Logística Integrada TZ2

ENTREVISTA 28 ¿Quénospuededecir sobre la implantacióndelduotrailer? Esta pendiente el desarrollo normativo, pero, tal y como ha sucedido con el megatráiler, son iniciativas positivas en cuanto al aumento de la eficiencia del transporte, y más en una situación en la que hay un compromiso de reducción de emisiones y hay una situación de escasez de conductores. Hay, también, un problema de congestión en las áreas urbanas, de tal manera que la reducción del número de vehículos y el aumento de la eficiencia son medidas que, con relativa baja inversión, aúnan muchas ventajas. Además, está comprobado que no han tenido una incidencia en la seguridad en los países en los que se utilizan desde hace tiempo, de tal manera que no solo abogamos por ello, sino que deseamos que se apruebe o se regule el funcionamiento en transporte internacional. Y en cuanto a la aprobación de las 44 toneladas, ¿es optimista? Hay un compromiso, y así ha quedado regulado en el Real Decreto, de que este año se tiene que planificar un calendario. La duda, y lo que no está definido, es si este calendario será por sectores, como se ha hecho en otros países como Francia o Portugal, por tipo de vehículo en referencia a la motorización, o simplemente por edad del vehículo. Esta es una medida que, desde ACE Cargadores, llevamos mucho tiempo reclamando, puesto que siempre hemos afirmado las ventajas económicas ya probadas que supone. Además, se trata de una de las pocas medidas que, de manera inmediata, implica una reducción en las emisiones del transporte. En relación a la falta de conductores, ¿qué papel juegan los cargadores a la hora de hacer más atractiva la profesión de conductor? Los cargadores tenemos un rol en esta problemática, somos un agente más, junto a los transportistas y la propia administración. Nosotros, particularmente, somos responsables de las condiciones de los centros de trabajo y de la planificación de muchas operaciones. Por ello, nos tenemos que comprometer a reducir los tiempos de espera, a que el entorno en el que trabajen sea un entorno seguro y confortable para ellos. Pero, a su vez, hay que reclamar a la administración que asuma la planificación de infraestructuras como aparcamientos seguros, que garantizan unas condiciones de trabajo generales a lo largo de todas las operaciones. Ahoraque la sostenibilidadestá enbocade todos, ¿cree que el transporte está lo suficientemente comprometido con la reducción de emisiones? ¿Cuáles son los pasos a seguir en términos de sostenibilidad? Considero que sí que lo está, pero también tiene un rol particular puesto que depende del desarrollo de unos equipos y de unas tecnologías que no están al alcance de su mano, son los fabricantes y los distribuidores de energía, ya sea eléctrica, biocombustibles o de cualquier otro vector energético, los que tienen la pelota en su tejado. El transporte en general ha aumentado su eficiencia, se ahn adquirido vehículos con motores más eficientes, reducido los consumos, se han preocupado por una conducción eficiente, porque todo ello tiene su impacto en la rentabilidad y en la eficiencia económica. Además, los transportistas no son ajenos a la creciente sensibilidad que puede tener la sociedad en referencia a la sostenibilidad. Para todo ello es importante el desarrollo de infraestructuras, tanto de distribución como de energía, y un apoyo a la reconversión del parque. A nivel europeo se plantean objetivos realmente ambiciosos de reducción de emisiones, se plantean planes de desarrollo de infraestructuras, pero, antes de nada, habría que analizar esos objetivos y si las infraestructuras que se han planificado son capaces de soportarlos. Se habla también de intermodalidad, ¿qué opina al respecto? La intermodalidad, junto a los cambios tecnológicos de los motores, es una de las vías principales para la reducción de las emisiones, para la sostenibilidad. Además, implicaría también una sostenibilidad social en beneficio de la falta de conductores. En Europa, por un tema cultural, es cada vez más complicado encontrar a profesionales que quiera estar semanas alejados de su casa, de tal manera que lo sencillo será contar con camiones que recorran 150 o 200 kilómetros como mucho hasta una estación y desde ahí lleguen a destino en ferrocarril, por ejemplo. De todas maneras, y como contrapartida, hay que tener en cuenta que esto obliga a que las empresas sean mayores, o que tengan capacidad de establecer acuerdos internacionales, y para ello se necesitan unas capacidades y unas competencias que una pequeña empresa no tiene, desde idiomas hasta negociación o diseño de operaciones. La intermodalidad es una buena vía, sí, pero hay que tener en cuenta y valorar muchas variables y factores. Hemos hablandode presente, pero, para terminar, ¿qué nos puede decir sobre el futuro del transporte? ¿Hacia dónde vamos? El transporte tiene tres retos: la digitalización, la sostenibilidad y afrontar la incertidumbre que genera el impacto de hechos inesperados. La digitalización y la sostenibilidad es conocido, es un camino realmente claro, la ruta está empezada. Pero el impacto de eventos inesperados, por definición, es imposible de controlar. Hace tiempo nos parecida imposible que un buque se atascara en el Canal de Suez, y desde entonces han pasado muchas más cosas. Por todo ello, las empresas tenemos que estar preparadas en cuanto a flexibilidad, capacitación del personal, autonomía, iniciativa, etc. Si esto se cumple, estamos frente a un sector con capacidad de reponerse y de afrontar todos estos retos. n

RkJQdWJsaXNoZXIy Njg1MjYx