La industria global de la belleza crecerá a un ritmo anual del 6% hasta 2027, según Beauty Cluster
La industria global de la belleza mantiene una trayectoria de crecimiento sostenido y prevé alcanzar un volumen de mercado de 580.000 millones de dólares en 2027, con un incremento medio anual del 6%, según los datos presentados en el Beauty Trends Lab 2025, organizado por Beauty Cluster. Las cifras sitúan al sector como una de las principales industrias de consumo con mayor estabilidad incluso en escenarios económicos complejos, apoyada en la innovación científica, el desarrollo tecnológico y una demanda constante de soluciones eficaces por parte del consumidor.
El crecimiento previsto se apoya especialmente en dos segmentos con fuerte dinamismo. Por un lado, el canal de comercio electrónico, que registra tasas de aumento del 12% anual, y por otro, el segmento premium, con incrementos del 8%. Esta evolución refleja un cambio en los hábitos de consumo, marcado por una mayor disposición a invertir en productos con valor añadido, formulaciones avanzadas y propuestas diferenciadas basadas en evidencia científica.
Desde la asociación organizadora del encuentro, se explica que el consumidor prioriza cada vez más la eficacia demostrada, la investigación aplicada y la capacidad de innovación continua. Esta tendencia se traduce en una mayor atención a los ingredientes y a los activos funcionales, un aspecto que ha cobrado especial relevancia en los últimos años dentro de la cosmética y el cuidado personal.
En este sentido, las búsquedas de ingredientes han aumentado un 40% en los dos últimos años, mientras que el 61% de los consumidores millennials compara los activos antes de decidir la compra. Este comportamiento impulsa el crecimiento del mercado global de cosmética con reclamos clínicos, que alcanzará los 47.000 millones de dólares en 2028, de acuerdo con los datos compartidos durante el evento.
Tecnología e hiperpersonalización en la propuesta de valor
Junto al avance científico, la tecnología actúa como uno de los principales vectores de transformación del sector. La aplicación de inteligencia artificial, biometría y análisis de datos permite desarrollar soluciones altamente personalizadas, orientadas a responder a las necesidades específicas de cada usuario. Entre los ejemplos citados figuran sistemas de dosificación a medida, gamas con cientos de tonalidades personalizadas o diagnósticos capilares digitales basados en herramientas de análisis avanzado.
Este cambio responde a una demanda creciente de tratamientos diseñados de forma individualizada, que trascienden las categorías tradicionales y obligan a adaptar toda la cadena de valor, desde la formulación hasta la comercialización. La personalización avanzada se perfila así como un eje estructural en la evolución de la industria cosmética a medio plazo.
Consumo ético y bienestar emocional como palancas de innovación
El consumo responsable constituye otro de los factores que aceleran la innovación en el sector beauty. Según los datos presentados, el 73% de la Generación Z estaría dispuesto a pagar más por productos sostenibles, el 63% elige marcas alineadas con causas sociales y el 54% deja de consumir aquellas que no mantienen coherencia entre discurso y práctica. Esta tendencia favorece el uso de ingredientes reciclados, el desarrollo de fórmulas waterless y un crecimiento 1,5 veces superior en marcas inclusivas.
Paralelamente, las categorías vinculadas al bienestar emocional ganan peso dentro de la oferta cosmética. El 77% de los consumidores busca beneficios anímicos en fragancias, mientras que las nuevas tecnologías permiten crear perfumes asociados a emociones concretas, ampliando el alcance funcional del producto más allá del cuidado físico. La convergencia entre ciencia, tecnología y bienestar abre así nuevas oportunidades de desarrollo para la industria de la belleza en los próximos años, según las conclusiones del encuentro.











