La higiene comienza mucho antes de que empiece la limpieza
Las modernas tecnologías de pesaje e inspección contribuyen de manera decisiva a ello: garantizan cantidades de llenado correctas, detectan cuerpos extraños y ayudan a los fabricantes a cumplir de forma fiable los altos estándares de calidad. Al mismo tiempo, los sistemas utilizados deben cumplir los requisitos de higiene más exigentes, de modo que puedan limpiarse de forma rápida, sin dejar residuos y de manera económica.
La base para ello es el diseño higiénico. Las superficies lisas de acero inoxidable, las geometrías redondeadas, los diseños autodrenantes y la eliminación sistemática de los espacios inaccesibles reducen los riesgos de contaminación microbiológica desde el principio. “La higiene no surge solo en el proceso de limpieza, sino ya en la mesa de diseño”, afirma Nils Hubrich, director de producto de Minebea Intec. “Solo si el diseño y la elección de los materiales son los adecuados desde el principio, se pueden minimizar los riesgos de forma permanente”, añade.
El resultado es una tecnología que protege, reduce los tiempos de inactividad y hace que los requisitos de higiene sean manejables.
EHEDG y NSF: dos perspectivas, un objetivo
En las industrias sensibles en materia de higiene, es imprescindible contar con directrices claras. En Europa, las recomendaciones del EHEDG (European Hygienic Engineering & Design Group) establecen el marco constructivo. Describen cómo deben diseñarse las máquinas, las instalaciones y los componentes para evitar la contaminación y permitir una limpieza eficaz, desde la textura de las superficies hasta los conceptos higiénicos de sellado y soldadura.
En Estados Unidos, la NSF (National Sanitation Foundation) desempeña otra función: comprueba y certifica productos basándose en normas vinculantes y confirma así el cumplimiento de los requisitos reglamentarios, por ejemplo, en lo que respecta a los materiales, la seguridad de los productos y la fabricación. Juntas, la EHEDG y la NSF ofrecen una visión completa, desde el diseño higiénico hasta la implementación conforme a las normas para los mercados internacionales.
Sistemas de pesaje diseñados higiénicamente
Con la serie de productos MiNexx, Minebea Intec cubre una amplia gama de aplicaciones de pesaje industrial. Los indicadores de peso MiNexx registran señales de medición muy precisas y controlan tanto procesos de pesaje sencillos como aplicaciones complejas, como el llenado o el control de cantidades de llenado. En combinación con las plataformas de pesaje MiNexx 3000, que pueden utilizarse como básculas de mesa y de suelo, se crea un potente sistema para las más diversas exigencias, desde cargas ligeras hasta aplicaciones industriales robustas en el ámbito de cargas pesadas.
Una característica central de las plataformas de pesaje MiNexx 3000 es su diseño higiénico, implementado de forma consecuente. La construcción abierta y autodrenante, con superficies horizontales expuestas minimizadas, evita que se acumulen restos de producto. “Un buen diseño higiénico se reconoce porque la suciedad no puede adherirse”, afirma Hubrich. “Esto reduce el esfuerzo de limpieza y, al mismo tiempo, aumenta la seguridad del proceso”. Las uniones atornilladas higiénicas sin roscas expuestas en la zona de contacto con el producto también contribuyen a minimizar de forma específica los riesgos de contaminación y a evitar que se adhieran impurezas.
Las superficies como factor de éxito higiénico
Otro aspecto importante es el tratamiento de la superficie del material utilizado. Las plataformas de pesaje MiNexx 3000 utilizan superficies de acero inoxidable satinado, que combinan una estructura homogénea con una alta robustez. Con una rugosidad superficial de solo 0,8 µm, las superficies son especialmente fáciles de limpiar y, al mismo tiempo, resistentes al desgaste mecánico en la producción diaria. “En comparación con las superficies electropulidas, las estructuras satinadas son más robustas en el uso diario e igualmente fiables desde el punto de vista higiénico”, explica Hubrich. “Esto supone una clara ventaja, especialmente en condiciones de producción reales”.
Los indicadores de peso MiNexx también siguen este enfoque. Los frontales de acero inoxidable con lámina frontal integrada a ras evitan los bordes y las ranuras, mientras que los altos grados de protección, como IP 69K, permiten una limpieza segura a alta presión y en húmedo. Los productos cuentan con la certificación NSF y se han desarrollado de acuerdo con los requisitos de la EHEDG, lo que demuestra claramente el alto nivel de exigencia de Minebea Intec en materia de higiene.
Diseño higiénico también en la tecnología de inspección
Los principios de diseño higiénico también desempeñan un papel fundamental en las básculas de tolvas y los sistemas de inspección. Con el módulo de pesaje Novego, Minebea Intec muestra cómo se puede aplicar el diseño higiénico hasta el último detalle. El kit de montaje integrado, compuesto por un sistema de fijación de 360°, un dispositivo antideslizante y una protección antivuelco, evita transiciones y superficies de contacto adicionales, mientras que las superficies horizontales minimizadas, la baja rugosidad de la superficie y los materiales conformes con la FDA facilitan la limpieza.
También en la tecnología de inspección, por ejemplo, en la pesadora dinámica Flexus, se da prioridad a los diseños abiertos sin cuerpos huecos, las superficies de contacto reducidas y la buena accesibilidad. Esto facilita la inspección y la limpieza y aumenta la seguridad del proceso en la producción en curso.
La higiene como base de procesos con garantía de futuro
El diseño higiénico es mucho más que una cuestión de detalles constructivos. Constituye la base de procesos de producción seguros, estables y eficientes en industrias sensibles desde el punto de vista higiénico. Quien tiene en cuenta la higiene desde el principio reduce los riesgos, acorta los tiempos de limpieza y parada y genera confianza, tanto en los auditores como en los clientes y, en última instancia, también en los consumidores.
Las modernas tecnologías de pesaje e inspección contribuyen de manera decisiva a ello. Combinan una tecnología de medición precisa con conceptos de higiene constructivos y hacen que la limpieza sea controlable, día tras día, proceso tras proceso. De este modo, la higiene no se convierte en una obligación posterior, sino en una parte integral de la producción sostenible.



















