FO99 - FuturEnviro

36 EN PORTADA Comaigua, empresa comarcal de gestión del ciclo integral del agua en el Baix Camp —parte del grupo Agbar—, con la colaboración de los socios del proyecto LIFE REMAR (LIFE20 ENV/ES/000284), CSIC, UPC, CNRS y Mejoras Energéticas, inicia las obras de construcción de las balsas para llevar a cabo la infiltración del agua procedente de la EDAR de Cambrils, aplicando la tecnología de recarga gestionada de acuíferos (MAR, Managed Aquifer Recharge). Esta prueba piloto se pone en marcha con el 2,5% del volumen total del efluente generado por la EDAR de Cambrils, que equivale aproximadamente a 100.000m3 de agua infiltrada por año. El trabajo de construcción para completar la infraestructura del proyecto LIFE REMAR consta de tres fases. La primera de ellas, iniciada recientemente, consiste en la construcción de dos balsas con una superficie total de 400 metros cuadrados cada una, dentro del recinto de la EDAR cercano a la salida del agua del tratamiento secundario, explicaron fuentes de Veolia en una nota de prensa. La segunda fase consiste en la captación del efluente de la EDAR y la canalización del agua hacia las balsas. La porción extraída del efluente secundario de la EDAR se redirigirá a través de un sistema de canalizaciones y arquetas para transportar el agua desde la salida del agua tratada de la EDAR hasta las balsas de infiltración. Se ha determinado que una pendiente humana, son los contaminantes emergentes (CECs), microplásticos (MPs), patógenos, genes de resistencia a los antibióticos (ARGs), sólidos en suspensión, nitrógeno y fósforo. El proyecto LIFE REMAR inicia las obras de construcción de las balsas para la recarga del acuífero del Baix Camp del 1% permitirá que el agua fluya por gravedad hacia las balsas, donde se producirá la percolación del agua una vez llegue a las balsas. La obra de captación de agua se realizará de la arqueta de salida del agua efluente de la EDAR y al inicio de la tubería se dispondrá una válvula de control y un caudalímetro que permitirá un control constante sobre el flujo del agua. El último elemento singular del trazado de la tubería es la arqueta de distribución, donde se dispondrán dos válvulas para controlar a qué balsa se conducirá el agua, añaden las mismas fuentes. La tercera fase consiste en colocar las capas reactivas al fondo de las balsas. Estas barreras, de un metro de grosor, funcionarán como un tratamiento complementario a la tecnología MAR, permitiendo así la retención y/o degradación de compuestos que consiguen superar el tratamiento primario y secundario de la EDAR. Estas sustancias, a la vez recalcitrantes y nocivas para la salud Con esta tecnología se persigue que no solo suponga una solución eficiente de regeneración del efluente de la EDAR, sino que tenga también como objetivo la renaturalización de esta agua, en el sentido que sea indistinguible del agua natural

RkJQdWJsaXNoZXIy Njg1MjYx