FO104 - FuturEnviro

A FONDO 36 Un recorrido por 2023 Antolín Aldonza, portavoz de la Junta Directiva de la Asociación Española de Empresas de Tecnologías del Agua, Asagua El año 2023 nació cargado de expectativas que se han visto en buena parte defraudadas. Todos somos conscientes de lo imprescindible que es el agua; sin embargo, los presupuestos dirigidos a ella siguen siendo escasos. Las infraestructuras hay que conservarlas y mantenerlas para que proporcionen un servicio óptimo y, cuando cumplen su ciclo de vida, sustituirlas, solo así evitaríamos las multas impuestas por la UE. La inversión pública continúa siendo insuficiente, por lo que surge la necesidad de impulsar la colaboración público-privada. Otro asunto pendiente en el mundo del agua es el que se refiere a su precio, que tal como indica la Directiva Marco del Agua debería integrar todos los costes, incluidos los de nueva instalación. A nadie se le oculta que el agua es necesaria para vivir e imprescindible para asegurar un medio ambiente adecuado, como dice nuestra Constitución. La salud de las personas depende de su buen estado y es garantía de paz y prosperidad. Esto se acepta por todos y se dan pasos en orden a su preservación. Se establece normativa, surgen planes hidrológicos, se camina en torno a su digitalización, se habla de infraestructuras (las que emanan de esos planes) y de dinero para acometerlas, pero a la hora de la verdad los presupuestos para realizar estas labores son escasos y cuando hay que hacer recortes para así converger con Europa, siempre van a las infraestructuras. Y es que, como el agua es infinita y sale del grifo, no pasa nada, lo que entre otras cosas es injusto y un fraude social manifiesto, ya que no son eternas y hay que conservarlas y mantenerlas para que den un servicio óptimo y, cuando se cumple su ciclo de vida, sustituirlas por otras. Ese conjunto de construcciones y de instalaciones forman el stock de capital público que garantiza el progreso y un adecuado servicio a los ciudadanos. En él se cimenta la industria y permite que el agua salga por el grifo; eso sí, con la inestimable ayuda de los operadores, que son el músculo que sostiene el sistema. Cabe recordar la época de aislamiento que se impuso a causa del COVID 19 en la que se recluyeron en sus instalaciones para continuar el servicio, más necesario que nunca. POTENCIAR EL MODELO CONCESIONAL En un estudio titulado ‘Análisis de las necesidades de inversión en renovación de las infraestructuras del ciclo urbano del agua’, realizado por la Cátedra Aquae, Aeas y la Universidad Politécnica de Catalunya (2019), se hace un inventario de esas infraestructuras, que suponen 2.232 EDAR, 1.640 ETAP, 248.245 kilómetros de redes de saneamiento y de 189.203 kilómetros de redes de abastecimiento. Todo un patrimonio que necesita ser incrementado, explotado, conservado, mantenido y en su día renovado. Patrimonio que debidamente actualizado y cuando llegue a ser óptimo permitirá, entre otras cosas, tener depuradas todas las aguas de España y debidamente completado el abastecimiento. A ver si por fin se terminan las multas impuestas por la Unión Europea por la falta o deficiente depuración en determinadas zonas, que en la actualidad suponen 3,1 millones al semestre, pero que llegaron a ser de 10,3 al semestre, y esto en un solo procedimiento sancionador, pero hay varios más abiertos por otras causas. Es evidente que las inversiones públicas no son suficientes para satisfacer las necesidades del mundo del agua, por eso se impone dar paso de forma franca a la colaboración público-privada, o lo que es lo mismo, al modelo concesional.

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