HC361 - horticultura

GENÉTICA 37 rayada sin semillas, que era fácil de identificar. Luego esa sandía rayada sin semillas ha vuelto a pasar a ser una sandía negra sin semillas. Entonces, ¿qué busca realmente busca el consumidor final? Un producto le dé placer consumirlo, que esté bueno y que cumpla sus necesidades. Y esto lo hemos visto, por ejemplo, en Brasil. Hemos cambiado el mercado de sandía rayada de unos ocho kilos o diez kilos a una sandía negra de tres o cuatro kilos. ¿El consumidor es el mismo? Yo pienso que sí. Todos somos humanos y básicamente de lo que queremos es siempre lo mismo: convenience, porque no queremos invertir mucho tiempo en en cocinar; placer al consumir el producto; y la salud que nos da el producto final. Tras asumir su puesto a nivel global, ¿qué otros aspectos ha podido observar que vanmás allá del mercado español? Que el mundo es muy diverso y que hay muchísimos tipos de consumidores y que entender a la gente y sus necesidades es entender el negocio. Las motivaciones que llevan al ser humano a consumir el producto final son exactamente las mismas, dirigiéndonos así a una sociedad cada vez más uniforme. ¿Y se produce en este aspecto también una fractura también generacional? Absolutamente. La visión que tienen mis hijos del mundo no es la misma de la que tengo yo y eso se refleja en lo que tienen en la nevera, que no es lo mismo que tengo yo. Durante todo este periodo de pandemia, cuando no hemos podido salir a comprar, hemos pedido que nos suministren en casa los productos que necesitamos. A mí y a mi mujer nos gusta ir dos horas al supermercado un sábado por la mañana y elegir los productos, mientras ellos prefieren invertir esas dos horas en hacer otras cosas que les llenan más. Pero como responsable de la empresa, no es mi generación la que va a definir cuáles son las necesidades de futuro de esa generación que está ahora accediendo al mercado de trabajo, que son los conceptos 'convenience' y 'healthy'.n Además en la Unión Europea nos enfrentamos también a una producción cada vez más regulada... Y ahora estamos en el mundo de la agricultura con dos procesos regulatorios tremendamente importante por parte de la Comisión Europea. Uno es la 'New Breeding Techniques', que va a definir la postura de la Unión Europea con respecto a las tecnologías que nos van a permitir pasar de los transgénicos y dar realmente respuesta a los grandes problemas que tenemos. Y la segunda es la que tiene que ver con el marketing en la regulación de la comercialización de variedades. Hasta ahora para introducir una nueva variedad de hortícolas en el mercado tenía que ser diferente, uniforme y estable. Ahora han introducido una segunda S, de sostenible. Por lo tanto, para cada nueva variedad que a partir de este momento queramos introducir hemos de probar que es más sostenible que las variedades precedentes. ¿Cómo probarlo? Sostenibilidad en la agricultura sonmuchas cosas: asegurar el rendimiento, resistencia a enfermedades, menos productos fitosanitarios a aplicar, pero también un sistema radicular que permita unmejor uso de los recursos hídricos o la adaptabilidad a grandes variaciones de temperatura que vienen con el cambio climático. Pero eso nos posiciona realmente en una posición de desventaja respecto a nuevos actores que están apareciendo en el norte de África o en otras partes del mundo a los que estamos comprandomuchas de esas frutas y hortaliza, y que no tienen esas obligaciones... Eso ya ocurre a día de hoy. La regulación que hay en Europa es mucho más restrictiva que la existente en otras partes del mundo. Y cuando estos productos se importan no se tiene en cuenta cuál ha sido el proceso productivo que han llevado. Gran parte de la investigación de BASF en frutas y hortalizas se realiza aquí en España. ¿En qué aspectos cruciales se está trabajando en vuestros centros? Desde España básicamente investigamos todos los productos mediterráneos y los objetivos de mejora son globales. Por ejemplo, el pimiento, tomate o sandía que mejoramos en España, son productos que se consumen tanto en España como en otras partes del mundo. Obviamente lo que influye en España de forma particupar, por ejemplo, es el tema de resistencias. No son las mismas enfermedades las que atacan un cultivo en España, que las que pueden atacarlo en la India, México o Estados Unidos. Es cierto que cada vez hay más uniformidad en cuanto al consumo. Si visitamos un supermercado en Shanghái, París o Río de Janeiro cada vez ves más uniformidad en cuanto al producto final, y un buen ejemplo es lo que ha pasado con el negocio de sandías en España. Primero era de piel negra con pepitas, después pasó a ser la sandía

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