foto de día: Adrien Barakat. Foto nocturna: Brauen & Wälchli Architects.
Fig. 2. Teatro Regional del BioBío de Smiljan Radic & Eduardo Castillo en Concepción (Chile) de día y de noche. Foto de día: Warko (CC BY-SA 4.0). Foto nocturna: María González.
Luz y gravedad en la física y su percepción
Si tuviésemos que intentar dar explicación a este fenómeno perceptivo, podríamos recurrir a interpretaciones de distintos ámbitos que nos podrían dar alguna noción de este efecto 'antigravedad' generado a partir de la mezcla del proyecto de iluminación artificial interior y exterior, el revestimiento del edificio y el paisaje sobre el cual está en escena.
Una acepción desde las ciencias, específicamente la física, nos plantearía la concepción de dos componentes opuestos a la percepción del ojo humano. La materia, formada por protones, neutrones y electrones, al servicio de la gravedad, y la luz visible, forma de energía propagada mediante fotones, libre de esta (referida solo a la gravedad que enfrentamos en la arquitectura).
Materia y luz, desde esta perspectiva, se relacionan en oposición (reflejo), recepción (absorción) y traspaso (translucidez), dialogando en infinitas variables según las condiciones de ambos. Color, textura, rugosidad y relieve en la materia, e intensidad, dirección, temperatura y flujo, entre otros, en la luz. Es en estas variables, en donde podemos identificar indicios de la interpretación perceptiva de ligereza que damos a los 'edificios lámpara' en su condición nocturna descritos en la Fig. 1 y Fig. 2.
Existe también, como en todo lo relacionado al comportamiento y percepción humana, una carga simbólica asociada a los aspectos formales y estéticos del objeto, que perceptivamente, pierde o gana gravedad según las cualidades de los materiales, la forma en que se iluminan y si es de día, de noche o sus transiciones.
El rol del fuego en la percepción de iluminación y gravedad
Según Richard Wrangham, en 'Cocinar nos Hizo Humanos', el control sobre el fuego para cocer alimentos definió contractualmente las condiciones para que la raza humana evolucionara por sobre el resto de las especies en capacidad neuronal, fisiológica y social. El rol del fuego, según Wrangham, fue determinante en la formación de las relaciones humanas y su temporalidad en las primeras sociedades organizadas, así como también fue el primer método de iluminación artificial y principio para contrarrestar la gravedad en los primeros dispositivo de vuelo en la aeronáutica.
El control del fuego fue la respuesta a la lucha del hombre contra la gravedad, en la invención de los primeros dispositivos de vuelo, logrando, por medio de la creación de los globos aerostáticos, mantener en el aire un objeto por diferencia de densidad de fluidos (principio de empuje hidrostático). Así como el humo de una fogata sube por tener una densidad menor que la del aire, este mismo principio permite elevar un objeto. Un fluido con menor densidad que el aire, puede elevar el peso del objeto bajo el cual está contenido y más, mientras la suma de ambos siga siendo más ligera que el aire. Ejemplo de esto son las Linternas volantes ‘Kongming (Fig. 3 y Fig. 4), construidas con papel de arroz y bambú, adquiriendo la diferencia de densidad, por los gases de combustión liberados de la llama de una vela de parafina en su centro.
Fig. 3: Ilustración Linterna volante 'Kongming'. Fuente: Tectonicablog.com/objetos.
Fig. 4: Fotografía Linternas volantes 'Kongming'. Festival Loi Krathong Tailandia. Fuente: Tectonicablog.com/objetos.
Tanto en los primeros globos aerostáticos occidentales, como en las linternas kongming de oriente, el fuego es un responsable directo de la capacidad de flotar y dotar a estos objetos de una iluminación característica, definida por su color, intensidad y relación con el material de su construcción.
Podremos entonces, atribuir al fuego y sus características de iluminación, una condición anti gravitatoria, dada tanto por sus cualidades físicas en forma de energía y por su influencia en la percepción sobre un objeto, su peso y robustez y su uso por más de un siglo, como respuesta a aplicaciones que marcaron la capacidad de elevar, bajo control, objetos sobre el suelo.
