Un puente de luz: conexión y diseño entre naturaleza e innovación
El puente peatonal y ciclista sobre el río Ete Vivo (Italia) es un elemento clave para completar la Ruta Ciclista del Adriático, diseñada para superar las barreras naturales que separan Porto San Giorgio y Fermo. El puente, encargado por los dos municipios y construido en acero blanco mate con un solo vano de 55 metros, fue diseñado como una conexión elegante y funcional entre las dos orillas del río.
Se trata de un cruce estratégico para salvar la distancia física entre dos ciudades vecinas, pero también para garantizar la movilidad segura del tráfico, que era el objetivo de la Ruta Ciclista del Adriático.
Inspirado en la naturaleza, su diseño evoca las alas de una mariposa, con arcos inclinados y una estructura suspendida sostenida por tirantes, creando una sensación de ligereza y armonía con el paisaje circundante.
Diuseñado por el arquitecto Alessio Marini, de Arkteam Architetti, junto con el estudio, de Andrea Chiappetti y el ingeniero Federico Palestini, la infraestructura destaca por su alto valor técnico-constructivo. Para ello, se han tenido en cuenta una serie de factores, entre ellos cuestiones de impacto, como el contexto medioambiental y natural en el que se encuentra, el análisis de la red viaria actual, el estudio de los materiales más adecuados y de alto rendimiento, etc.
Gracias a la colaboración con Platek se han desarrollado dos tipos de iluminación: una funcional para el carril bici y peatonal y otra decorativa que expresa su fuerza con la luz del crepúsculo y la noche y que, gracias a la tecnología RGBW, varía en tonos de color con motivo de eventos y celebraciones, reduciendo a su vez el impacto con el medio.




