BioCultura Barcelona 2026 reivindica la producción ecológica local ante el estancamiento del consumo
La 32ª edición de BioCultura Barcelona se celebrará del 7 al 10 de mayo en La Farga de L’Hospitalet con la previsión de reunir a unos 25.000 visitantes y más de 200 expositores. El encuentro, que contará con más de 250 actividades, pone el foco en la necesidad de impulsar el consumo ecológico y combatir la confusión generada por el greenwashing en un contexto de desaceleración del sector.
BioCultura Barcelona 2026 regresa con el lema ‘Lo pequeño es grande’, en un momento en el que el sector ecológico afronta importantes retos vinculados al consumo y la percepción del consumidor La feria reunirá cerca de 20.000 referencias de productos ecológicos que abarcan desde la alimentación hasta la cosmética econatural, el textil sostenible o la salud natural.
Durante la presentación del evento, celebrada en Terra Veritas Barcelona, representantes del sector coincidieron en señalar la necesidad de reforzar la promoción del consumo ecológico en España, todavía por debajo de otros países europeos.
Un sector con crecimiento en valor, pero no en volumen
Montse Escutia, directora de BioCultura, advirtió de que el sector “no pasa por su mejor momento”, ya que, pese al aumento del volumen de negocio por efecto de la inflación, se está produciendo un descenso en las ventas reales.
En este sentido, subrayó que la proliferación de mensajes confusos en el mercado está afectando a la confianza del consumidor: “Creemos que se debe, entre otras cosas, a la confusión que genera la abundancia de etiquetajes falsamente sostenibles”.
La agroecología como respuesta
La organización defiende la agroecología y la certificación ecológica como herramientas clave para garantizar la calidad y la transparencia Escutia destacó que “necesitamos alimentos de calidad, locales y ecológicos”, vinculando además la alimentación industrial con problemas de salud como alergias, obesidad o diabetes.
Contra el greenwashing y a favor de la transparencia
Alba Marín, de Cosmètics Giura, incidió en la importancia de ofrecer información veraz al consumidor y denunció el uso generalizado de prácticas de greenwashing por parte de algunas compañías.
“Hay que potenciar una información fidedigna y verificable La certificación ecológica aporta credibilidad y seguridad en un momento en que todo el mundo se anuncia como verde, pero no lo son”, afirmó.
Producción local y circuitos cortos
Desde el ámbito productivo, Meritxell Roman, de Hortec, defendió el modelo de proximidad y la agroecología certificada como base para el desarrollo del territorio: “Tenemos que defender el territorio con agroecología certificada y un comercio relocalizado y transparente”, señaló.
Roman puso en valor los circuitos cortos de comercialización y la proximidad social entre productores como elementos diferenciales del sector ecológico.
El reto del poder adquisitivo
Por su parte, Eduard Rovira, del Clúster de Muntanya, apuntó a la pérdida de poder adquisitivo como uno de los principales frenos al crecimiento del sector: “Ahora mismo, el mayor problema para el sector ecológico es la pérdida de poder adquisitivo por una gran parte de la ciudadanía”.
























