PO705 - Potencia

Editorial El tren de los fondos europeos no pasa dos veces Este número de la revista Potencia contiene varios informes de mercado que nos permiten completar el dibujo de cómo marcha el sector de la construcción. Uno de los más esperados, el de las ventas de maquinaria, con rma la tendencia positiva de los últimos años —con la interrupción sobrevenida por la pandemia—, con un incremento del 15,2% el pasado año y superando la barrera de las 8.000 unidades por primera vez desde 2007. Según los datos difundidos por Anmopyc, en este crecimiento ha resultado decisivo el buen comportamiento de la maquinaria compacta (+42,7%), que ha permitido compensar la caída de la maquinaria de producción (-4,2%). Más moderado resulta el crecimiento de la producción de betún para mezclas asfálticas, que según las estimaciones de Asefma, habría alcanzado los 18,5 millones de toneladas en 2023, un 8,1% más que en el año anterior. A pesar de lo positivo del dato, si se amplia el ‘zoom’ de la fotografía vemos que el sector continúa estancado desde 2019 en el entorno de los 18 millones. Una cifra que está lejos de los 30 millones anuales que, según la patronal del sector, sería el consumo ideal para un país del tamaño, la extensión de red carreteras y el trá co de España. Peores noticias llegan del consumo de cemento, que cierra el 2023 con una caída del 2,9% y tiene una previsión de “crecimiento cero” para este año. Entre las causas señaladas desde el sector, la inestabilidad económica, la caída de la edi cación no residencial y la diferencia entre los volúmenes de licitación de infraestructuras respecto a los de ejecución estarían lastrando el consumo. La llegada de los fondos ‘Next Generation’ ha propiciado una época de bonanza en la inversión en infraestructuras que no se veía desde hace más de quince años, situación que desde CNC se ha denominado “el trienio de oro de la licitación española”. La cara B de esta coyuntura es la cantidad de estas licitaciones que están quedando desiertas (hasta el 10% en 2022, según Oirescon), debido principalmente al incremento de costes que las empresas son incapaces de asumir. El país tiene ante sí una gran oportunidad para completar su red de infraestructuras y poner al día aquellas que no han sido correctamente mantenidas en los últimos años. Sin mecanismos de revisión de precios seguirá habiendo esa distancia entre lo licitado y lo construido y las empresas, especialmente las pymes y proveedores que están al inicio de la cadena de valor, seguirán preguntándose dónde están todos esos millones de los fondos ‘Next Generation’. El sector de la construcción está por detrás de otras industrias a la hora de avanzar en su transición energética y digital. Compuesto en su inmensa mayoría por pymes, las empresas necesitan un impulso para sumarse con convicción a este desafío que no solo es bene cioso para todos, sino que viene impuesto desde Europa. Existe la tecnología para dar el salto, pero las administraciones públicas deben reducir al mínimo la incertidumbre y el riesgo de darlo.l 4

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