Industria Metalmecánica

78 ESTAMPACIÓN Y EMBUTICIÓN DE PIEZAS La empresa se estableció con el nombre de Castellanos y Echevarria — Vitoria, S.A. con dos líneas de negocio, el mecanizado de series cortas y piezas unitarias de alto valor y, desde 1972, año en que salió al mercado la primera chaflanadora Cevisa, la CHP-10, en su producto propio. Fueron los pioneros mundiales en este tipo de máquinas automáticas para la elaboración de chaflanes en metales para la preparación de soldaduras. Desde entonces han intentado copiar sus máquinas en diferentes países, hecho que en Castellanos dicen preocuparles poco y que demuestra el estrecho trato que mantienen con y entre sus colaboradores. En Cevisa confían mucho en la calidad de sus productos y máquinas que siguen trabajando en los talleres de sus clientes desde hace más de 30 años. Y es que lo de la famosa obsolescencia programada no va con Cevisa. Estas máquinas precisas ofrecen los altos estándares de calidad necesarios para competir con plenas garantías en un mercado donde la tecnología cobra cada vez más valor para lograr diferenciarse de la competencia. En Castellanos y Echevarría saben que lo más importante es la satisfacción de sus clientes. “Por este motivo nuestro compromiso es ofrecer un servicio que cumpla y supere las expectativas del cliente. Desde el año 1999 Castellanos y Echevarria - Vitorias, S.A. dispone del certificado ISO 9001 que implica que nuestra empresa cumple con los estándares de calidad a los que obliga dicha certificación”. Ni el metal más duro puede Con los orígenes como especialista en la mecanización de piezas bajo plano de todo tipo de metales y especial enfoque en motoreductores, la empresa Castellanos y Echevarría se instaló en Vitoria en 1969 para montar una línea de producción para Michelin. Echó raíces y decidieron apostar por el desarrollo de su propio producto: las achaflanadoras Cevisa. Más de 50 años separan estas dos imágenes, la planta de producción de Cevisa en Vitoria. con Cevisa

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