Meltio ofrece su tecnología de impresión 3D metálica para permitir el crecimiento de gemas en platino para joyería
Un equipo de investigadores del Centre for Print Research (CFPR) de la University of the West of England's Bridge Studios (Reino Unido) ha utilizado la tecnología de impresión 3D de Meltio por hilo metálico para construir una estructura de platino mediante impresión 3D metálica. El equipo detiene el proceso para colocar el núcleo en un punto preciso en su interior y, a continuación, continúa imprimiendo para que el cristal crezca como parte de la pieza final.
Así nace una neogema, un rubí o un zafiro que crece in situ dentro de una estructura metálica, a partir de material residual de gemas ya existentes, en lugar de extraerse de una mina o cultivarse por separado.
El CFPR ha instalado un kit de integración Meltio Engine, que imprime platino en 3D mediante la técnica de soldadura y fundido del hilo metálico de platino con su cabezal Meltio láser, en una máquina computerizada CNC de 5 ejes de HAAS, de modo que la misma configuración se encarga tanto de la deposición de metal como del mecanizado de precisión.
La pieza se fabrica de forma aditiva a partir de alambre de platino y, a continuación, se mecaniza hasta alcanzar la geometría final sin necesidad de trasladarla a una segunda estación, lo que elimina el paso de volver a fijarla, que de otro modo reintroduciría un error de posicionamiento.
Los investigadores del CFPR de la UNiversidad de Bristol describen el proyecto como algo que aún se encuentra en fase de pruebas y perfeccionamiento, sin que exista todavía un proceso a escala de producción ni un modelo de costes establecido. La capacidad técnica de colocar una semilla con precisión en el interior de una estructura metálica durante su fabricación está validada; la siguiente fase consiste en ampliarla a un proceso de producción repetible.
El alto punto de fusión del platino, que dificulta la fundición debido a la retirada del molde y a las pérdidas por fallidos, juega a favor de la deposición por láser de alambre, ya que el proceso no depende de un molde. Ese mismo calor sostenido y localizado también favorece el crecimiento cristalino del que depende CFPR una vez colocada la semilla.
















