Horticultura - HC376

FERTILIZACIÓN 36 El uso de inhibidores de la nitrificación no solo contribuye a mitigar el impacto ambiental de la fertilización nitrogenada, sino también a optimizar el aprovechamiento del nitrógeno por los cultivos EFECTOS AMBIENTALES Y PRODUCTIVOS DE LA FERTILIZACIÓN NITROGENADA EN UNA ROTACIÓN DE CULTIVOS HORTÍCOLAS Una estrategia eficaz para reducir las pérdidas de nitrógeno por lixiviación en la agricultura es incorporar inhibidores de la nitrificación a los fertilizantes amoniacales. Estos compuestos, como el fosfato de 3,4-dimetilpirazol (DMPP), ralentizan la conversión del amonio a nitrito, manteniendo el nitrógeno en forma amoniacal durante más tiempo y disminuyendo así el riesgo de lixiviación de nitrato (NO3-) hacia las aguas subterráneas. Diversos estudios han demostrado que la incorporación del DMPP con el fertilizante reduce significativamente las pérdidas de NO3- y puede mejorar los rendimientos agrícolas, aunque su efectividad puede variar según factores como el tipo de suelo, el clima y el manejo del riego. Ángel Maresma1, Enrique Peiró2, Fernando Visconti2, Israel Carrasco1 y José Miguel De Paz2 1Departamento de I+D de EuroChem Agro Iberia 2Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias-IVIA (GVA), Centro para el Desarrollo de la Agricultura Sostenible-CDAS INTRODUCCIÓN En los cultivos hortícolas, donde la demanda de nitrógeno es alta y su eficiencia de uso (NUE) suele ser baja, las pérdidas por lixiviación son especialmente relevantes y el uso de inhibidores de la nitrificación puede ayudar a mejorar esta situación. No obstante, existe escasa información sobre el efecto del uso combinado de sulfato amónico y DMPP en rotaciones hortícolas bajo condiciones mediterráneas de clima y suelo.

RkJQdWJsaXNoZXIy Njg1MjYx