FO104 - FuturEnviro

A FONDO 18 MAYOR AMBICIÓN POLÍTICA Actualmente, es una realidad que las iniciativas políticas europeas no vinculan suficientemente la neutralidad climática y la circularidad. Una solución climáticamente neutra puede no ser ni circular ni tecnológicamente madura, perpetuando así las cadenas de valor lineales y aumentando los riesgos de la cadena de suministro. Por ejemplo, la industria siderúrgica europea en su mayoría sigue dando prioridad a la sustitución de fuentes de energía que reducirían su huella de carbono a expensas de soluciones circulares y respetuosas con el clima —aumentar el uso de materiales reciclados en la fabricación de acero, ampliando la capacidad de los hornos de arco eléctrico en Europa y sustituyendo a los altos hornos—. Por tanto, la política de la UE deberá dar prioridad para su doble transición, siempre que estén disponibles, a las tecnologías capaces de dar un doble salto: circular —cambiando así de materia prima— y respetuosa con el clima —reduciendo las emisiones de carbono—. Para ello, es urgente mejorar la coherencia de las políticas climáticas y de economía circular de la UE para garantizar que se dé prioridad a las soluciones industriales que cumplan ambos requisitos. El reciclaje es intrínsecamente circular y neutro desde el punto de vista climático, por lo que es fundamental para que las industrias que consumen mucha energía se descarbonicen y sean más circulares al mismo tiempo. De este modo, en la práctica, la UE debería considerar recompensar dentro del Régimen de comercio de derechos de emisión de la UE (RCCDE UE) el ahorro de CO2 derivado del uso de materiales reciclados, incentivando así las cadenas de valor circulares y eficientes desde el punto de vista climático. La internalización de estos ahorros de CO2 también es muy importante cuando se diseñan regímenes de comercio de derechos de emisión en otras regiones del mundo para impulsar esta doble transición, que es igualmente crítica más allá de Europa. ESTRATEGIA INDUSTRIAL En un plano más amplio, Europa necesita una estrategia industrial ambiciosa con medios sustanciales para igualar las condiciones a escala mundial. El aumento sustancial de los precios de la energía ha afectado a la industria del reciclaje y a sus clientes, que suelen ser industrias que consumen mucha energía. No sólo la política energética europea debe permitir un acceso abundante a la energía neutra en carbono a un precio asequible, sino que la política industrial europea debe ir acompañada de potentes impulsores financieros como el establecido por la Ley de Reducción de la Inflación de Estados Unidos. La competitividad de la industria europea del reciclaje está vinculada al acceso al mercado europeo y mundial. Por eso, aunque el segundo Plan de Acción de Economía Circular recoge acertadamente la importancia de “crear un mercado de materias primas recicladas en la UE que funcione correctamente”, el comercio a escala global de materias primas recicladas sigue siendo esencial para la competitividad de la industria europea del reciclaje. Los recicladores se oponen fundamentalmente a la dicotomía que establece Bruselas de que la exportación de residuos fuera de la UE supone una pérdida de materiales y perjudica al medio ambiente porque, sencillamente, no es cierta. El problema reside en que la amplia definición de residuo de la legislación comunitaria confunde la basura sin procesar y el reciclado de materiales de alta calidad (materias primas recicladas que son facilitadores clave de una economía circular y baja en carbono). El reciclaje de productos al final de su vida útil desempeña un papel clave en la reducción de riesgos en el suministro de materiales y, al mismo tiempo, en la descarbonización de las industrias que consumen mucha energía.

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