Miguel Ángel Lorite presenta el libro “El paisaje nocturno y la iluminación en los Centros Históricos Urbanos”
El próximo 22 de octubre Intervento presenta en la librería La Central del Museo Reina Sofía la publicación de “El paisaje nocturno y la iluminación en los Centros Históricos Urbanos” de Miguel Ángel Lorite.
Miguel Ángel Rodríguez Lorite, director de Intervento RED, e Ignacio Valero Ubierna, director de proyectos del máster DIA, conducirán la presentación de la obra, que tendrá lugar en la librería La Central en el Museo Reina Sofía de Madrid el día 22 de octubre a las 19:30 h.
iCandela entrevistó el pasado mes de julio a Miguel Ángel Lorite. El especialista en iluminación arquitectónica y de patrimonio histórico visitó Barcelona para hablar de su experiencia como Lighting Designer en el ciclo de conferencias Open Talent de la UPC School (ver vídeo adjunto).
En unas jornadas celebradas en Intervento RED sobre la Iluminación del Paisaje nocturno en los conjuntos históricos se señaló que la llegada del LED como fuente de iluminación en el alumbrado público y de contemplación de las ciudades no se debe en exclusiva a su eficacia o su vida útil que no mejoran esencialmente las de otras fuentes tradicionales como el vapor de sodio en su desarrollo tecnológico actual. Su irrupción imparable se debe a otras características que son las que van a determinar el cambio en el paisaje nocturno de las ciudades:
• La opción de empleo de luz coloreada o blanca en el mismo dispositivo.
• La regulación en continuo del flujo luminoso y la integración de eficaces sistemas de control.
• La posibilidad de incorporación de cualquier tipo de óptica y por tanto de modulación del flujo luminoso.
• La facilidad para su inclusión en cualquier tipo de luminaria.
Como conclusiones, se destacó:
Si la finalidad de la iluminación de un monumento es contribuir a la puesta en valor del mismo, inexcusablemente ha de tenerse presente que:
• La piel del inmueble ha de mantenerse limpia de cualquier instalación, no sólo por razones de conservación física, sino por preservar su imagen diurna.
• En caso de que su morfología permita la incorporación de equipamientos de iluminación ocultos a la visión, la instalación debe realizarse con criterios de reversibilidad.
• En caso de que el inmueble cuente con elementos tales como faroles o lámparas históricas que forman parte de su imagen consolidada, se procederá a la restauración física y actualización funcional de los mismos introduciendo equipos con las prestaciones luminosas que la tecnología actual provee.
El control de la contaminación lumínica
Las disposiciones contenidas en el RD 1890/2008 se consideran un avance en tanto que abordan la cuestión del control de la contaminación lumínica. Además debería de tenerse en cuenta:
• Desestimar el empleo de fuentes de vapor de mercurio en todas sus variantes para la iluminación de edificios históricos.
• Desestimar cualquier sistema que no pueda ser regulado en continuo.
• Desestimar el empleo fuentes de LED de temperatura de color superior a los 3000K cuando la proyección ser realice desde la línea de horizonte hacia abajo.
• En caso de iluminación invertida (de abajo hacia arriba) que actúe sobre cornisas, impostas o elementos sobresalientes del paño de fachada del inmueble, el haz de luz no debe exceder la superficie a iluminar o debe ser contenido por el borde inferior más sobresaliente de dichos elementos.
En la iluminación por proyección el haz de luz no debe exceder la superficie a iluminar.
luminación para la contemplación
En el caso de una iluminación tradicional pensada para la contemplación formal del inmueble habrá que considerar:
• Que la iluminación no distorsione las características formales originales del edificio, para lo cual es necesario un equilibrio de iluminancias y luminancias adecuado.
• Que no aparezcan sobre las fachadas sombras arrojadas invertidas, producidas por cornisas, balcones u otros elementos sobresalientes puesto que estas sombras son capaces de alterar la percepción de las proporciones
reales del inmueble.
• Que no aparezcan asimismo sombras dobles producidas por proyecciones cruzadas.
• Que no se mezclen temperaturas de color.
Empleo de luz coloreada
El empleo de luz coloreada puede alterar de forma significativa la imagen de los conjuntos históricos. Dada su capacidad para influir en las sensaciones y llamar la atención de los ciudadanos, es grande el riesgo que entraña su uso incontrolado para la preservación de la imagen de los centros históricos de las ciudades. Su correcto y circunstancial uso exige:
• No utilización de forma permanente la iluminación coloreada sobre un edificio, reservando esta posibilidad para determinados eventos o circunstancias.
• Exigencia de realización de un proyecto que incluya el diseño de escenas, y que sea aceptado por asesores de las instituciones debidamente cualificados.
• El discurso luminoso debe ser concebido por personas capacitadas en el manejo del color y su sintaxis y con acreditada formación.
Discursos luminosos efímeros
La posibilidad de empleo de los edificios históricos como pantalla de discursos luminosos debe de estar suficientemente motivada.
