La compañía reunió a seis estudios de interiorismo para analizar el papel de la luz, los mecanismos y los sistemas de control en los nuevos espacios residenciales
Cuando el material eléctrico habla el lenguaje del interiorismo: Simon 360 en Casa Decor
Periodista especializado en estaciones de servicio y material eléctrico · Interempresas Media
05/05/2026
Simon, fabricante de material eléctrico para el diseño de iluminación, sistemas de control y conectividad, celebró en el auditorio de Casa Decor 2026 la jornada ‘Espacios inconformistas’, un encuentro en el que seis estudios de arquitectura e interiorismo reflexionaron sobre la evolución de la vivienda, el papel de la iluminación, la integración de la tecnología y la importancia de proyectar espacios más flexibles, confortables y personalizados. La sesión sirvió también para mostrar cómo la nueva gama Simon 360 se incorpora a esta forma de entender el diseño, en la que los mecanismos, la conectividad y los sistemas de control dejan de ser elementos secundarios para convertirse en parte activa de la experiencia del usuario y de la propia arquitectura del espacio.
El material eléctrico, en el proyecto desde el diseño
La vivienda y los espacios interiores atraviesan una transformación profunda. Ya no basta con resolver una distribución funcional, elegir materiales adecuados o definir una estética coherente. Los nuevos espacios deben responder a usos más cambiantes, incorporar tecnología, mejorar el confort, favorecer el bienestar y, al mismo tiempo, mantener una identidad visual capaz de conectar con quienes los habitan.
Con este punto de partida, Simon reunió el pasado 29 de abril en el auditorio de Casa Decor 2026 a seis estudios de arquitectura e interiorismo en la jornada ‘Espacios inconformistas’. El encuentro, moderado por Marcel Benedito, director de las revistas Distrito Oficina y Distrito Hotel, contó con la participación de Lucía González Orús, de Personal K, estudio responsable del espacio ‘Entre Superficies y Palabras’; José Agenjo, de Devesa & Agenjo Interiorismo, autores del espacio ‘Habiter’; Carmen Barasona, fundadora y directora de Carmen Barasona Diseño y Comunicación, responsable del espacio ‘Ofuro’; Diego Escario, de Cano y Escario Arquitectura, estudio autor de ‘El valor de lo invisible’; María Larriba, de Zooco, responsables del espacio ‘Lo invisible’; y Nadya Chak, de Intro by Chack, estudio responsable de ‘El Ritmo del Silencio’.
Más allá del componente expositivo de Casa Decor, la sesión planteó cuestiones de fondo para el sector del material eléctrico. ¿Cómo se integra la tecnología en un proyecto de interiorismo? ¿Qué papel tienen los mecanismos dentro del lenguaje arquitectónico? ¿Cómo puede la iluminación modificar el uso y la percepción de un espacio? ¿Qué necesita el instalador para ejecutar soluciones cada vez más estéticas, conectadas y precisas?
Según se desprendió durante la sesión, la respuesta pasa por una mayor coordinación entre diseño, prescripción, instalación y producto. Los mecanismos, la iluminación y los sistemas de control ya no aparecen al final del proyecto, sino que forman parte de la definición inicial del espacio.
Del diseño formal al bienestar del usuario
La mesa redonda puso el foco en una tendencia clara: el paso de un diseño centrado únicamente en la forma a un diseño orientado al bienestar de las personas. En este nuevo escenario, el hogar debe ser eficiente, flexible, conectado, sostenible y capaz de generar confort físico y emocional.
Durante la apertura de la sesión, Marcel Benedito recordó que la vivienda actual soporta más exigencias que en el pasado. “Al hogar cada día se le exige más. Le pedimos que sea especialmente eficiente, que sea flexible, le pedimos que sea tecnológico, que esté bien conectado, que atienda a los temas relacionados con la sostenibilidad y que ayude al bienestar de las personas”, señaló durante el coloquio.
Esta evolución obliga a repensar el papel de todos los elementos que intervienen en el proyecto. La instalación eléctrica ya no se limita a dar servicio a las necesidades básicas de iluminación o alimentación. Cada vez más, se vincula a la creación de ambientes, al control de escenas, a la adaptación de los espacios a distintos momentos del día y a la experiencia final del usuario.
Espacio Neolith – Salón-biblioteca, 'Entre superficies y palabras' de PersonalK.
Lucía González, de Personal K, incidió precisamente en esa dimensión humana del interiorismo. Según explicó durante la mesa redonda, un espacio no debe ser únicamente bonito o cómodo, sino que debe estar pensado para cuidar a quienes lo habitan. Para ello, defendió la necesidad de trabajar “con un proyecto de iluminación, de calidad del aire, con materiales honestos” y, sobre todo, de “hablar mucho con las personas que lo van a habitar” para conocer cómo van a utilizar la vivienda.
