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OPINIÓN No obstante, existen otras obligaciones como inscribirse en el Registro Integrado Industrial (RII-AEE) que gestiona el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, indicar el número de inscripción en dicho Registro en la factura de venta o marcar el producto con un ‘contenedor tachado’, que informa al usuario sobre su recogida selectiva y separada en origen. ¿Qué tipo de información debe proporcionar el industrial para su registro trimestral? ¿Cuál es el objetivo de esta declaración? Al cierre de cada uno de los trimestres naturales los productores deben realizar una declaración de producción, es decir, deben recopilar la información de los AEE puestos en el mercado durante cada periodo. Los datos principales son el tipo de aparato puesto en el mercado, para lo que aplicará la codificación del propio RII-AEE. Por ejemplo, las luminarias se clasificarán en las categorías 4 ó 5, en función de su tamaño; las lámparas siempre son categoría 3 o los paneles solares que tienen como categoría principal la 7. A esta codificación debemos añadir las unidades y los kg de productos puestos en el mercado. Estos datos son fundamentales para que, desde el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico puedan calcular los objetivos de recogida que corresponden a cada productor y, por tanto, a cada uno de los Sistemas Colectivos de Responsabilidad Ampliada del Productor, los SCRAP como los denominamos. ¿El distintivo ‘recogida selectiva’ es una marca de calidad y buenas prácticas? Realmente estamos ante un símbolo que aporta información al consumidor. El marcado con el contenedor tachado con un aspa nos indica que este tipo de aparatos deben ser depositados en contenedores específicos, no echándolos al contenedor de resto o a algún otro contenedor de recogida selectiva. Quizá algunos lectores se estén preguntando en qué puntos se pueden depositar estos residuos y, por ello, es importante destacar que los usuarios particulares contamos con los puntos limpios municipales, cuya ubicación puede ser consultada en el Ayuntamiento correspondiente. Además, existen grandes cadenas de distribución e incluso pequeños comercios que cuentan con contenedores específicos, dado que, al comprar un aparato nuevo, podemos entregar nuestro viejo aparato y no nos pueden negar esta opción porque está recogida en la normativa. Por otro lado, para usuarios profesionales, podemos encontrar diferentes opciones de recogida a medida y sin coste para el usuario, ya sea colocando contenedores en sus propias instalaciones o bien, en el lugar de generación del residuo. Este sistema de recogida es el servicio estrella que Ecolum ofrece para mantenimientos, obras o reformas de alumbrado público e industrial dado que, para los profesionales, es muy cómodo contar con contenedores in situ, evitando desplazamientos innecesarios, asegurando la correcta gestión de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) y, por supuesto, obteniendo los certificados necesarios para justificar y, en ocasiones, incluso cobrar, la obra en cuestión. ¿Qué tipo de sanción pueden concurrir los productores que no velen por el correcto cumplimiento de este SCRAP (Sistema Colectivo de Responsabilidad Ampliada del Productor)? La parte asociada a las sanciones está recogida en la Ley de Residuos por lo que, en función del incumplimiento, estaríamos hablando de sanciones leves, graves o muy graves, pero es cierto que las empresas productoras lo tienen muy fácil para cumplir y desde Ecolum podemos ayudarles y asesorarles en todo lo necesario, para evitar que se vean ante situaciones comprometidas. En este escenario, ¿qué ofrece a la Fundación Ecolum? Aunque el objetivo inicial de la Fundación Ecolum es cubrir la Responsabilidad Ampliada del Productor, para lo que realizamos la inscripción de los productores en el RII-AEE, ponemos a su disposición una plataforma para presentar sus declaraciones trimestrales de AEE o les asesoramos para realizar sus importaciones fácilmente cumpliendo con los nuevos controles en aduana, trabajamos activamente en el cumplimiento de las obligaciones de recogida, reciclaje y valorización anuales y, por supuesto, no olvidamos otro cometido que también consideramos de suma importancia: la concienciación de toda la cadena de valor, desde el fabricante hasta el usuario final, desde el diseño hasta la correcta gestión del residuo. En este sentido, realizamos campañas de diferentes tipos según a quien vayan dirigidas y ponemos en marcha proyectos de distinta índole, siempre dirigidos a fomentar la Economía Circular. Sin duda, este marco normativo sirve de transición hacia un diseño sostenible. ¿En qué punto se encuentra la industria y qué camino queda por recorrer? No cabe duda que el marco normativo ayuda enmuchos casos, pero también es cierto que muchas empresas, por voluntad propia, trabajan para conseguir procesos más sostenibles, tanto en lo referente a la fabricación de sus productos como en lo relativo al uso que se da a los mismos. Un claro ejemplo es el sector de la iluminación donde la utilización de nuevas tecnologías y la imparable digitalización consiguen una importante reducción de los consumos y una racionalización de la utilización de la luz, aportando los niveles necesarios en cada momento de acuerdo con el uso y la compensación de la luz natural. Esto unido a la incorporación del ecodiseño en sus departamentos técnicos permite cerrar el círculo de la sostenibilidad. La meta es conseguir que esto sea una constante en todas las empresas. 31

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