Habida cuenta que una parte significativa de las instalaciones de videoarte, por una razón u otra, utilizan de pantalla edificios históricos, convendría -por respeto a la arquitectura, la historia y la identidad de las ciudades- que dichas instalaciones fueran realizadas en todo caso por artistas visuales, previo proyecto aceptado por las
instituciones.
Urbanismo de la luz
El urbanismo se define como el conjunto de conocimientos relativos a la planificación, desarrollo, reforma y ampliación de los edificios y espacios de las ciudades.
Urbanismo es, por tanto, un concepto aplicable a la iluminación urbana y ornamental a la vista de la capacidad de la luz para modelar los objetos, organizar las escenas y generar sensaciones.
Por ello convendrá planificar la iluminación pública de acuerdo a criterios más relacionados con la arquitectura y la vida de las personas que habitan las ciudades, que con la obtención de determinados niveles de iluminancia o la facilitación del tráfico rodado. La motorización generalizada para el desplazamiento en las ciudades ha
cambiado su imagen diurna y nocturna, porque en gran medida la iluminación urbana actual está concebida para alcanzar niveles aceptables de seguridad vial. Sin embargo, las restricciones cada vez más aceptadas del tráfico en los cascos históricos ofrecen la oportunidad de pensar en una iluminación más humanizada, a la escala del peatón/ser humano. Para ello tendrá que hablarse de equilibrios de sombras en vez de uniformidades, y de luminancias en vez de iluminancias. Tendrán que valorarse tanto los aspectos cualitativos de la luz como la eficacia. Habrá que pensar en la estética de las luminarias y soportes.
La necesidad de planes directores de iluminación de conjuntos históricos
Un Plan Director en general es una herramienta para la gestión integral de un determinado patrimonio, por tanto un Plan Director de iluminación no es una auditoría energética, a la que se suman multitud de cálculos de costes, se cifran iluminancias en servicio y se remata con las fichas técnicas de los nuevos productos a instalar y sus sistemas de control. Si se sigue trabajando en esta línea puede ocurrir -como ya sucede en la mayor parte de las renovaciones integrales de iluminación que se están acometiendo en muchas ciudades- que se cambie la tecnología para no cambiar nada o incluso para empeorar la imagen de las mismas. También puede ocurrir que
paradójicamente se incremente la contaminación lumínica por la reflexión sobre los pavimentos, o que se multipliquen los deslumbramientos.
Un Plan Director de iluminación para una ciudad no es una actuación de ingeniería sino, sobre todo, de planeamiento urbano. Sin restar importancia a la influencia del LED en el ahorro energético, hay que decir que, hasta en este aspecto, un Plan Director cabalmente redactado puede ser más eficiente desde el punto de vista energético con la tecnología de iluminación clásica, que un mal proyecto con LED. No se trata de sustituir un equipo por otro más eficiente o versátil. Se trata de pensar en cómo se usan y reconsiderar todos los objetivos.
Como se ha indicado antes elegimos el término “urbanismo de la luz” porque otorga un significado distinto y más amplio a actividad urbanística, acorde con su importancia.
En un Plan Director de iluminación la ingeniería y la tecnología pueden ser decisivas pero, en su globalidad, ha de ser concebido también desde otras disciplinas como la arquitectura, el urbanismo, la historia del arte y la conservación del Patrimonio y, en su materialización, deben participar diseñadores de iluminación cualificados. No debemos olvidar que la intervención en el patrimonio cultural -en la que se inserta la iluminación monumental- es un campo interdisciplinar.
Por lo anterior y en orden a la promoción, financiación y gestión de estos Planes Directores de Iluminación, creemos que no solo debe concernir a una concejalía concreta de un gobierno municipal dado, sino a todo el consistorio en su conjunto. Es decir que la iluminación de una ciudad debe ser considerada como una cuestión municipal interdepartamental en la que deberían implicarse otras concejalías como Urbanismo, Patrimonio, Medio Ambiente, Circulación, etc. y, por tanto, resolverse mediante la participación y el consenso de todo el equipo municipal.
Propuestas
La Administración Local tiene la llave para que se comience a cambiar la metodología de funcionamiento tradicional. La realidad es que resulta relativamente sencillo implementar otra forma de hacer las cosas. Sometemos a consideración las siguientes:
• Abrir a la concurrencia pública la convocatoria de concursos para la elaboración de Planes Directores y para la redacción de proyectos de iluminación de edificios emblemáticos; esto serviría para fomentar el desarrollo profesional en el campo de diseño de iluminación y para generar interés profesional en estudiantes de
distintas disciplinas.
• La creación de una subcomisión multidisciplinar dentro de las Comisiones Provinciales de Patrimonio encargada de supervisar los Planes Directores o intervenciones parciales de iluminación en los conjuntos históricos.
• Creación de un observatorio dentro del GCPH para evaluar el estado de la iluminación urbana y ornamental en los conjuntos históricos Patrimonio de la Humanidad.
• Impulsar un uso adecuado de las nuevas tecnologías de la luz y sus posibilidades plásticas relacionadas con el patrimonio monumental, creando un Festival de ámbito nacional dirigido a artistas visuales y diseñadores de iluminación, que rotaría anualmente por cada una de las ciudades Patrimonio de la Humanidad.