Desde esta perspectiva, el proyecto eléctrico adquiere una relevancia especial. La correcta ubicación de los mecanismos, la regulación de la luz, la facilidad de uso de los sistemas de control o la posibilidad de crear escenas personalizadas forman parte de esa nueva manera de concebir el espacio.
La iluminación como lenguaje invisible del hogar
Uno de los grandes ejes de la jornada fue la iluminación. Tradicionalmente, la luz ha sido una herramienta esencial para construir atmósferas, modular sensaciones y adaptar una misma estancia a diferentes usos. Gracias a las nuevas tecnologías, la luz ofrece nuevas posibilidades, y configuraciones para adaptar los espacios interiores a las necesidades del usuario.
Lucía González sintetizó esta idea al definir la iluminación como “el lenguaje invisible de la casa”. Según explicó, la luz “no solo nos deja ver, sino que también va a las emociones”. La interiorista destacó que hoy es posible crear escenas para una vivienda “más activa”, “más serena”, preparada para recibir amigos, leer, hacer yoga, meditar o descansar. No es lo mismo una luz más neutra o fría, de 4.000 kelvin, que una luz más cálida, de 2.700 kelvin, y es importante que esa iluminación se pueda regular”.
La iluminación residencial ya no se resuelve únicamente con puntos de luz y mecanismos convencionales. La demanda avanza hacia soluciones que permitan regulación, control, conectividad y flexibilidad. En consecuencia, la instalación debe estar prevista desde el proyecto, coordinada con el diseño interior y ejecutada con criterios técnicos que aseguren tanto el confort como la facilidad de uso.
Desde Simon expresaron que “el color y la iluminación actúan como el lenguaje invisible del hogar” y mediante la creación de escenas y la regulación de la temperatura de la luz, “es posible generar confort y adaptar el espacio a cada momento”.
La iluminación, por tanto, deja de ser un complemento final para convertirse en una capa estructural del proyecto. Su correcta integración afecta a la experiencia del usuario, pero también a la prescripción de producto, a la planificación de la instalación y al asesoramiento que puede ofrecer el canal profesional.
Espacio ramonsoler – Cuarto de baño, 'Ofuro' de Carmen Barasona.
Confort lumínico, térmico y acústico
El confort fue otro de los conceptos recurrentes durante la sesión. José Agenjo, de Devesa & Agenjo Interiorismo, defendió una visión integral del bienestar en la vivienda. Según sus palabras, “el confort lumínico, térmico y acústico es la tríada esencial”. El interiorista añadió que la acústica es un elemento importante en los proyectos residenciales, aunque muchas veces se trabaje de forma indirecta, y que el confort lumínico “variará según la estancia y la estación del año”.
Esta visión global del confort amplía el campo de actuación de las soluciones eléctricas y de control. La iluminación regulable, la automatización, la gestión de persianas, la integración con sistemas de climatización o la conectividad de los dispositivos contribuyen a crear entornos más adaptables y personalizados.
Agenjo también apuntó que el confort no depende solo de la temperatura o de la luz, sino de la relación entre espacio, proporción, materiales y uso. “No hay un único diseño; hay un diseño perfecto para cada persona según su función y su forma de vivir”, señaló durante el coloquio.
Nuevos usos de la vivienda: trabajo, contemplación y flexibilidad
La transformación de los usos de la vivienda fue otro de los temas centrales. El teletrabajo, la concentración, el descanso o la desconexión conviven hoy en espacios que, en muchas ocasiones, no han aumentado su superficie. Esto obliga a proyectar viviendas más flexibles y a dotarlas de soluciones que permitan modificar su ambiente en función del momento.
Diego Escario, de Cano y Escario Arquitectura, explicó que “están cambiando los usos de las viviendas”, incorporando funciones que antes no existían o tenían menor presencia, como “el trabajo o la contemplación”. En su opinión, la casa se está convirtiendo en “un universo” donde se desarrolla una parte cada vez mayor del tiempo cotidiano, lo que repercute directamente en cómo debe diseñarse.
Diego Escario explicó cómo han integrado estos nuevos: “En nuestro espacio, la contemplación es algo que hemos puesto en valor. Trabajamos con un sillón hecho con sacos de obra, envuelto en mallas metálicas, para dar ese carácter de que todo viene de la industria, de la naturaleza industrializada, y de ahí tenemos que dar el paso a lo sublime, que es la contemplación”.
Durante el coloquio, Escario profundizó en esta idea al señalar que la contemplación está ganando importancia “en un mundo de conectividad tan vibrante”, donde resulta necesario generar espacios de serenidad para no perder “el control de nuestra vida”.