Influencia de la cosmovisión en la percepción de la luz y gravedad
En la naturaleza, podemos encontrar limitadas anécdotas lumínicas que relacionan la tierra con la luz, o una fuente de esta, como por ejemplo las erupciones volcánicas, en que la luz proveniente de la energía liberada por la lava ardiendo ilumina su rededor, o el reflejo de la luz exterior en el agua al interior de una caverna, que logra un efecto similar, iluminando el interior del espacio desde abajo (Fig. 5).
Fig. 5: La Gruta Azul en Capri (Italia). Foto: Brad Coy.
La luz y sus efectos son más bien elementos de altura, alejados 'perceptivamente' de la tierra y su gravedad. Las fuentes lumínicas de la naturaleza se encuentran por sobre nuestras cabezas, el sol, la luna, las estrellas e incluso efectos particulares como la aurora boreal y relámpagos, han indicado a la humanidad que la luz es parte de lo elevado.
En las representaciones artísticas de distintas culturas, específicamente en la pintura y la religión, vemos el protagonismo de la luz en relación con el ascender, con lo que está arriba, por sobre tierra, inmune a la gravedad.
En el mural ‘El Olimpo: Batalla con los Gigantes’, de Francisco Bayeu, se observa cómo los dioses se encuentran distribuidos sobre las nubes con una luz de fondo destacando sus figuras, sobre todo la del dios Zeus, en la cúspide (Fig. 6).
Conocido es el caso de las representaciones de ascensión de Jesús a los cielos después de su resurrección, 'La transfiguración', de Rafael, es una de las obras que plasma con mayor realce esta intención de soportar, por la luz que envuelve la imagen de Jesús, la condición de estar flotando, en dualidad con los elementos de la obra que se encuentran en la parte inferior, terminantemente sostenidos por la tierra, prácticamente en la oscuridad (Fig. 6).
En el imaginario colectivo cultural sobre las religiones asiáticas y sus dioses como Buda, Ganesha y Vishnu, entre muchos otros, sus representaciones están relacionados a ilustraciones y pinturas en las cuales el dios en cuestión se encuentra, al igual que en los casos anteriores, con su cuerpo suspendido en el espacio, en relación al entorno que lo rodea, generalmente en posición de reflexión o meditación, acompañado por una luz de fondo que enmarca tanto su condición de deidad, como la de estar despegado del espacio en que se encuentra (Fig. 6).
Ilustran estos ejemplos en el arte, cultura y religión, la condición permanente de la luz como elemento liberador de gravedad, o en permanente contraposición a la solidez, a la que puede llegar a determinar su ligereza o pesantez según como se utilice o diseñe, en palabras de Schopenhauer: "Cada cualidad de la materia es siempre manifestación de una Idea, y como tal susceptible de consideración estética, es decir, del conocimiento que en ella se manifiesta. Y esto puede decirse de las cualidades más generales de la materia, sin las cuales nunca podría existir y cuyas Ideas ocupan el grado más bajo de la objetivación de la voluntad. Tales son la pesantez, la cohesión, la solidez, la fluidez, la reacción contra la luz, etc. Si consideramos ahora la arquitectura como arte bello (…) no podremos ver en ella otro fin que el de hacer intuitivas algunas de aquellas Ideas que constituyen los grados más ínfimos de la objetivación de la voluntad, a saber: la pesantez, la cohesión, la solidez, la dureza, esas propiedades generales de la piedra, esas primeras y más sencillas y apagadas manifestaciones visibles de la voluntad, bajo fundamental de la naturaleza, y junto a ellas la luz, que en muchas partes es lo contrario a aquéllas".
Lámparas urbanas, arquitectura, luz y gravedad
Una lámpara urbana, según las estrategias de diseño en cuanto forma, materia y luz artificial, estará transmitiendo una postura o intención, respecto a su gravedad y al paisaje urbano. La lectura de esta intención está supeditada a la percepción que tenemos sobre estos elementos y sus posibles combinaciones.
