La nueva revolución industrial, a través de 3ive.AI: Inteligencia Artificial, plataformas y el futuro de la fabricación aditiva
Víctor Paluzíe Ávila, fundador de RMS, Rapid Manufacturing Systems SL, EOS Distributor para España y Portugal
08/05/2025
La industria manufacturera atraviesa un momento decisivo. Tras décadas de transformación digital progresiva —desde la automatización con PLCs y terminales de captura de datos, hasta la implantación de sistemas ERP y soluciones verticales— el sector se enfrenta hoy a una nueva frontera: la convergencia entre tecnologías avanzadas y modelos de negocio basados en plataformas. En este nuevo contexto, la inteligencia artificial emerge como catalizador de una revolución no solo técnica, sino estratégica.
El caso de la fabricación aditiva ilustra bien este cambio de paradigma. Durante años, se percibió como una tecnología auxiliar, útil para el prototipado rápido o la personalización limitada. Pero con el avance en materiales, software de simulación y automatización de procesos, su potencial para redefinir la producción es innegable. Sin embargo, muchas implementaciones fallan por una razón clave: la falta de un modelo de negocio transformador. Implementar impresoras sin un cambio en la propuesta de valor lleva, inevitablemente, a competir por precio o a replicar soluciones sin escalabilidad.
En 2019, dentro del marco del Programa Pade del IESE Business School, se planteó como respuesta estratégica la creación de Centros de Excelencia. Estos espacios permitían a las empresas explorar tecnologías como el 3D Printing con bajo riesgo, formar talento y validar nuevos procesos. Aquel enfoque fue clave para despertar el interés de la alta dirección y fomentar el aprendizaje. No obstante, con el tiempo, se demostró que sin orientación clara al negocio, estos centros podían quedar reducidos a laboratorios de prototipado sin impacto real en el mercado.
Hoy, la evolución necesaria está clara: la industria debe moverse hacia modelos basados en plataforma. Esto implica diseñar soluciones que integren no solo tecnología, sino datos, inteligencia y servicios. El objetivo ya no es producir más rápido o más barato, sino generar propuestas capaces de resolver problemas globales, aprovechar efectos de red y escalar con rapidez. Y aquí, la inteligencia artificial juega un papel central.
RMS —firma especializada en fabricación avanzada con más de 20 años de experiencia— y EOS Distributor para España y Portugal, está apostando decididamente por esta nueva fase. En concreto, a través de herramientas como 3ive.AI, que permiten analizar grandes volúmenes de archivos CAD, extraer patrones útiles y proponer soluciones de diseño adaptadas a las capacidades de la fabricación aditiva. Este enfoque permite reutilizar conocimiento histórico, mejorar la eficiencia de las oficinas técnicas y acelerar la innovación en entornos de alta variedad y bajo volumen. Un ingeniero digital, entrenado con el saber industrial acumulado de la propia empresa.
Además, gracias al diseño generativo basado en IA, es posible crear geometrías complejas de forma automática, reduciendo de semanas a horas el desarrollo de piezas listas para impresión. Esto acelera significativamente el 'time to market' y permite iterar con mayor rapidez.
El perfil ideal para este tipo de soluciones son las pymes industriales con experiencia, datos heredados y un equipo técnico que, sin ser masivo, acumula conocimiento crítico.
En lugar de reemplazar al ingeniero, la IA lo potencia. Automatiza lo repetitivo, sugiere lo posible y libera recursos para lo verdaderamente innovador. Y, sobre todo, permite que ese conocimiento se convierta en ventaja competitiva sostenible.
3ive.AI es una plataforma de IA para ingeniería que reutiliza datos históricos y conocimientos técnicos para mejorar decisiones de diseño. Incorpora búsqueda 3D, simulaciones y gestión del conocimiento. Reduce costes, peso y tiempo de desarrollo significativamente. Se instala localmente para garantizar la seguridad de los datos.
El reto actual de la industria no es adoptar más tecnología, sino hacerlo con criterio estratégico. Centros de Excelencia, inteligencia artificial, plataformas colaborativas y fabricación aditiva no deben verse como líneas paralelas, sino como piezas de un mismo puzle: el de la industria que diseña su propio futuro. Y como siempre, las oportunidades no serán para quien tenga más recursos, sino para quien tenga una visión más clara, y antes la pueda implementar.