Espacio Mapei – Espacio conceptual, 'El valor de lo invisible' de Cano y Escario Arquitectura.
La vivienda flexible exige una instalación igualmente flexible. En espacios reducidos, una misma estancia puede actuar como comedor, puesto de trabajo y zona de descanso a lo largo del día. Para ello, las escenas lumínicas, la regulación, la integración de mecanismos y los sistemas de control se convierten en herramientas esenciales.
María Larriba, de Zooco, abordó esta cuestión al referirse al teletrabajo y a la convivencia de funciones en viviendas urbanas. Según explicó, “no es lo mismo la iluminación que usamos para trabajar que la iluminación que usamos para descansar”. En viviendas con metros cuadrados reducidos, añadió, puede ser necesario que por la mañana un espacio funcione como comedor, a mediodía como zona de trabajo y por la noche como área de descanso, lo que obliga a pensar en “escenas lumínicas” y en soluciones que permitan compatibilizar usos.
Tecnología integrada: visible, invisible o parte del lenguaje arquitectónico
La integración de la tecnología fue otro de los puntos destacados durante la sesión. En la jornada se planteó una cuestión clave: si los mecanismos, los cableados y las instalaciones deben ocultarse o formar parte del diseño.
Espacio Geberit – Apartamento, 'Lo invisible' de Zooco Estudio.
María Larriba defendió que tecnología y diseño deben ir de la mano. “La clave es no ocultar esos mecanismos sino tratarlos como parte del lenguaje arquitectónico”, señaló. Según explicó, una estrategia posible es la “ocultación inteligente” de las instalaciones, que requiere prever falsos techos, panelados o mobiliario diseñado para integrarlas. Pero también existe otra vía: “hacer exhibición consciente de las instalaciones” y utilizarlas como un elemento dentro del proyecto.
Asimismo, Larriba insistió en que cuando la tecnología y las instalaciones se trabajan desde el diseño “dejan de ser un problema” y pasan a convertirse en “un valor añadido”. Teniendo esto en cuenta, el producto debe responder al criterio estético del arquitecto, pero también a la exigencia técnica del instalador y a la experiencia cotidiana del usuario.
Simon 360 como respuesta a una nueva forma de proyectar
En este contexto se sitúa Simon 360, la nueva gama que la compañía mostró en Casa Decor como parte de su propuesta para integrar diseño, tecnología y experiencia de usuario. Según la información facilitada por Simon, la colección recupera uno de los iconos históricos de la marca, la serie Simon 36, y lo reinterpreta desde un lenguaje contemporáneo, combinando diseño, durabilidad y facilidad de instalación. La gama incorpora una tecla de gran formato con accionamiento pulsante que permite mantener la alineación en distintas configuraciones.
La compañía plantea Simon 360 como una solución alineada con las tendencias abordadas durante la jornada: bienestar, flexibilidad, integración tecnológica y atención a la experiencia del usuario. En los espacios de Casa Decor en los que participa Simon, la firma interviene mediante iluminación, mecanismos Simon 360 y sistemas de control, configurando una capa tecnológica que articula la experiencia espacial.
Una gama pensada también para el instalador
Eloy Bellar, product manager Switch and Sockets de Simon, explicó que Simon 360 está “pensada al detalle” y con el foco puesto en el instalador. Una de sus principales ventajas, según señaló, es que permite aprovechar parte de la base instalada actual de Simon en determinadas series, de modo que en proyectos de reforma se puede realizar “un cambio de 'look' total” sustituyendo tapas y marcos.
Bellar destacó también que la serie contempla mecanismos pulsantes y basculantes, lo que permite combinar mecanismos existentes con nuevas soluciones pulsantes. Esta compatibilidad resulta especialmente relevante en reforma y renovación, ámbitos en los que la rapidez de ejecución, la reducción de intervención y la optimización del coste son factores clave tanto para el instalador como para el cliente final.
El responsable de producto subrayó, además, la importancia de la precisión en el montaje de los mecanismos pulsantes. “Cuando vas a pulsante es fundamental”, explicó, en referencia a la correcta colocación del mecanismo para evitar rozaduras o problemas de funcionamiento derivados de pequeñas irregularidades en la pared. Para resolverlo, Simon 360 incorpora un alineador que se coloca antes del mecanismo. “Primero pones el alineador, luego montas el mecanismo y ya finalizas con el marco y con la tapa”, indicó.
Según Bellar, esta solución permite que, cuando existen varios puntos, queden “superalineados”, con separaciones correctas y con pulsadores que funcionen adecuadamente a largo plazo.
El instalador como usuario clave en el desarrollo de producto
El responsable de producto de Simon también puso de relieve una idea importante: el instalador no es solo el profesional que ejecuta la solución, sino también un usuario clave en el desarrollo de producto.