Por ejemplo, en el museo Nelson - Atkins de Steven Holl (Fig. 7), vemos un volumen configurado por paño semi permeable bañado por una luz de color blanco, debido a la baja temperatura de la iluminación, que, de principio a fin, tanto horizontal como verticalmente mantienen una homogeneidad en todas las fachadas, con una suave proyección de la luz hacia el exterior. Podríamos concebir por lo finito de la iluminación sobre el mismo volumen, el contacto directo con el suelo, sin marcar ninguna diferencia o separación con este y la casi nula proyección del esqueleto de la edificación hacia el exterior, no se concibe la percepción de mayor liviandad en la obra. Se plantea como un volumen absoluto, una pieza iluminada en que su gravedad perceptiva no se ve modificada por el proyecto de iluminación, sino más bien lo refuerza y contiene.
Fig. 7: Museo Nelson – Atkins de Steven Holl Architects en Kansas City (EE UU). Foto: Andy Ryan.
En el National Gallery de Berlin de Mies van der Rohe (Fig. 8) se logra un efecto diferente. La interacción entre el volumen acristalado interior iluminado, contenido por la cubierta compuesta por una retícula maciza que lo supera en extensión hacia el rededor, de noche, manifiesta una idea clara del soporte de la gravedad por la luz, ya no es la estructura de pilares la que sostiene el elemento de cubierta, sino la luz que se proyecta desde el interior. El proyecto de iluminación acusa esta relación en contraposición de fuerzas, entre la gravedad y la luz.
Fig. 8: National Gallery de Mies van der Rohe en Berlín, Alemania. Foto: Dan Gamboa Bohurquez.
En los ejemplos, tanto de arquitectura, como de física y arte, vemos que la gravedad y solidez de un cuerpo o volumen esta supeditada a su percepción por el entorno lumínico que la defina. Schopenhauer apunta que la arquitectura, por medio de sus elementos de gravedad, debe interpretar también la idea de la luz, que concibe como contraria a la solidez y el peso: "Soy de opinión de que la arquitectura está destinada a expresar, junto a la solidez y la gravedad, la esencia de la luz, completamente contraria a éstas". En efecto, como la luz está como aprisionada, cohibida, rechazada por las impenetrables masas variamente configuradas, desarrolla su naturaleza y sus cualidades de la manera más pura y distinta con gran placer del espectador, puesto que la luz es la más deliciosa de las cosas, como la condición y el correlato objetivo del perfecto conocimiento intuitivo.
La relación de luz y materia consistirá entonces en la manifestación de uno por sobre o en el otro, conteniendo, soportando, liberando o traspasando uno a otro para definirse en una lectura clara al paisaje. Como el diseño de una lámpara es específico para un lugar determinado, el diseño de una lámpara urbana se basa en una intención lumínica para un paisaje especifico.
Conclusiones
La relación inherente entre luz y materia sobre la percepción de la gravedad es un elemento de diseño amplio en características y determinación de objetivos. Cuando se requiere proyectar un edificio que acoge este recurso como elemento relevante para una propuesta, éste tenderá por su condición de lámpara urbana a ser un hito y referente del lugar en que se emplace. La interpretación del proyecto podrá ser desarrollada bajo el encuentro de los componentes mencionados en este artículo, como pistas a seguir entre las distintas formas de encuentro entre luz y materia, dando forma a distintos mensajes sobre gravedad, robustez o liviandad. Umberto Eco es claro en esta intención sobre la percepción y el encargo del arquitecto para la deformación de las determinantes existentes: "El trabajo de los artistas intenta cuestionar siempre nuestros esquemas perceptivos, invitándonos a reconocer, como poco, que en ciertas circunstancias las cosas podrían presentársenos también de forma diferente, o que existen posibilidades de esquematización alternativa, que hacen pertinentes de forma provocadoramente anómala algunos rasgos del objeto".
Referencias
- By night: arquitectura y luz / fotografias: Roger Casas, textos: Cristina Montes, Barcelona, Loft Publications, cop. 2009.
- Folguera Caveda, Eduardo y Muros Alcojor Adrià, La Iluminación artificial es arquitectura / Barcelona: Universitat Politècnica de Catalunya. Iniciativa Digital Politècnica, 2013.
- Linares de la Torre, Oscar. Gravedad y Luz: Eternas cuestiones de la Arquitectura, Articulo, revista Palimpsesto. 2013,
- Schopenhauer, Arthur: El Mundo como voluntad y representación (4a Ed). México: Porrúa, 1997.
- Morán Martinez, María. Psicología y arte: La percepción de la música, revista Ciencias 100, México 2010.




