Ascensores y Montacargas 79

emergencia, y se encuentran en revisión. El cumplimiento de estas normativas es irregular «y esto obviamente tiene consecuencias importantes para el sector», apunta la anteriormente citada compañía. Las causas son diversas, y van desde una específica reglamentación local hasta la falta de fiscalización adecuada por parte de los reguladores del sector o de aplicación de las correspondientes sanciones legales de no cumplimiento, especialmente reseñable en lo que respecta a las pruebas a cada 72 horas. Con todo, la percepción por parte de los clientes de la necesidad de instalar sistemas de comunicación y emergencia es cada vez mayor. A ello contribuye igualmente el ambiente generalizado de comunicación y conectividad en el que se vive, así como la facilidad que se obtiene de acceso a la información. En esta línea, se inscribe la creciente implementación de pantallas en las cabinas de ascensores, gracias a las que se amplían las posibilidades comunicativas y la gama de servicios que se pueden ofrecer a los usuarios: información de interés, mensajes publicitarios, música o mensajes acústicos, comunicación bidireccional en caso de bloqueo o emergencias… En paralelo se produce un abaratamiento general de los precios, lo que se traduce en una migración masiva de línea fija a línea móvil. El precio de una línea fija que sólo ofrece llamada de voz analógica del siglo pasado es ya superior al de una línea móvil, que dispone de llamada de voz, internet y datos en modo nativo.  Así pues, sea por la reducción e costes, por la creciente demanda de seguridad o por las nuevas posibilidades que ofrecen las actuales comunicaciones, los sistemas de emergencia y co-                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                              municación en ascensores han ampliado notablemente su radio de acción y exhibido su fortaleza como equipamiento estrella en el sector ascensorista. Los aumentos de ventas se centran, en cuanto a normatividad, en los sistemas que se ajustan a las normas EN 81-28 y EN 81-70, y en lo que respecta a tecnología, en los dispositivos con conectividad GSM/GPRS, los estándares para voz y datos, respectivamente. Y como la situación económica es la que es, en algunas regiones se ha realizado una generalizada implantación de teléfonos de emergencia de bajo coste. Pero también existe una creciente aceptación de producto en el otro extremo, es decir, en los dispositivos y mecanismos que aprovechan el potencial tecnológico para multiplicar las prestaciones y la conectividad de estos sistemas, alcanzando la telemetría y el telecontrol. Se trata de plataformas que cubren tanto las llamadas de emergencia desde cualquier ascensor incluido en la plataforma, como las l lamadas de control exigidas por normativa (cada 72h) y en las que se integran potentes herramientas de telecontrol y telediagnóstico remoto de la maniobra, capaces de transmitir datos de telemetría, convenientemente conectados a los elementos sensibles del ascensor y cuadro de maniobras. El aumento de la velocidad en transmisiones de datos e imágenes hace posible una conectividad más efectiva y, por tanto, una oferta de servicios más innovadora y exclusiva, que incluye telegestión, telecontrol, telemantenimiento, además de seguridad, anuncios, imágenes, noticias, etc.». El aprovechamiento de las posibilidades que ofrecen las líneas móviles, con la comentada reducción de costes que implica, es otro de los puntos que sostiene actualmente las ventas del sector. Así muchas empresas mantenedoras han llegado a acuerdos con operadores de telefonía móvil 24 - Ascensores y Montacargas

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