Preguntado por el peso del instalador en el diseño de una nueva gama, Bellar explicó que Simon busca un equilibrio entre estética y comodidad, pero que la compañía involucra a instaladores en la prueba de prototipos para recoger su opinión. “Siempre involucramos y hacemos probar los prototipos a instaladores que nos den su ‘feedback’, nos expliquen en qué ven ventajas, qué les gusta y qué no. De ahí va evolucionando el diseño hasta que se lanza el producto final”, señaló.
En un contexto en el que el producto eléctrico debe satisfacer a varios perfiles a la vez: arquitectos, interioristas, instaladores, distribuidores y usuarios finales, el diseño debe integrarse en el espacio; la tecnología debe ser comprensible y fiable; y el montaje debe ser preciso, rápido y adaptado a las condiciones reales de obra.
La sesión puso de manifiesto que el producto eléctrico debe satisfacer a varios perfiles a la vez (arquitectos, interioristas, instaladores, distribuidores y usuarios), para ello el diseño debe integrarse en el espacio; la tecnología ser comprensible y fiable; y el montaje ser preciso, rápido y flexible.
Sostenibilidad, durabilidad y reforma
La sostenibilidad también ocupó un lugar destacado en la mesa redonda. Carmen Barasona defendió que la sostenibilidad ya no puede entenderse como una opción condicionada a la demanda del cliente, sino como una responsabilidad del proyectista. “La sostenibilidad para la arquitectura es un deber, independientemente de que el cliente lo solicite”, afirmó. En su opinión, este criterio se vincula con la calidad de los materiales, la eficiencia energética y la durabilidad.
Durante el coloquio, Barasona abundó en esta idea al señalar que “lo más sostenible que hay es lo bueno, lo perdurable”. Según explicó, aquello que es de calidad dura más, envejece mejor y reduce la necesidad de sustitución. Adicionalmente, recordó que “hay que pensar en eficiencia energética: iluminación, ahorro de agua, que ahora mismo es fundamental”.
Espacio Intro by Chak — Aseos de uso público, 'El ritmo del silencio' de Intro by Chak.
Esta reflexión conecta también con el planteamiento de Simon 360 en el ámbito de la reforma. La posibilidad de actualizar la imagen de una instalación aprovechando mecanismos existentes permite reducir intervención y facilitar la renovación estética de los espacios. Para instaladores y distribuidores, este enfoque abre una vía de trabajo especialmente interesante en rehabilitación, actualización de viviendas y proyectos donde el cliente busca mejorar el diseño sin acometer una sustitución completa de la instalación.
La sostenibilidad, por tanto, no se limita al origen de los materiales o al consumo energético. También se expresa en la durabilidad del producto, en la facilidad de mantenimiento, en la compatibilidad entre gamas y en la capacidad de prolongar la vida útil de una instalación adaptándola a nuevas necesidades estéticas y funcionales.
Una oportunidad para las instalaciones eléctricas
La jornada organizada por Simon en Casa Decor 2026 dejó varias conclusiones útiles para el sector del material eléctrico. La primera es que la instalación gana protagonismo en los proyectos de interiorismo. Ya no se trata únicamente de resolver puntos de luz, enchufes o mecanismos, sino de participar en la creación de espacios más flexibles, confortables y conectados.
La segunda es que el diseño y la tecnología deben coordinarse desde fases tempranas. La integración de mecanismos, iluminación y sistemas de control requiere previsión, diálogo entre profesionales y soluciones capaces de adaptarse tanto a obra nueva como a reforma. Cuando esta coordinación se produce, la instalación deja de percibirse como una limitación y pasa a formar parte del valor añadido del proyecto.
Espacio Leroy Merlin – Salón-comedor, 'Habiter' de Devesa & Agenjo Interiorismo.
La tercera conclusión afecta directamente al instalador. La precisión de montaje, la alineación, la compatibilidad con bases instaladas y la reducción de incidencias son aspectos cada vez más importantes en gamas donde el mecanismo tiene mayor presencia estética. La calidad del acabado visible depende tanto del producto como de la correcta ejecución.
Por último, el encuentro refuerza el papel del distribuidor como asesor técnico. En un mercado donde arquitectos, interioristas y usuarios finales demandan soluciones más integradas, el canal profesional puede aportar valor orientando sobre mecanismos, regulación, conectividad, compatibilidad y posibilidades de renovación.
Simon 360 se sitúa precisamente en ese cruce entre diseño, instalación y tecnología. Una gama que, en el marco de Casa Decor, no se presentó solo como una nueva colección de mecanismos, sino como una respuesta a una forma distinta de proyectar los espacios: más conectada, más flexible y más consciente del papel que el material eléctrico desempeña en la arquitectura cotidiana.











